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46 Cultura MIÉRCOLES 13 8 2003 ABC West- Eastern Divan, un taller musical para luchar contra la ignorancia Barenboim continúa ensayando en Pilas con su orquesta de jóvenes judíos y palestinos b Junto a los músicos de la orques- ta del Divan, también participan en esta convivencia jóvenes músicos palestinos, provenientes de un programa de educación musical SEVILLA. Daniel Barenboim está en el centro de la orquesta West- Eastern Divan. Son algo más de las cuatro de la tarde y el taller tiene su epicentro en el auditorio de la residencia Lantana de Pilas. La orquesta ensaya una de las piezas que interpretará durante la gira que le llevará, primero, por Andalucía y, más tarde, por ciudades europeas como Londres y Berlín. Los ensayos continuarán con la Sinfonía Inconclusa de Schubert, la siguiente etapa según Barenboim, a la que seguirán otras, siguiendo ese esquema, ya que el aprendizaje en la orquesta, afirma, no es ascendente, porque cuando subes un poco, has aprendido muchas cosas, pero para subir el próximo escalón, tienes que limpiar todo lo que no está bien y que a lo mejor no se oye tanto Los alumnos escuchan con atención cada una de las palabras del maestro, del que destacan, sobre todo, la pasión que imprime a sus explicaciones, en las que les inculca que la música es una totalidad, más allá de la técnica. Barenboim afirma que en la música no puede haber nada mecánico, ni de rutina. Cada medio técnico que se utiliza define el fin. La música es una concepción de la vida. Una sinfonía de Beethoven no es una colección de sonidos, sino una concepción de la vida donde hay orden, pasión, buen humor, depresión, filosofía, matemática... Aquí no existen los problemas Este deseo de Barenboim lo confirma una joven intérprete de oboe israelí, de origen argentino, Meirav Kadichevski. Da igual de dónde vengan los músicos. Aquí me di cuenta que tenemos mucho en común con los árabes, incluso usamos palabras que son comunes. Antes de venir aquí nunca tuve oportunidad de hablar con ellos. Cuando estamos aquí no existen los problemas; tocamos música, vivimos juntos y lo pasamos muy bien Aunque reconoce que cuando volvamos, será otra cosa, porque no está en nuestra mano que mejoren las cosas y no podemos hacer mucho El violonchelista Jebran Jakoub abunda en esta idea, ya que lo importante es que nos conozcamos unos a otros, más que hacer amigos. Aquí no Bakr, un pequeño palestino de doce años, intérprete de laúd árabe venimos a hacer la paz, como dice el maestro Barenboim Por su parte, el pianista israelí Shai Wosner, que ha asistido a todas las ediciones del Divan- -que se celebraron anteriormente en Weimar y Chicago- -destaca, sobre todo, el hecho de celebrar este taller en Andalucía desde el año pasado. Aquí resulta más natural. La cultura no nos resulta históricamente lejana. Andalucía es el único lugar donde judíos, cristianos y árabes vivieron en armonía, que creo que es la forma perfecta Junto a los músicos de la orquesta del Divan, también participan en esta convivencia jóvenes músicos palestinos, provenientes de un programa de educación musical que ha impulsado Barenboim en los territorios ocupados y que también reciben clases de los profesores. Uno de ellos es Bakr, de doce años, intérprete de laúd árabe, que afirma tocar flamenco con mi instrumento, una música que me gusta mucho Junto a ellos, también hay cerca de una veintena de músicos de la Orquesta Joven de Andalucía, como Ildefonso, un joven clarinetista de Huelva que afirma que los músicos españoles están al mismo nivel que los del Divan. Afortunadamente, el tópico de que en España no hay buenos músicos ha pasado Algo con lo que está de acuerdo el pianista Javier Perianes, que ha terminado integrándose en el taller, gracias a que el representante de Barenboim Barenboim confirma que la orquesta se quedará en Andalucía más allá de dos años Daniel Barenboim afirma que el West- Eastern Divan continuará en Andalucía, ya que el lugar donde se realiza, en su opinión, resulta ideal Según el maestro, el taller tendrá su sede en esta comunidad durante las próximas temporadas, más allá de los dos años que tiene ya comprometidos con la Fundación Tres Culturas. Además, el próximo año, el West- Eastern Divan ofrecerá una gira por diversas ciudades de esta comunidad, ya que, según el director, le prometí al presidente Chaves que haríamos un esfuerzo aún más grande para ir a otros sitios de Andalucía. Eso es muy importante para el taller y para Andalucía. Espero poder aportar algo a los músicos de esta comunidad Aunque los proyectos de Barenboim para Andalucía no se detienen ahí, ya que, aunque reconoce que por ahora no hay nada concreto, existe una voluntad política muy grande y espero que podamos concretar algo Si la música es una de las dos patas de este taller, la otra es la convicción de que el conflicto de Oriente Próximo debe tener una solución pacífica, no violenta. Y aunque Barenboim reconoce que no van a conseguir la paz con la música, el taller que codirige con el escritor palestino Edward Said ayuda a que palestinos e israelíes conozcan la realidad del otro. Se lucha contra la ignorancia del otro Barenboim, quien afirma que el Divan no tiene ningún programa político no es ajeno a la actual situación que atraviesa el conflicto palestino- israelí y cifra sus esperanzas en el desarrollo de la Hoja de Ruta que considera un documento que, aunque no me gusta, porque no se ocupa de muchos lados esenciales del conflicto, no hay otra cosa mejor ahora, así que hay que coger cualquier posibilidad de mejorar las cosas y transformarlas El director mantiene que la solución de este conflicto necesitará de la ayuda internacional, ya que hay muchas cosas que tienen que ser resueltas por el propio Israel y los palestinos, pero luego tiene que venir una fuerza que les obligue a realizarlo, porque solos no pueden hacerlo, pero siguiendo las órdenes de los demás, tampoco. Tiene que haber una amalgama de las dos cosas Daniel Barenboim y el escritor palestino Edward Said fundaron hace cinco años el taller West- Eastern Divan con la idea de constituir un taller para jóvenes músicos de Israel y los países árabes de Oriente Próximo, que sirviera tanto para el perfeccionamiento musical, como para facilitar la convivencia de jóvenes de países enfrentados antagónicamente. Tras celebrar sus primeras ediciones en Chicago y Weimar, desde el año pasado el taller del Divan tiene su sede en Andalucía, concretamente, en la residencia Lantana de la localidad sevillana de Pilas. Esta iniciativa hizo acreedores el pasado año a Barenboim y Said del premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Barenboim, ayer en Pilas