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58 Cultura EL QUIJOTE, PROTAGONISTA DEL III CONGRESO DE LA LENGUA EN ROSARIO LUNES 15 11 2004 ABC (viene de la página anterior) de discernir. Y a la gente no le interesa, porque a la gente le interesa el texto. -Y el Quijote, como texto, parece que sigue funcionando... -Con motivo del centenario del nacimiento de Cervantes, en 1947, don Paco Ayala señalaba en la revista Realidad (Buenos Aires) cómo cada generación de españoles ha ido viendo sus problemas en el Quijote. Ha sido como un espejo en el que se reflejaron los distintos problemas intelectuales, morales, religiosos, incluso artísticos, de forma que la figura de Don Quijote también ha ido evolucionando con el tiempo. Como los grandes clásicos, el Quijote tiene esa capacidad de suscitar el interés de todos los tiempos y de todas las culturas. Si no, ¿cómo se puede entender el exitazo que ha tenido en Japón y en China, que son sociedades totalmente distintas a la nuestra, y que no pueden captar los matices del lenguaje? Cuando Thomas Mann va a América al exilio, viaja leyendo el Quijote... ¿El Quijote tuvo éxito en su tiem- ENTREMESES DE CERVANTES Me parecen obras extraordinariamente buenas, porque en ellas Cervantes entronca con problemas sociales po o pasó inadvertido? -Tuvo éxito inmediatamente. Las traducciones europeas se realizaron con mucha rapidez. Cervantes era muy conocido en Europa en vida, tanto que la gente que venía por aquí preguntaba por él. Si no, no se explican las ediciones que hubo del Quijote antes del año 1605. -Incluso, algunas piratas, como las de Lisboa, casi simultáneas con la primera edición. Parece que la piratería editorial no es cosa reciente. -Las ediciones piratas eran muy frecuentes porque se obtenían los derechos para una zona y no para otra, entonces se sacaba el libro y se hacía una edición pirata en otros sitios. -También está el Quijote de Avellaneda... -Hay gente que es muy partidaria de que sea Ginés de Pasamonte, que Ginés sea Jerónimo de Pasamonte. Era un pícaro de la época. Riquer y otros investigadores sostienen que ese personaje era Avellaneda. Ahora bien, también hay que decir una cosa, y es que el Quijote de Avellaneda es ameno y se lee muy bien, aunque constituye la segunda parte de la segunda parte. ¿Se inspiró Cervantes en algún loco real, como parece haberlo hecho al escribir El licenciado vidriera en alguien que padecía osteogénesis imperfecta, la enfermedad de los huesos de cristal? -Cervantes, como Lope, pertenece a una fase de la cultura europea que tiene el concepto de que la literatura tiene que enseñar a la gente. Y una de las cosas que se tiene que enseñar es ciencia. Por eso en las obras de Lope están todas las piezas de los barcos, los elementos de la guerra, la ropa, la cosmografía, los viajes, algo que don Ramón Menéndez Pidal ha estudiado a fondo. En Cervantes ocurre lo mismo. El escritor tiene que enseñar y para eso ha de fijarse en la realidad y aprender todas las artes y ciencias. Cervantes decribe todas las cosas, los tornillos están siempre en su sitio. Eso es lo que le da esa sensación de vida al Quijote y lo que permite que la obra tenga todas las lecturas posibles. Tantas que hay gente que incluso ha enloquecido. Hubo un señor en Murcia en el siglo XIX que se vistió de don Quijote y que salió así al campo. Y está documentado. -Detrás de Cervantes muchos han visto a un heterodoxo. Hay quien lo ve como algo morisco, incluso partidario de los unitaristas de Granada (una secta que buscaba un sincretismo entre el islam y el cristianismo) y hay quien piensa que venía de una familia de criptojudíos. Los primeros señalan la apócrifa autoría del moro Sidi Hamete Benegeli (capítulo IX) Sin embargo, Juan, el abuelo de Cervantes, parece echar por tierra estas cábalas. ¿Cuál el estado de la cuestión? -Alfredo Alvar, autor de Cervantes, genio y libertad habla de que en la familia de Cervantes hubiera una rama criptojudaizante. El abuelo Juan está muy bien documentado y de él se saben muchísimas cosas. Aparece oficialmente como hijodalgo en los documentos. Pero luego tiene muchos problemas jurídicos, juicios de residencia. Le acusan, por ejemplo, de haberse quedado con el colchón de un preso. No eran cosas raras en el Siglo de Oro; personajes que fueron buenos escritores, luego encuentras en la documentación que un día han entrado en un negocio de construcción de barcos no muy claro, y eso responde a la imperfección de la naturaleza humana. Era muy difícil en aquella España del siglo XVI no tener una relación con una familia de origen judío o morisco. Pero la verdad es que las declaraciones de todos los testigos sustentan que el abuelo de Córdoba era hijodalgo. Y, desde luego, la abuela no sabía ni leer ni escribir, lo cual, según el alcalde de Daganzo, era condición de cristiana vieja, pues no saber leer ni escribir era una garantía de limpieza de sangre. Aunque también es cierto que el padre de Cervantes era cirujano y eso ha llevado a pensar en otra cosa...