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61 Deportes MUNDIAL DE FÚTBOL COREA- JAPÓN 2002 DOMINGO 23 6 2002 ABC ABC DOMINGO 23 6 2002 Deportes MUNDIAL DE FÚTBOL COREA- JAPÓN 2002 61 CUARTOS DE FINAL ESPAÑA, ELIMINADA SIGUE LA MALDICIÓN LUIS GARDE No supo, no pudo... y no le dejó el árbitro Sin Raúl, España no fue capaz de ganar a Corea y perdió en los penaltis ESPAÑA COREA DEL SUR 0 0 tro del campo para adelante. Para entrar en la élite hay que ser más alto y más guapo. No basta con echarle casta, entregarse al máximo y romper a llorar por la derrota que se considera injusta. Para llegar arriba hay que ser mejor que los demás y demostrarlo en el césped. Es difícil en caliente abstraerse de la tensión vivida en este estadio hasta arriba de vociferantes coreanitos. Prefiero pensar y escribir que si España no le ganó ayer a Corea es porque no merece estar en semifinales. Era un rival a su medida, como se demostró cuando el equipo se soltó un poco- -nunca del todo- -tras un primer cuarto de hora deprimente. Sigo pensando que esta selección tiene que ganar a Corea sí o sí. Hasta sin Raúl. Pero también pregunto al vacío de la indignación por qué el árbitro egipcio anuló el tanto que se mascaron entre Baraja y un defensa al principio de la segunda parte. Y cómo puede tener un juez de línea la poca vergüenza de levantar la bandera en aquel balón que Joaquín puso en la cabeza de Morientes y acabó en la red. Por no seguir preguntándome por qué los líneas, auxiliares o como leches se llamen, levantaban la bandera cada vez que España se acercaba al área coreana y por qué el de las piramides no dejó lanzar el último saque de esquina. Por primera vez invicta, pero no pasa los cuartos Por cuarta vez España cae en cuartos, fase que nunca ha logrado superar en un Campeonato del Mundo en sus once participaciones. En Italia 34 fue la selección anfitriona el verdugo, pero necesitó un partido de desempate (1- 0) En México 86 fue Bélgica quien le apeó. Los 120 minutos reglamentarios acabaron empate (1- 1) y en los lanzamientos Eloy marró dejando fuera a la selección. En aquella ocasión los belgas, como ayer Corea, también marcaron sus cinco disparos. Y en Estados Unidos 94 Roberto Baggio desequilibró la balanza a favor de Italia en el último suspiro, dando a los azzurri el triunfo por 2- 1. Por primera vez no pierde un partido en una fase final. En este Mundial ya son dos equipos los eliminados sin perder. El otro fue Irlanda. 16 partidos resueltos por penaltis en la historia de la Copa del Mundo. Esta forma de desempate se introdujo precisamente en el Mundial España 82, y en esa edición se estrenó para dirimir la semifinal RFA- Francia. Sólo una final, la de Estados Unidos 94 entre Brasil e Italia, se decidió con este sistema. Los brasileños ganaron por 3- 2 tras empatar a cero. España 4- 4- 2 Casillas; Puyol, Hierro, Nadal, Romero; Joaquín, Helguera (Xavi, m. 93) Baraja, De Pedro (Mendieta, m. 69) Valerón (Luis Enrique, m. 80) y Morientes. Corea del Sur 3- 4- 3 Lee Woon; Choi Jin, Hong Myung, Kim Tae (Hwang Sun, m. 90) Song Chong, Kim Nam II (Yong Lee, m. 32) Yoo Sang (Lee Chun, m. 60) Lee Young; Park Ji, Ahn Jung y Seol Ki. Árbitro. Gamal Al Ghandour (Egipto) Amarilla a Yoo Sang, De Pedro y Morientes. Penaltis. Hwang Sun: gol. Hierro: gol. Song Chong: gol. Baraja: gol. Seol Ki: gol. Xavi: gol. Ahn Jung: gol. Joaquín: para Lee Won. Hong Myung: gol. El Rey llamó a Camacho para animar al grupo El Rey llamó al seleccionador nacional para transmitir un mensaje de ánimo al equipo. Don Juan Carlos expresó a Camacho su felicitación por la entrega