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ABC LUNES 20 10 2003 47 Cultura y espectáculos Madrid homenajea a Santos Torroella con exposiciones en la Residencia de Estudiantes y el Círculo de Bellas Artes Sánchez Ron denuncia la situación insatisfactoria de la ciencia en España al ingresar en la RAE Con la excepción de Cajal, no hemos tenido grandísimos científicos señaló el investigador ocupó el sillón G que dejó vacante José María de Areilza y que nunca llegó a ocupar José Hierro al no poder leer su discurso antes de su muerte ANTONIO ASTORGA MADRID. Al árbol de la ciencia se le había roto el corazón con la muerte de Ángel Martín Municio, que la mimaba y la cuidaba con pasión de alquimista. Ayer, José Manuel Sánchez Ron quiso partir el corazón al abarrotado salón que le escuchaba vindicando el mestizaje de la cultura humanística y la cultura científica. Necesitamos más científicos- escritores, pidió. Los necesitamos porque, nos nos engañemos, -dijo- -la ciencia, su espíritu al igual que su letra, es todavía un ser extraño para la mayoría de la humanidad Al autor de El siglo de la ciencia se le parte su propio corazón al denunciar que España es todavía hoy un país en el que la ciencia se encuentra en una situación insatisfactoria: Nuestros investigadores se esfuerzan- -bendito sea ese esfuerzo- y en ocasiones logran éxitos significativos, pero no es suficiente: la distancia que nos separa de otras naciones no disminuye, o no disminuye lo necesario. En un mundo en el que la ciencia no sólo es conocimiento o cultura, sino también poder- -económico, industrial, político, militar- -esta situación representa una grave limitación de presente y de futuro. No es que para un país no exista futuro si no es una potencia científica internacional. Siempre hay un futuro. Pero ¿qué futuro? ¿El futuro de ser un país de servicios, aunque sea en el más moderno sentido de la palabra? b El cientítico Sánchez Ron, acompañado por Margarita Salas y Arturo Pérez- Reverte, ingresaba anoche en la Española cer que no sea considerada como una cultura bárbara todavía no agraciada por el lenguaje escrito, lograr despertar en todas las conciencias sentimientos de angustia, de ansia ante la ignorancia científica. Es por eso por lo que querría romperos el corazón reconoció Sánchez Ron, que tituló su discurso Elogio del mestizaje Entendiendo mestizaje no como un cruzamiento de razas diferentes sino como la mezcla de culturas distintas, que dan origen a una nueva No hay razas sino especies aunque nos empeñemos en levantar fronteras genéticas, fronteras imaginarias basadas a la postre no en el conocimiento científico sino en nuestros deseos por diferenciarnos, cuando no, seamos francos, de rechazar a los otros señaló Sánchez Ron, JULIÁN DE DOMINGO que reveló su DNI: Mi patria es el país del Toledo de las tres culturas, la musulmana, la judía y la cristiana. El Toledo de las tres lenguas, árabe, hebreo y latín. Soy fruto de mestizajes Respondió al nuevo académico Juan Luis Cebrián, quien elogió de Sánchez Ron el talante moral y la atención por el hombre como sujeto preferente y objeto último de la Ciencia Juan Navarro Baldeweg ingresó en la Academia de Bellas Artes R. M. E. MADRID. El polifacético creador Juan Navarro Baldeweg, arquitecto, pintor y escultor, leyó ayer su discurso de entrada en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en sustitución de Joaquín Vaquero Palacios, que en sus palabras, reapartió su actividad artística entre la arquitectura, la pintura de caballete, el muralismo y el diseño Precisamente fue su hijo, Joaquín Vaquero Turcios, quien le contestó. Su candidatura como académico fue presentada por José Luis Picardo, Joaquín Vaquero Turcios y Rafael De la Hoz, aunque le sustituyó por enfermedad, José Antonio Fernández Ordóñez. En su discurso, El horizonte en la mano el nuevo académico planteó el tema de la interrelación del trabajo creativo. Señaló que de la pintura he trasladado a la arquitectura una idea de la transitividad de los objetos, de Cajal y pocos más A Sánchez Ron, cuya candidatura fue presentada por Antonio Colino, Emilio Lledó y Juan Luis Cebrián, le escuchaban políticos, académicos, historiadores y científicos: Con la excepción de Cajal- -añadió- no hemos tenido grandísimos científicos, ni tampoco otros que aunque no fuesen tan excepcionales dejaron no obstante recuerdo en la historia y en el lenguaje Científicos, citó, como Volta, Galvani, Ohm, Ampère, Watt o Jule en cuya memoria se han construido términos como voltio, galvanizar, ohmio, amperio, vatio o julio. Si en nuestros laboratorios, prosiguió, de la segunda mitad del XX hubiese florecido la física del estado sólido, tal vez el mundo no hablaría de chips sino de obleas fichas o tabletas Y bit sería dib (de dígito binario) Debemos producir ciencia de primerísima línea, llevarla hasta el último escondrijo de la sociedad. Ha- su continuidad con lo de fuera, de la incorporación de su exterioridad, aspectos todos que niegan cualquier pretensión de autonomía del objeto arquitectónico Nuestro universo no deja de ser un horizonte visual, esa región accesible al ojo, un extenso ámbito en cuyo centro se encuentra el espectador En efecto, cualquier objeto constituye un obstáculo en ese fluir libre de la vista y así todo se conforma en siluetas recortadas sobre el horizonte En este entorno que nos rodea, todo lo que vemos aparece definido geométricamente en una progresión de tamaño gobernada por las leyes ópticas. La vista convoca al horizonte y hace de todas las expectativas de exploración un objeto particular dentro de él De igual modo, señaló que lo que entendemos por espacio en arquitectura es una experiencia regida geométricamente desde la percepción, Juan Navarro Baldeweg ABC desde las leyes implícitas del campo óptico De este modo la mirada se adelanta al paseo corporal y la inteligencia de esa mirada exploratoria comporta la experiencia que da idea del espacio arquitectónico Por lo tanto, lo relevante es el juego que se establece entre la habitación como hecho físico y la habitación de la vista, el modo en que lo físíco se inscribe en el horizonte visual