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ABC MARTES 25 6 2002 Internacional 27 El alcalde de Río pide el estado de emergencia tras EL NEGRO DE LA KERMESSE un ataque al consistorio RAMÓN PÉREZ- MAURA César Maia declara que el asalto cometido contra la Alcaldía es un ataque terrorista del narcotráfico EFE A LULA BAJA 4 PUNTOS RÍO DE JANEIRO. El alcalde de Río de Janeiro, César Maia, dijo ayer que pedirá al Gobierno que decrete el estado de emergencia en la ciudad tras el ataque de un grupo de pistoleros que dispararon con fusiles y ametralladoras contra la Alcaldía. El grupo de desconocidos hizo más de cien disparos de fusil y ametralladora, en lo que ha sido considerado como una nueva provocación de las organizaciones de narcotraficantes a las autoridades regionales. Los atacantes, que destruyeron una caseta de seguridad y huyeron sin dejar pistas, también lanzaron dos granadas militares que no estallaron y que fueron detonadas por la Policía posteriormente. El alcalde consideró el hecho como un acto terrorista y dijo que pedirá al presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso, que decrete el estado de defensa un régimen de excepción en el que se pueden suspender garantías como el derecho de reunión y el secreto de la correspondencia y de las comunicaciones. Este régimen de excepción tiene que ser adoptado por un período de tiempo inferior a treinta días y las medidas coercitivas adoptadas deben ser sometidas a consideración del Congreso en un plazo máximo de un día. Cuando el crimen organizado tie- Luiz Inacio Lula da Silva Reuters El candidato izquierdista Luiz Inacio Lula da Silva, que formalizó el domingo su alianza con el derechista Partido Liberal, retrocedió ayer un 4 por ciento en las encuestas, mientras que el oficialista José Serra subió más de un 7 por ciento, ne espacio para crecer alcanza el nivel del terror. Esto es un acto terrorista y exige una respuesta del Gobierno federal en Río de Janeiro afirmó Maia al referirse al ataque contra la Alcaldía. Maia dijo además que dicho ataque fue mayor que el atentado con una granada contra la Dirección de Prisiones de Río de Janeiro del mes pasado. rgentina se escapa por el desagüe, pero el inquilino de la Casa Rosada, Eduardo Duhalde, está tranquilo en su despacho y sólo acierta a hilvanar una conversación con tres respuestas seguidas cuando el fútbol es el tópico a discutir. El martes pasado Duhalde recibía en su despacho a un grupo de periodistas españoles. Preguntado por las prioridades de su Gobierno interino, enunció dos: un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la reactivación del sistema bancario, por este orden. A la cuestión de si su Administración acometería las reformas estructurales necesarias para que el dinero del FMI no se perdiese como las ayudas anteriores replicó que para hacer reformas hace falta primero dinero. Y a la interrogante ¿cómo marcha la negociación de ese acuerdo con el FMI? replicó: Me dice el ministro de Hacienda que no va mal Como seguimiento de la primera prioridad de su Gobierno, no está mal. Si a ello añadimos frases como el problema de Argentina es que tenemos el doble de delincuentes que de celdas disponibles o es lógico que se estén buscando abuelos europeos que permitan tener otra nacionalidad el panorama no puede ser más deprimente. Pero lo peor de todo es ver el país en manos de un presidente que se comporta como si no se diese cuenta de que tiene una bomba de relojería en las manos. Mi tarea es como la del negro de la kermesse es decir, el pim- pampum de la feria al que por unos céntimos todo el mundo tira huevos y tomates podridos. Hasta ahí ha caído la dignidad de la oficina presidencial para quien hoy la ocupa. La desesperación generalizada apenas permite salvedades. La semana pasada Eduardo Caamaño, presidente de la Cámara de Diputados, engrosaba la lista de funcionarios del Estado con 72 nuevos asistentes para su oficina entre los que estaba su chófer personal. El gran peligro que afronta Argentina hoy es el tiempo que está perdiendo. Ricardo López Murphy, el hombre de ideas más claras del panorama actual, como demostró en su entrevista de ayer en ABC, exige que el de Duhalde sea un Gobierno de transición que adopte las medidas impopulares que ayuden al país a salir de la sima. No será. Duhalde sólo aspira a ser el hombre interino y que las medidas las adopte el siguiente, que será verdaderamente el presidente de transición. Si se cumpliera el calendario previsto eso sería en octubre de 2003: el inevitable proceso se retrasaría año y medio. Y eso en un país en el que el 50 por ciento de su población de 37 millones está hoy por debajo del umbral de la pobreza fijado en los 700 dólares al mes. Una manifestación del peor peronismo- -el partido que Alejandro Agag ha introducido en la Internacional Demócrata de Centro- -está en marcha: la cámara baja ha aprobado ya- -falta la ratificación en el Senado- -una ley por la cual el impago de las facturas de electricidad y gas no es motivo para el corte de suministro. A ver quién es capaz de dar una razón que justifique el pago del gasto realizado.