Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MARTES 1 10 2002 ABC Cultura y espectáculos CARMEN IGLESIAS LA HISTORIADORA INGRESÓ EN LA RAE No podemos concebir la vida sin historia ni literatura b La Reina Doña Sofía, el Príncipe de Asturias, la Infanta Doña Cristina y la Infanta Doña Margarita asistieron a la ceremonia de ingreso de la nueva académica. TRINIDAD DE LEÓN- SOTELO MADRID. En un acto solemne de esos que llenan de esplendor el recinto de la Real Academia Española tomó ayer posesión del sillón E mayúscula de la institución, que dejó vacante a su muerte Gonzalo Torrente Ballester, la historiadora Carmen Iglesias. La verdad es que las galas eran especiales, ya que la ceremonia contaba con la presencia de Su Majestad la Reina, el Príncipe de Asturias, la Infanta Doña Cristina y la Infanta Doña Margarita. Y es que el hecho de que Iglesias fuese seleccionada por los Reyes para ser la encargada de los estudios universitarios de su hija Cristina, y profesora de Don Felipe, a quién todavía imparte seminarios de vez en cuando, permite observar sin extrañeza que exista una relación cordial y que la académica considere un honor las consideraciones que con ella tiene la Familia Real. Era tanta la afluencia al acto que el académico Ignacio del Bosque le comentaba a un amigo: ¿Has visto qué cantidad de gente? Nunca se han visto aquí tantos políticos ción que practica, dice, de modo compulsivo desde los 4 años. Como decía el domingo en ABC ha escrito con libertad y alegría y el resultado reflejó la verdad de su afirmación. Iglesias resumió un texto de 100 folios a un espacio en un resumen que leyó en cuarenta minutos. La erudición propia de una persona ilustrada no fue óbice para que la lectura resultase amena, ya que la académica intercaló datos científicos con cuentos cortos de algunos autores, entre ellos Borges, y pequeñas metáforas. De hecho decidió escribir sobre tres pilares: el de la docencia, el de historiadora y el de lectora. Comenzó sus palabras con un agradecimiento sincero por el honor dispensado al que piensa corresponder, con toda lealtad con su trabajo a las tareas que la Academia realiza. Mencionó con emoción a los académicos que la convirtieron en candidata y a Ángel Martín Municio, que respondió a su discurso. Iglesias partió de una alabanza de la palabra como vehículo para la comunicación con los otros y vertebradora del conocimiento. En la laudatio debida a su predecesor en el sillón E, la reci- Doña Sofía impone la medalla académica a Carmen Iglesias piendaria manifestó su admiración por Torrente Ballester. Que Heine, Swift, Sterne, fueran sus primeros maestros y que a través de Sterne le llegase Cervantes, dice más de la hondura literaria de Torrente Ballester que todo lo que yo pueda expresar dijo. Explicó la elección del tema de su discurso al decir que era obligada la reflexión sobre el propio quehacer que une, en la palabra y la escritura, la historia y la narración, la búsqueda de elementos reales y la imaginación con disciplina- en la historia- o con libertad creadora- en la literatura- Iglesias se mostró contraria a autores como Grass, Magris o Brodsky que niegan la alianza entre historia y literatura. La académica eligió el cuento borgiano El espejo y la máscara para ilustrar grados y diferentes formas de escritura que tienen que ver con nuestro tema: desde el espejo que pretende reflejar una realidad preexistente a la máscara que inventa y dramatiza En la segunda parte de su discurso, la académica insistió en el entrecruzamiento entre historia y novela y sus relaciones ambiguas desde el primer momento de su refundación en la modernidad y, tal como se dijo, en la necesidad de ambas en nuestra cultura para entendernos a nosotros mismos y a nuestro entorno. Martín Municio no quiso cumplir lo que denominó el elogioso rito con el monótono despliegue de la obra realizada sino que eligió perfilar los riscos del gran fractal que conforma la obra científica de Carmen Iglesias Se refirió a la presencia de la reci- La hora de la amistad La solemnidad del acto de la Academia dio paso ayer por vez primera a un acto distendido en el que lo más importante era la demostración de la amistad: de Carmen Iglesias hacia sus amigos, de estos hacia ella. Y es que la recién estrenada académica decidió reunir en un salón de agradable ambiente a los amigos que el aforo de la RAE no había permitido acudir a la ceremonia y a quienes habiendo estado presentes no habían podido permitirse más que la escucha atenta de un discurso de ingreso. Escasísima distancia separa el edificio de la institución del recinto del Hotel Ritz, recinto en el que la alegría y la satisfacción iban a poder manifestarse sin cortapisas. Pero antes, en la ceremonia de la tarde de ayer, para contemplar la elegancia femenina en la Academia bastaba ver a Doña Sofía con un traje de chaqueta azul plomo, a la Infanta Cristina con traje de chaquetapantalón negro con ribetes de raso o a Carmen Iglesias con un traje en tonos azules, la falda larga y la chaqueta ajustada al cuerpo, que se abría con aires de volante a partir de la cintura. Si la nueva académica, al cominezo de su discurso recurrió a una frase del XVIII: El agradecimiento es la memoria del corazón en referencia a la asistencia de la Reina, el Príncipe y las Infantas a la Docta Casa, bien puede decirse que llevó después su gratitud hasta amigos que siempre le han demostrado apoyo. Entre los invitados: Ana de Francia, duquesa de Calabria, el duque de Huéscar, Ana Botella, Pío Cabanillas, Jaime Mayor Oreja, Adolfo Suárez, Ana Pastor, Esperanza Aguirre, Luisa Fernanda Rudí, Emilio Ybarra, Jesús de Polanco y señora, Guillermo Luca de Tena, Soledad y Catalina Luca de Tena, Nemesio Fernández Cuesta y Santiago Castelo, entre otros. Doblete de Academias Esta mujer que hace doblete en estas doctas instituciones- también es miembro de la Real Academia de la Historiafue elegida para la Española en abril de 2002 y con la lectura de su discurso de ingreso rubrica su entrada en ella. La recipendiaria había sido presentada como candidata, como es preceptivo, por tres acádemicos que en su caso fueron Manuel Alvar, ya fallecido, Eduardo García de Enterría y Juan Luis Cebrián. Ayer fue acompañada hasta el estrado por dos padrinos, Luis María Ansón y José Antonio Pascual. De entre varios temas que barajó para el discurso, Iglesias terminó inclinándose por el que ayer escucharon los numerosos asistentes a un recinto abarrotado. De Historia y de Literatura como elementos de ficción es la reflexión de una historiadora acerca de las relaciones entre esta disciplina y la literatura, algo que acabó decidiendo debido a su pasión sobre la disciplina que ha impartido en la Complutense y su no menor apego a la lectura, una afi-