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90 JUEVES 11 3 2004 ABC ABC JUEVES 11 3 2004 90 Deportes Zidane para todos y todos para Zidane Un gol del francés hace bueno el fallo de Kahn en la ida y clasifica al Madrid para cuartos de final de la Champions después de un partido físico, tenso, muy trabado, de escaso fútbol y... boxeo final REAL MADRID BAYERN MÚNICH 1 0 con la tarea de estar al plato- -cuidar su banda y ofrecerse en ataque- -y a las tajadas- -unirse a Beckham y Guti para montar una línea tripartita que cerrara las vías hacia ese veneno llamado Makaay- Y ahí, en ese toma y daca entre el juego colectivo madridista- -sobrio, deslucido, pero eficaz y combativo- -y el repliegue germano, que no tenía inconveniente en meter nueve jugadores por detrás del balón... Ahí, en ese trance, apareció la figura excelsa de Zidane. El francés se hizo dueño del balón, de su equipo y del encuentro. De todo y de todos. Sólo había ojos para él, porque él tenía ojos para todos. Acrobáticos controles. Pausas para pensar la mejor opción. Pases impensables. Roulottes de vuelta y media, como dos redondos toreros empalmados. Por su cabeza siempre pasa la mejor solución futbolística. Y, por si fuera poco, tiene casta y se faja, como hizo en la jugada que provocó la batalla final. El Celta cae también en Londres y el Arsenal pasa a cuartos de la Champions con el Milán y el Mónaco El Madrid ganó en Varese (57- 62) y disputará frente al Estudiantes una de las semifinales de la Copa ULEB LO MEJOR LO PEOR El partido de Zidane, un prodigio en el control, la creación, el temple e incluso la lucha; además, marcó el gol del triunfo El escaso fútbol y la excesiva tensión que desembocó en las marrullerías del final del encuentro La estrella del partido dice que pasamos por la puerta pequeña Una gresca en el tiempo de prolongación acaba con Guti herido en la cabeza JULIÁN ÁVILA MADRID. Una nueva página de los enfrentamientos entre Real Madrid y Bayern concluye con gresca, empujones, zarandeos, golpes, marrullerías y sangre. La de Guti. Fue en el tiempo de prolongación, cuando Zidane y Míchel Salgado disputaban el balón a Demichelis superando los límites de la legalidad. El árbitro pitó la falta, pero se perdieron las formas por parte del alemán. A la montonera se unieron rápidamente Guti y Lizarazu. El galo le dio un codazo en el vientre al madridista y se montó el lío. Guti se defendió y entró en escena Kuffour como para hace de juez. En medio de la confusión apareció Raúl para recriminar al central su gesto y lo que se encontró fue un empellón y un arañazo. El delantero retrocedió ante la ofensiva y su cabeza impactó contra la de Guti. Éste acabó en el suelo con una brecha en la frente, en medio del caos y de la confusión. Por fortuna, la refriega terminó ahí. Míchel Salgado, uno de los héroes de la noche e implicado en la refriega, restó importancia al hecho: Había mucho en juego. Estos partidos son de mucha tensión, en los que se lucha por cada metro. ¿Recuerdan la sanción a Roberto Carlos? Ya me dirá alguien que tiene de duro Roberto. Si miden con la misma vara deberían de ver el vídeo de hoy. Esto nos ha servido para saber que nos tienen ganas en Europa Real Madrid (4- 2- 3- 1) Casillas; Míchel Salgado, Helguera, Mejía, Raul Bravo; Beckham, Guti (Borja, m. 92) Figo, Zidane, Solari (Cambiasso, m. 91) y Raúl. Bayern (4- 4- 2) Kahn; Sagnol (Salihamidzic, m. 66) Kuffour, Kovac, Lizarazu; Hargreaves (Schweinsteiger, m. 46) Demichelis, Ballack, Zé Roberto; Makaay y Pizarro (Santa Cruz, m. 67) Árbitro Urs Meier (Suiza) Tarjeta amarilla a Zé Roberto, Míchel Salgado y Lizarazu. Gol 1- 0, m. 32: Zidane. ENRIQUE ORTEGO MADRID. El partido acabó como comenzó. Fue una pelea- lucha- combatebatalla continua y constante. Empezó con los