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18 Nacional DOS AÑOS DE LA CATÁSTROFE DEL PRESTIGE LUNES 15 11 2004 ABC El proyecto de Presupuestos Generales del Estado que se tramita en el Congreso asigna a la comunidad gallega 1.600 millones de euros para 2005 2012 o 2014 en el segundo, hecho que demuestra que, a juicio de los populares gallegos, los socialistas no tienen interés en construir este tramo. En cuanto a la ejecución del polémico Puerto Exterior de La Coruña que el Gobierno supedita a las ayudas de la Unión Europea, unas ayudas que ayer desde el Ejecutivo autonómico se negó que las hayan solicitado, la dotación es de 3,02 millones más que lo contemplado por la Cámara gallega, lo que supone un incremento del 21,9 por ciento, con una asignación total de 16,80 millones de euros. Inversión cero para catástrofes El gran olvidado del proyecto de los presupuestos es el Prestige El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero dejará a Galicia en 2005 sin un solo euro para las actuaciones ambientales recogidas en el Plan Galicia y derivadas del hundimiento del petrolero. Así, las inversiones necesarias para el Plan de contingencias por contaminación marina (que requería de 200 millones de euros) los programas de prevención y lucha contra la contaminación marina (3,5 millones de euros) o las acciones para el Tratamiento de Residuos (12 millones de euros) no recibirán nada en los presupuestos. Otros programas, como la regeneración de las Islas Atlánticas (recibirá 1,31 de los 12,4 millones solicitados) la regeneración del litoral (21,66 de 35 millones) el Plan Forestal Español (13,71 de 70 millones) o el apartado de protección de cuencas y saneamiento del Plan Hidrológico Estatal (95,96 de 165 millones) reciben unas partidas muy por debajo de lo solicitado por la Comisión de Seguimiento del Plan Galicia. Proyecto del puerto exterior de La Coruña, que el Gobierno supedita a las ayudas de la Unión Europea ABC El Gobierno decide aplazar tres años las inversiones reales del Plan Galicia Actuaciones estatales cuentan con partidas menores a las del ejercicio anterior b El Ejecutivo de Rodríguez Zapa- tero dejará a Galicia en 2005 sin un solo euro para las actuaciones ambientales derivadas de la catástrofe del Prestige E. P. RODRÍGUEZ SANTIAGO. PP y BNG, sindicatos y organizaciones empresariales han rechazado el abandono del Plan Galicia en los primeros Presupuestos Generales del Estado del Gobierno socialista, calificados, sin embargo, de históricos por el PSOE gallego. El programa aprobado por el anterior Gobierno para minimizar las consecuencias de la catástrofe del Prestige ha quedado reducido a una inversión de 638,26 millones, en lugar de los 1.559,9 que reclamaba el Parlamento gallego. En concreto, las nuevas carreteras previstas contarán con una partida de 6,2 millones de euros sobre un total de 1.246 millones, lo que supone un 0,5 por ciento de la inversión. En las líneas de alta velocidad, que no estaban previstas antes del Consejo de Ministros del 24 de enero de 2003, la situación es aún más desalentadora: sobre una inversión total cercana a los 5.000 millones de euros, la partida prevista para el próximo año no llega al millón de euros, lo que se traduce en un exiguo 0,01 por ciento del coste total de la infraestructuras. Los socialistas, que prometieron en la campaña electoral un esfuerzo sobrehumano para cumplir un Plan Gali- cia que, sin embargo, a su juicio no existía, han presentado un proyecto en el que muchas de las actuaciones estatales cuentan con partidas presupuestarias menores que en el 2004, y ralentiza las inversiones reales entre tres y cuatro años, como es el caso del AVE Lubián- Orense, y la autovía Chantada- Monforte, en las que los presupues- tos se reducen para el ejercicio que viene entre un 40 y un 66 por ciento respecto al anterior. Paradójico resulta también el AVE de conexión con la meseta que recibe los mismos fondos que el Transcantábrico, es decir, 400.000 euros, y las fechas de finalización fijadas para el 2009 en el primer caso, y en torno a EL PRESTIGE DE LOS ERRORES ALFREDO AYCART arece evidente que Galicia está condenada a sufrir las consecuencias de los errores, acumulados durante los dos años que han transcurrido desde que se hundiera un petrolero, que a todas luces no tenía las condiciones necesarias para el transporte de tan contaminante mercancía. Han sido errores teñidos en ocasiones de ingenuidad, pero en otros de soberbia y de hipocresía, que han multiplicado los perniciosos efectos de la catástrofe. Se equivocó Aznar, y su Gobierno en pleno en las primeras jornadas, cuando intentó negar la evidencia de la marea negra, en uno de esos ejercicios de suicidio comunicativo a los que se entregó el entonces jefe del P Ejecutivo. Los fallos en la cadena de medios para luchar contra la catástrofe y la polémica estéril sobre la decisión de alejar el barco no hicieron más que abonar el sentimiento de indignación ciudadana provocada por un comportamiento inicial evidentemente corto de miras. Tampoco acertó Nunca Máis que desperdició el caudal irrepetible de respaldó social que generó como cauce de esa indignación ciudadana. La politización de ese movimiento y su utilización política por parte de PSOE y BNG para desgastar al Gobierno lo privaron de buena parte de su respaldo y, sobre todo, lo dejaron huérfano de legitimidad. Mención aparte merece una oposición que declinó su responsabilidad y renunció a la unidad imprescindibe para luchar contra el desastre para aprovechar políticamente los efectos de la marea negra. Pero si cabe, es más grave el imperdonable comportamiento del Gobier- no socialista, empeñado en reducir a su mínima expresión el Plan Galicia con el que se pretendía minimizar las consecuencias de la catástrofe en la Comunidad gallega. El ninguneo de los proyectos, los retrasos injustificados y la priorización de sus acuerdos con el más rancio nacionalismo catalán, el representado por la ERC de Carod- Rovira, para impedir la asignación a Galicia de partidas presupuestarias imprescindibles para luchar contra los efectos del Prestige es uno de los casos más sangrantes que se recuerdan de desvergüenza política. José Luis Rodríguez Zapatero ha dado una vez más medida de su talante y de su talento enviando a una representación institucional a la manifestación convocada por Nunca Máis en el segundo aniversario de la catástrofe. Lejos quedan los tiempos en que, entonces desde la oposición, encabezaba entre sonrisas las manifestaciones de la plataforma.