
ABC
LUNES 19 1 2004
31
Madrid
Tragedia en la sierra 2 Dos Hermanas 2.260 m Lugar del accidente Peñalara 2.430 m Los Claveles 2.360 m
Más de tres mil personas se manifiestan en Alcalá contra la privatización de la gestión del agua
A- La cordada de 9 escaladores asciende
por una placa de hielo En este punto, los dos grupos se separan
C- Los compañeros intentan rescatar a los dos
accidentados
1 Refugio Zabala
El accidente
Ruta difícil prevista por el grupo de 9 alpinistas
Laguna de Peñalara
Uno de los escaladores resbala Ruta fácil seguida por el grupo de 31 alpinistas
Puerto de Cotos 1.870 m
4 El aparcamiento de Cotos era el punto de reunión de los dos grupos
3- Segovia
Reventón Lugar donde fueron rescatados Peñalara Ruta prevista
DBMadrid
Otro alpinista intenta pararlo pero es arrastrado en la caída Pero 2 de ellos resbalan y caen 300 metros, matándose en la caída
JAVIER AGUILERA ABC
Dos expertos montañeros mueren tras despeñarse por una ladera helada de 300 metros en Peñalara
Los cuerpos fueron hallados tras un peligroso rescate que se prolongó durante más de 16 horas
b Formaban parte de un grupo de
nueve excursionistas que se perdió el sábado por la tarde. Dos resultaron heridos graves y los otros cinco, ilesos
MANUEL MORENO MADRID. La Sierra de Guadarrama fue la última aventura para los montañeros madrileños Fernando Martínez Espeso, de 56 años y policía local de Madrid, y Ricardo López Durán, de 35, que fallecieron el sábado, sobre las cuatro de la tarde, al despeñarse por un cortado en la sierra de Peñalara, en la vertiente segoviana del puerto de Cotos y a 1.640 metros de altitud. Formaban parte del grupo de nueve personas que especialistas en el rescate en montaña comenzaron a buscar poco después, tras recibir una llamada de auxilio que alertaba de que los excursionistas, ocho hombres y una mujer, se habían perdido en la zona conocida como Dos Hermanas. Sin embargo, el fallecimiento de los dos montañeros no se confirmó hasta trece horas más tarde, poco antes de las cinco de la madrugada de ayer, cuando los equipos de rescate localizaban a los desaparecidos en medio de un temporal y con la niebla aferrada a la tierra.
Fernando y Ricardo habían caído ladera abajo por un nivel de unos 300 metros en el paraje conocido como Majada Hambrienta en el término municipal de San Ildefonso (Segovia) según explicó el teniente de la Guardia Civil Juan José Medel, que participó en la dirección de las tareas de rescate. Los dos montañeros se despeñaron cuando otros cinco integrantes del grupo pretendían ayudar a dos compañeros, un hombre y una mujer, que acababan de deslizarse por la pendiente debido al hielo, aunque pudieron parar la caída. Pero fue imposible reagruparse, ya que las condiciones atmosféricas eran muy adversas. Lamentos, llantos y dolor, mucho dolor. La única mujer del grupo sufría una doble fractura en los dos fémur y clavícula debido a la caída, mientras que el compañero que acudió en su ayuda y que también resbaló tenía fracturadas varias costillas.
años, ya desde su más tierna infancia, cuando ahorraba la paga semanal para comprar un saco o unas botas. Pero la fatalidad se cebó con los montañeros, todos deportistas federados, que se disgregaron de un grupo de 40 deportistas del Club de Montaña Entrevías, de Madrid. Habían llegado juntos en un autobús a La Granja (Segovia) para hacer una ruta por la Sierra de Guadarrama que concluiría en el aparcamiento del puerto de Cotos, ya en la Comunidad de Madrid. Mientras la mayoría de los excursionistas optó por un sendero más fácil, el grupo de Fernando, el más vete-
Bien equipados
No se trataba de un grupo de novatos que se acerca por primera vez a la montaña. Ni habían ido a pasar un día de campo, porque iban provistos de ropa de abrigo adecuada, comida y agua, además de elementos propios para este deporte, como crampones y pioletes. Sólo Fernando, uno de los fallecidos, atesoraba una experiencia de muchos
Los cadáveres se encontraban en un lugar de muy difícil acceso, semienterrados por la nieve Un intenso vendaval de viento y nieve se desató en la zona, que registró hasta 20 grados bajo cero
rano de los nueve componentes, eligió la ruta más difícil, por Peñalara y Dos Hermanas. Las tareas para llegar hasta los nueve desaparecidos fueron muy laboriosas, ya que se encontraban en un lugar de difícil acceso, que únicamente pudieron alcanzar los grupos de rescate utilizando medios de escalada. Pero antes habían que localizarlos en unas condiciones meteorológicas pésimas. Además, los montañeros facilitaron una posición errónea, lo que retraso mucho su rescate. Decían que se encontraban en Dos Hermanas, pero no era cierto. Efectivos de bomberos de la Comunidad, Guardia Civil, Cruz Roja y Summa- -más de cien personas- peinaron la zona sin encontrarlos y llegaron a una conclusión: en realidad, estaban mucho más al norte. Familiares, amigos de los desaparecidos y los escaladores que optaron por la ruta más sencilla seguían las tareas reunidos en el refugio que la Cruz Roja tiene en Navacerrada, donde la tensión era tremenda. Fue una noche horrible decía ayer Pilar Rodríguez, portavoz de Emergencias 112, que siguió el rescate muy de cerca. El hecho de que algunos montañeros llevaban teléfonos móviles fue su salvación para el grueso del grupo,
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