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ABC LUNES 15 11 2004 49 Rouco reclama más peso de los seglares ante el reto histórico que vive España El Vaticano condena el intento de neutralizar la presencia cristiana b Concluye el Congreso de Aposto- lado Seglar con una llamada al compromiso a pesar de la marginación social y cultural que tantas veces sufre la fe J. B. MADRID. El Congreso de Apostolado Seglar fue clausurado ayer por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio María Rouco, quien señaló las urgencias que los seglares católicos deberán asumir en la España de hoy Entre ellas, sentir y vivir la llamada a ser cristianos en el mundo con todas las consecuencias históricas, determinadas por la hora presente de la Iglesia y de la sociedad española y realizar esta llamada en plenitud, sin recorte alguno Durante la homilía de clausura, el cardenal de Madrid alertó contra la tentación del hombre de autodefinirse como autor primero y último de su pro- pia felicidad, al margen de Dios, incluso plantándole cara Tras hacer un breve repaso a los frutos de la modernidad -guerras mundiales y los más terribles totalitarismos de la historia el cardenal de Madrid advirtió del surgimiento, en Europa y en España, de una corriente que permanece negando explícitamente a Dios o viviendo como si Dios no existiese Ante este formidable reto histórico con el que nos encontramos la Iglesia y los cristianos Rouco animó a los presentes a ser testigos, aquí y ahora en España a través de vuestra específica responsabilidad de ser instrumentos imprescindibles de santificación de todas las realidades temporales: desde el matrimonio y la familia, hasta la escuela, la cultura, la opinión pública, el mundo de la economía y del trabajo y de la comunidad política ¡No, no hay que tener miedo a ser testigos, a pesar de todas las incomprensiones y persecuciones que nos sobrevendrán! resaltó el purpurado. En una línea similar a Rouco, Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, condenó el intento de neutralizar la presencia cristiana en Europa. La cultura del pensamiento débil genera personalidades frágiles, fragmentadas, incoherentes. En la actual sociedad pluralista toda expresión explícita de la propia identidad cristiana viene etiquetada como fundamentalismo o integrismo. Por ello, la fe se convierte en un hecho rigurosamente confinado a la esfera de la vida privada Una espera viva En el comunicado final del congreso, que este fin de semana ha reunido en Madrid a los principales movimientos, asociaciones y organizaciones católicas, los seglares se consideran conscientes de que a pesar de la marginación social y cultural que tantas veces sufre la fe en nuestra sociedad, la espera del anuncio cristiano sigue viva entre nuestros contemporáneos Cardenal Rouco DANIEL G. LOPEZ