pies y terminó con los puños... Y al final el regalo de Kahn en el Olímpico vale los cuartos de final. La pifia de Oliver y el golito que cazó ayer al vuelo D Artagnan Zidane suman una clasificación trabajada a pico y pala por los madridistas hasta el último de sus ciento ochenta minutos, como no puede ser de otra forma cuando por medio anda el Bayern, aunque afortunadamente para el Madrid y como ya quedó demostrado en el encuentro de ida, este Bayern no pasará a la historia del club por ser uno de los mejores. Limitado de efectivos y corto de juego y remate, el equipo de Carlos Queiroz interpretó el duelo desde la táctica mosquetera del todos para uno y uno para todos. O lo que es lo mismo, trabajo colectivo puro y duro con la individualidad señorial de D Artagnan Zidane. El toque de distinción de un equipo ayer más corajudo que nunca. La importancia de la baja de dos jugadores como Roberto Carlos y Ronaldo no se sufre hasta que el partido comienza. Antes, jugándolo en la pizarra, casi siempre se buscan y hasta se encuentran soluciones. Pero en el césped la realidad manda, aprieta y hasta ahoga. El Madrid sin samba es un Madrid capado, que pierde dos de las cualidadades más fundamentales del fútbol: la velocidad y el remate. Los dos son ambas cosas. Cada uno en su estilo. Uno en el gol y el otro por donde le pille. Sin ellos tuvo que improvisar demasiado una noche que no permitía ni un solo experimento. Míchel Salgado, un gigante El gol en un partido tan espeso sólo podía ser para Zizou y ahí estaba la gacela para desenroscar la cadera, levantar la pierna izquierda y empalar en el aire ese balón que un hobbit -Míchel Salgado- -le robó a un orco -Kovac- -a dos metros de altura y en el área alemana. El gol que daba confianza al Madrid y obligaba al Bayern a pasar del repliegue al despliegue. Al principio se jugó más en el campo del Bayern que en el del Real Madrid, lo que era bueno para los blancos, aunque la posesión del balón estuviera muy repartida. Parecía como si los alemanes no tuviesen prisa y esperasen su oportunidad, que la tuvieron y por partida doble en los últimos minutos del primer tiempo... cuando ya perdían. Pero sus llegadas al área de Casillas fueron más producto de despistes o errores locales que de iniciativas visitantes. Pero el caso es que Iker volvió a meter dos manos tremendas y en el último suspiro Míchel Salgado salvó el empate bajo el larguero después de una melé más de rugby que de fútbol. Movió pieza Hitzfeld en el descanso. Schweinsteiger, la perla de la cantera, alemán de pura cepa, entró por Hargreaves y revolucionó a su equipo. El Bayern ya se fue descaradamente para arriba y el Real Madrid, descaradamente para atrás. Peligro. El balón estaba siempre más cerca de los dominios de Casillas que de los de Kahn, aunque las contras del Real Madrid tenían su retranca- -más que nada porque la defensa alemana estaba bastante tocada tras el regalo del gol- pero al final los delanteros blancos siempre optaron por la peor solución. Has- Zidane hace un escorzo para empalmar de izquierda y marcar el gol del triunfo blanco FOTOS: IGNACIO GIL Y MIGUEL BERROCAL ASÍ JUGARON Por el sarao también se vio en primera línea a Zidane, aunque lució sus mejores galas en la parcela del juego. No estaba satisfecho con el resultado: Ha sido un verdadero partido de la Copa de Europa, que se ha podido decantar para cualquier lado. Al final, hemos pasado por la puerta pequeña Para Carlos Queiroz, el Madrid ganó su partido en la parcela defensiva: La actitud defensiva ha sido tremenda. Si ganamos este partido y la eliminatoria fue gracias a la defensa. Ha sido un resultado de mucho trabajo y disciplina, de noventa minutos de concentración total y mucha determinación Los germanos se fueron desencantados del