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ABC VIERNES 26 9 2003 Internacional 25 El estudio del caso Kelly confirma que el Gobierno manipuló informes de Irak El abogado de la familia acusa al Ejecutivo de cinismo e hipocresía b La fase pública de la investiga- La Policía sueca cree que el nuevo detenido es el asesino de Lindh b Tras el asesinato de la ministra, ción sobre el caso Kelly ha concluido y el juez Hutton confía en tener listo su informe a principios de diciembre JOSÉ MANUEL COSTA. CORRESPONSAL LONDRES. Ayer finalizó la fase pública de la investigación que trata de aclarar las circunstancias en las que murió el asesor gubernamental David Kelly. Los abogados representantes de las diferentes partes presentaron sus conclusiones finales y el consejero de la misma investigación trató de resumir lo fundamental de decenas de testimonios y cientos de documentos que han surgido durante estas seis semanas en los Juzgados de la Corona. Lo más espectacular del día fue la intervención de Jeremy Gompretz, abogado de la familia Kelly. El señor Gompretz se despachó a gusto con el periodista Andrew Gilligan, a quien negó todo tipo de credibilidad informativa, con el programa Today, del que dijo que se dedica a crear noticias en vez de contarlas y contra los medios en general, que ejercieron una presión insoportable sobre Kelly. No obstante, Gompretz reconoció que la BBC, al menos, ha reconocido una serie de errores, algo que el Gobierno no ha hecho en ningún momento. Sobre el Gobierno, Downing Street y el Ministerio de Defensa Gompretz lanzó acusaciones terribles. Hipocresía cinismo duplicidad y abuso de poder fueron algunas de las expresiones que escuchó la sala. Kelly fue utilizado (por el Gobierno) como un peón en su batalla política contra la BBC fue su conclusión. intentó hacerse el loco e ingresar en una clínica para enfermos psíquicos, donde no fue recibido por falta de espacio CARMEN VILLAR MIR CORRESPONSAL ESTOCOLMO. Unas botellas de champagne y cena de encargo para los responsables del caso de la ministra de Exteriores asesinada, encendieron ayer la necesaria chispa de esperanza en el pueblo sueco que sigue en profundo pesar tras el crímen. Ese grupo celebró en la comisaria de Kronobergsgatan que, tras dos semanas de trabajo intenso, esta vez han cogido al asesino: aunque lo niege todo (de hecho, se ha declarado inocente) hay pruebas objetivas y contundentes que le condenan Entre otras, la gorra que se encontró minutos después del atentado, donde hay restos con el ADN de Lindh y otros con un ADN idéntico al del detenido. A partir de hoy se cierra una etapa de marcada inseguridad, gran pesimismo y ambiente de críticas hacia las Fuerzas del Orden. En espera del juicio, los ciudadanos, que ya han hecho las paces con su Policía, se congratulan de que no sea este un nuevo caso Palme y que el asesino no sea un sueco normal El abogado de la familia Kelly (de pie a la izquierda) durante su intervención ayer lación de causa- efecto entre el trato recibido por Kelly y su suicidio. De lo que se trata es de si el Gobierno se comportó de manera decente. Andrew Caldecott, abogado de la BBC, volvió a aceptar algunas equivocaciones por parte de la corporación, pero mantuvo que un medio de comunicación, estatal o no, no sólo tiene el derecho de informar, sino también el deber de hacerlo. Caldecott lo tenía algo más fácil que Sumption. La evidencia y los interrogatorios de esta investi- AP gación han mostrado que Kelly estaba en disposición de decir lo que dijo y que muy probablemente dijo lo que dijo. Lo que pretendía el Gobierno es que la BBC pidiera perdón por mencionar una fuente absolutamente fiable sin presentar ninguna prueba en contra. Esto, según el Consejo de Gobernadores de la BBC, no era de recibo. El juez Hutton anunció que presentará su informe con la mayor brevedad posible. Probablemente a primeros de diciembre. Trabajo tiene. Ladrador y mordedor El acusado, de 25 años, es hijo de inmigrantes yugoslavos. Nació en Suecia pero antes de que cumpliera seis años sus padres le enviaron con su hermana mayor a un pueblo cercano a Belgrado donde permaneció hasta los 13 años con sus abuelos. De vuelta en Suecia, ese adolescente fanfarrón, indisciplinado y totalmente asocial, no se integró en esta sociedad (no hablaba sueco) ni en la escuela. Muy pronto se mezcló con las mafias de los países del Este y adoptó la forma de vivir de aquéllas, al margen de la ley. A los 17 apuñaló brutalmente a su padre, quien salvó la vida de milagro. Dado que era menor de edad no ingresó en la cárcel y pasó a manos de las autoridades sociales y psiquiátricas. Desde entonces, su vida ha estado plagada de crímenes. Criminal de oficio, intentó hacerse el loco tras el asesinato de la ministra e ingresar en una clínica para enfermos psíquicos donde no le quisieron recibir por falta de sitio Los médicos de ese centro avisaron a la Policía y una hora más tarde, un grupo de las Fuerzas Nacionales Antiterroristas entró en su piso por un balcón y le detuvo. Nadie comprende que ese jóven, que como Per el nazi aparece en los registros policiales calificado como muy peligroso y violento estuviera en libertad. El drama de Kelly No es que Lord Hutton se vaya a dejar influir demasiado por esta o el resto de las intervenciones, pero resulta indudable que el señor Gompretz logró transmitir el drama sufrido por una persona que tal vez no fuera absolutamente clara con sus jefes, pero que se sintió traicionado por éstos cuando había sido él mismo quien se había presentado voluntariamente. El abogado Jonathan Sumption expuso los argumentos del Gobierno, pero la impresión es que su campo de acción retórico era limitado. Después de lo visto sabemos que los informes sobre Irak presentados por el Gobierno fueron manipulados desde Downing Street, que la historia de Gilligan es básicamente cierta, que Alastair Campbell se había lanzado a una batalla sin cuartel contra la BBC, que Downing Street y el Ministerio de Defensa no sólo pusieron a Kelly a los pies de los caballos, sino que trataron de menospreciarle. Como luego recordó el abogado de la misma investigación, James Dingemans, no se puede establecer una re-