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35 DOMINGO 28 9 2003 ABC Madrid Una encuesta del PP le da mayoría absoluta El Partido Popular ganaría las elecciones autonómicas por mayoría absoluta si se celebraran ahora, según una encuesta que ha encargado, y que le da 57 diputados, frente a los 45 del PSOE y a los nueve de Izquierda Unida. La encuesta, que tiene una muestra de unas mil quinientas entrevistas, refleja una ligera subida de la candidatura encabezada por Esperanza Aguirre, que en las elecciones del 25 de mayo se quedó en 55 escaños, uno menos de la mayoría absoluta, por algo más de veinte mil votos. La aspirante del PP a la Presidencia de la Comunidad siempre ha mantenido que el resultado de estas elecciones depende de un puñado de votos Tras la crisis desatada en la Asamblea de Madrid por la deserción de Tamayo y Sáez, prácticamente todas las encuestas le han dado mayoría absoluta al PP, pero por los pelos, con 56 diputados justos. Fuentes próximas al equipo de campaña de Aguirre explicaron que al PP le bastaría con mantener los votos que obtuvo el 25 de mayo para ganar por mayoría absoluta el 26 de octubre, ante la previsible abstención que podría afectar sobre todo al PSOE. Por eso, buena parte de su campaña estará centrada en asegurarse que los votantes del PP no se queden en casa el último domingo de octubre- -que es también el del cambio de hora- Los dos diputados que ganaría el PP los perdería el PSOE, mientras que Izquierda Unida se mantiene con los nueve que logró hace cuatro meses. IU, sin embargo, confía en ganar algún escaño más, y para ello no ha dudado en pedir el voto a los electores desencantados del Partido Socialista, aunque al mismo tiempo ha confirmado que está dispuesta a gobernar en coalición con el PSOE de Simancas. Una mujer consigue huir de su violador desnuda, tras ser vejada en una furgoneta durante horas Pedro Calvo se muestra partidario de poner elementos físicos en el carril- bus y no espirituales Entre el 25 de mayo y el 26 de octubre hay algo más que cinco meses de distancia. Entre medias ha habido un bloqueo institucional que ha paralizado la Asamblea, ha revolucionado la vida política de la región y ha desembocado en una campaña que se sale de lo normal Dos elecciones y siete diferencias TEXTO: M. CALLEJA Ya están aquí otra vez las promesas electorales. Sólo han pasado cuatro meses desde los comicios del 25 de mayo, y los candidatos, sin ningún recato, han vuelto a poner en la calle el mercadillo de sus propuestas. ¿Quién da más? De nuevo la puja por ver quién construye más y mejores hospitales, estaciones de Metro o viviendas sociales, quién ofrece el plan más seguro contra la delincuencia o quién promete más empleo de calidad en menos años. Todo parece igual, ¿pero lo es? La respuesta es un no rotundo. Entre las elecciones del 25- M y las del 26- O hay, al menos, siete diferencias fundamentales. A simple vista, resalta la primera. Si el 25 de mayo se presentaron 21 candidaturas para la Asamblea de Madrid, en esta ocasión, para el 26 de octubre, son 22. Se ha sumado Eduardo Tamayo. Hace apenas cuatro meses, Tamayo era el número 13 de la lista encabezada por Rafael Simancas. Casi nadie se percató de su presencia, más allá de su partido, hasta que el 10 de junio decidió dejar plantado al Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, junto a María Teresa Sáez, número 46 en la misma candidatura. Ahora, Tamayo es el número 1 de Nuevo Socialismo, aunque no parece que vaya a triunfar en las urnas, por mucho que se esfuercen sus trescientos afiliados. Otra diferencia evidente: Rafael Simancas ha pasado de ser un desconocido para una gran parte de los madrileños a ser un personaje familiar para casi todos. En mayo, el candidato socialista no podía dejar de sonreír cuando alguien le reconocía por la calle, algo poco habitual, por otra parte. Ahora sonríe aún menos- -se queda en una media sonrisa que sigue reflejando su decepción- -y gesticula con el dedo índice mucho más. El gesto se El manifiesto de Simancas El candidato socialista manifestó ayer que si el PP gana las elecciones, el Gobierno de Aguirre no tomará decisiones libres, sino que será un poder títere en manos de los Romero de Tejada, los Sánchez Lázaro y los Bravo y Vázquez Simancas hizo estas declaraciones en el acto de presentación del manifiesto electoral con el que su partido concurrirá a los comicios. Entre los principales propósitos que destaca el texto, impera el compromiso de defender y fortalecer la democracia con reformas que garanticen la autonomía de los Poderes Públicos frente a los intereses privados, así como combatir la corrupción urbanística y ofrecer viviendas dignas a precios razonables le descompuso el 10 de junio- -cuando se dio cuenta de que no iba a ser presidente- -y su discurso se volvió mucho más radical y guerrista, cada vez más alejado del centro político. Simancas ha conseguido que le conozca el 97,6 por ciento de los madrileños. Otra diferencia se refiere a la composición de las principales listas electorales. Tan sólo ha cambiado la del PSOE, que ha pasado por el escáner a todos sus candidatos y ha movido los primeros puestos. La ex ministra Matilde Fernández, tan guerrista como Simancas o más, ocupa ahora el número dos, mientras Ferraz ha situado como número tres a Luis López Guerra, ferviente defensor de un debate sobre el Plan Ibarretxe. La cuarta diferencia se ha hecho palpable esta última semana. Ha quedado claro que esta vez no habrá debates en televisión. Aguirre ha pedido al PSOE e IU que nombren a un único portavoz de su coalición para debatir, algo a lo que estos partidos no parecen muy dispuestos. La candidata del PP ya tiene la experiencia de lo que es un dos contra uno y no tiene previsto volver a pasar por lo mismo. El rifirrafe por los debates forma parte del ambiente crispado y tenso que se ha adueñado de la Comunidad de Madrid en los últimos meses, otra diferencia respecto a la anterior campaña, en la que el PSOE no hablaba de golpes contra la democracia por ejemplo, ni ponía en duda la legitimidad de las elecciones. Además, en esta campaña ya no queda ninguna duda de que PSOE e Izquierda Unida negociarán para repartirse el poder y las consejerías si suman mayoría absoluta entre los dos, algo sobre lo que algunos tenían dudas antes del 25 de mayo. Pero una de las mayores diferencias se refiere a una ausencia: la de Trinidad Jiménez, ahora concejal en la oposición del Ayuntamiento de Madrid. La concejal socialista, como el actual alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, o Inés Sabanés, de IU, protagonistas hace cuatro meses, han pasado a un segundo plano en esta campaña. A cambio, hay otra presencia la del sucesor de Aznar, quien en mayo sólo era una gran incógnita.