Bernabéu, cargando contra el Madrid y alabando el trabajo de Casillas. Si el Real Madrid desea ser campeón de Europa tiene que mejorar mucho porque el Bayern, un equipo por el que nadie daba un duro, casi le tumba. La clave de la eliminatoria ha estado en las intervenciones de Casillas y en las jugadas que desaprovechamos en Munich dijo Makaay. Por su parte, el técnico Ottmar Hitzfeld dijo que tuvimos nuestras opciones y el Madrid no ha sido tan grande como le pintaban. Aquí sólo cometimos un error, el gol. Un gol que debió evitarlo nuestra defensa porque el balón era fácil para nosotros. El hecho de no aprovechar las ocasiones creadas en los dos partidos fue decisivo REAL MADRID CASILLAS: muy bien. Dos manos salvadoras y sobriedad para completar otra noche llena de seguridad. MÍCHEL SALGADO: notable. Estos partidos son los suyos porque exponen todas sus cualidades. Sacó de la nada el balón del único gol. Debió ver la segunda tarjeta. HELGUERA: muy bien. Difícil recordar un mal despeje o siquiera un desliz en su colocación. No arriesgó el balón, apenas abondonó su posición y en el juego aéreo impuso su sentido de la anticipación. MEJÍA: notable. Un despeje al aire como único lunar en un partido en el que su rapidez y saber estar le permitió llagar a balones complidados. RAÚL BRAVO: regular. Indeciso y poco reta Zidane tuvo que bajarse al centro del campo a echar una mano a sus compañeros. Más leña alemana. Con veinticinco minutos todavía por delante entraron Salihamidzic y Santa Cruz. Pero era más un quiero y no puedo de los Un equipo, una piña A falta de velocidad y remate, el once blanco se las ingenió para echarle toneladas de testosterona e intentar lo más posible tener la posesión del balón, jugarlo en corto, elaborar mucho las jugadas, con apoyos constantes. Queiroz pretendió liberar del desgaste defensivo a Zidane y Figo, corriendo Solari solutivo. De central se desenvuelve mejor porque tiene que tener menos el balón en los pies y jugarlo menos. BECKHAM: regular. Todo lo que tuvo de gladiador lo tuvo de regañado con el balón y con el juego. GUTI: bien. Siempre supo qué hacer con el balón, ahora de primera, ahora lo escondo. Perdió pocos balones comprometidos. En la melé se llevó la peor parte. FIGO: bien. Era un partido para aguantar el balón el mayor tiempo posible y en eso el portugués no falla. Le faltó desborde. ZIDANE: muy bien. El tanto que vale la clasificación para cuartos casi es una anécdota, aunque de oro, después del repertorio que se soltó a lo largo del partido. Uno de sus partidos más completos y justo cuando más le necesitó el equipo. germanos y el Real Madrid salió del trance apoyado por un público que, medio indiferente y temeroso todo el partido, se envalentonó en los últimos minutos, cuando palpaba la clasificación. En plena tromba germana, Guti y SOLARI: bien. Si sólo se le juzgase por esfuerzo se ganó el sobresaliente, pero a veces se precipitó en jugadas claras y perdió balones comprometidos. RAÚL: bien. Le faltó el premio del gol del final... Nunca volvió la espalda y arriesgó con acciones individuales, amén de vaciarse físicamente. CAMBIASSO y BORJA: sin calificar. BAYERN MÚNICH Kahn: regular; Sagnol: regular. Kuffour: regular, Kovac: mal, Lizarazu: bien; Hargreaves: regular, Demichelis: regular, Ballack: regular, Zé Roberto: notable; Pizarro: regular; Makaay: regular. Schweinsteiger: notable. Salihamidzic: regular. Santa Cruz: regular. Raúl tuvieron el 2- 0 en sus botas y con los nervios dueños del estadio y de los jugadores- -que se enfrascaron en una bronca fiel reflejo de lo que fue el partido y la eliminatoria- -Meier dio el pitido final. Estaba loco por hacerlo. Lizarazu fue protagonista en la pelea final, tuvo que agarrarle hasta el árbitro. Guti acabó sangrando y sustituido