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ABC VIERNES 12 3 2004 Nacional 67 MATANZA TERRORISTA EN MADRID Los terroristas que iban a atentar en Chamartín y los detenidos en Cañaveras tenían escasa experiencia Poco después de que la Guardia Civil detuviera a los dos etarras y evitara así una matanza en Madrid, el consejero vasco de Justicia, Joseba Azkárraga, cuestionó la operación, señaló que el ministro de Interior ocultaba cabos sueltos y le pidió que explicara cómo pudo llegar a Cuenca, desde Francia, una furgoneta cargada de explosivos, con las carreteras del norte colapsadas por el temporal. Ángel Acebes respondió que debería darle vergüenza cuando tiene a toda la oposición yendo al Parlamento vasco con escolta. Es indigno y mezquino que se dude de las Fuerzas de Seguridad Objetivo: estación de Chamartín Un par de meses antes, el día de Nochebuena la Policía detuvo en San Sebastián a los dos terroristas que iban a llevar a cabo una matanza en la estación de tren madrileña de Chamartín, otra en la línea Zaragoza- Alsasua y una más en la línea Zaragoza- Barcelona. El atentado de la estación de Chamartín tenía un doble objetivo: las personas que a las cuatro de la tarde se encontraban en la estación y los especialistas en desactivación de explosivos, ya que se cree que una de las dos bombas estaba preparada para que explosionara cuando los Tedax estuvieran trabajando. Pero la fortuna y las investigaciones que venía realizando la Policía frustraron los planes de los etarras. Así, sobre las ocho de la mañana del 24 de diciembre fue detenido en el aparcamiento de la estación de San Sebastián Garikoitz Arruerta Santacruz, quien portaba una maleta con 25 kilos de titadine y dos metros de cordón detonante para reforzar el explosivo, así como temporizadores, una pistola y una peluca. También se le ocupó un billete para el Intercity que había salido de Irún a las ocho y cuarto de la mañana, llegaba a San Sebastián un cuarto de hora después y arribaba a Madrid a las 15: 12 horas. El terrorista planeaba dejar la maleta con la bomba en ese tren para que estallara en Chamartín a las cuatro menos cinco de la tarde. El segundo terrorista, Gorka Loran Lafourcade, se había desplazado desde Hernani, donde los dos miembros legales tenían un piso franco, hasta la estación de San Sebastián en un autobús. Después de salir de esta instalación, los policías siguieron sus movimientos, que acabaron en la vivienda de Hernani. Allí, los agentes procedieron a capturarle. Los dos etarras detenidos habían ingresado en ETA en marzo de 2000, meses después de haber contestado afirmativamente a una carta de la banda en la que se les proponía colaborar. En octubre de 2003 varios liberados les entregaron más de 50 kilos de dinamita en la sierra de Aralar (Navarra) Allí mismo se les impartió un cursillo más que acelerado, de apenas 45 minutos, sobre el manejo de explosivos. Fue en esa cita donde se les ordenó atentar. Los terroristas pretendían atentar en Navidad en la estación de Chamartín con dos bombas Los etarras quisieron volar la Torre Picasso Tras los 18 meses de la tregua trampa de ETA, la banda quiso volver a su actividad terrorista con la voladura de la Torre Picasso de Madrid, de 43 plantas y en la que trabajan unas cinco mil personas, en el centro financiero de la capital. Tenía previsto hacerlo el 22 de diciembre de 1999, cuatro minutos antes de las ocho de la tarde. La caravana de la muerte interceptada un día antes de esa fecha en la provincia de Zaragoza, estaba compuesta por dos furgonetas cargadas con 1.700 kilos de explosivo, que según los expertos hubieran sido más que suficientes para volar el edificio. La caravana de la muerte fue preparada en Francia, y de su traslado a Madrid se encargaron además de Novoa Arróniz, militante de EH, los también etarras Igor Martínez de Osaba y Alicia Sáez de la Cuesta. En un control de tráfico de la Guardia Civil fue interceptada una de las furgonetas y un día después se localizó la segunda. Los etarras tenían programado que los dos cargamentos mortales hicieran explosión a la misma hora, aunque hasta la detención de miembros del comando Madrid el 6 de noviembre de 2001 no se supo que los planes de los etarras de la caravana de la muerte eran sembrar de desolación Madrid el 22 de diciembre de 1999, con una explosión en la Torre Picasso- -cuyo arquitecto es el mismo que el de las Torres Gemelas- una zona que es de las más concurridas de la capital, más aún en fechas navideñas, por los numerosos comercios que hay en el Paseo de la Castellana y en sus aledaños. La Torre Picasso era el objetivo de la caravana de la muerte en 1999