que el equipo ha tenido a lo largo de esta competición. El Rey, que presenció el partido en los Reales Alcázares de Sevilla, junto a la Reina y el Príncipe de Asturias, comunicó al técnico que él y su familia habían sufrido con la derrota como el resto de los españoles, pero destacó la actitud de trabajo y deportividad de la selección. rácter que no se agarrotan ante la responsabilidad, como ayer les pasó a más de tres de sus compañeros. Camacho recompuso el equipo obsesionado quizá con el potencial en el juego aéreo de los coreanos en ataque. Metió a Nadal al lado de Hierro y a Helguera al lado de Baraja, como dos volantes centrales, pero ninguno de los dos ocupó el teórico puesto de medio centro clásico. Jugaron a la misma altura, uno escorado a la derecha y otro a la izquierda. Romero entró por Juanfran, nada mejoró, ni nada empeoró. Joaquín asumió con gallardía la posición de Luis Enrique y Valerón intentó hacer de Raúl... sin conseguirlo. El comienzo español fue nefasta. El equipo encogido, temeroso, receloso de salir. El balón no duraba dos pases. A eso le llaman miedo al fracaso. Estaban tan cerca las semifinales que las piernas no acertaban a coordinar los pasos y la cabeza no pensaba. Tuvieron que pasar 20 minutos y quizá darse cuenta de que los coreanos no eran los de otros encuentros Juanfran se quería comer a los líneas para que el equipo cogiera un ligero tono, pero insuficiente para aniquilar al rival. Todo lo bueno que se vio en la primera parte lo hizo Joaquín. Tres brillantes acciones individuales... sin remate final. Es decir, el fútbol a medias. Y así no se gana. Miguel Berrocal ENRIQUE ORTEGO, enviado especial GWANYU (COREA) Los penaltis son así de veleidosos. Lo que te dan un día, te lo quitan al siguiente. España no fue capaz de ganar a Corea en los 120 minutos de partido y esta vez el ángel de la guarda de Casillas estaba ocupado en descomponer el muelle que los dos vergonzosos jueces de línea tenían en sus brazos. Joaquín, el mejor del partido, falló en la tanda. También suele pasar. Corea ya tiene su semifinal servida en bandeja. Lo que todos querían. Otra vez adiós en cuartos. Como en México 86; como en Estados Unidos 94. Toca cada ocho años demostrar que se tiene el poso suficiente para dar el salto de calidad que representan unas semifinales. Y nunca se consigue. Por algo será. Al margen de mala puntería en los penaltis, árbitros que te quitan más que te dan y jueces de línea incompetentes... es de ley reconocer que en estos partidos es donde hay que demostrar la madurez, el talante y la actitud de un equipo grande, que quiere ser campeón. Y España ayer no lo demostró. De haberlo hecho hubiera ganado. Seguro. Quiso, pero ni supo ni pudo, y además no le dejaron. Así de duro, pero tan real como el fútbol mismo. La selección hizo un partido defensivamente correcto, pero en ataque no encontró nunca la frescura necesaria para imponer su presunta superioridad. Es evidente que existe demasiada Raúldependencia del cen- ASÍ JUGÓ ESPAÑA Morientes, poste de oro Más de lo mismo en la segunda parte. Más dominio, menos imprecisiones, pero Joaquín, con a veces Valerón de aliado, como único protagonista. Tuvo más presencia el equipo de Camacho, pero sin ofrecer casi nada de lo que tiene dentro. Incluso Casillas tuvo que meter una mano prodigiosa a un disparo de Park. Hay que exigirle mucho más a la selección, aunque en la prórroga estuviera cerca del triunfo con aquel remate de Morientes al palo que pudo haber sido el gol de oro. El triunfo se marchitó en ese remate al poste y en las jugadas anuladas por dos jueces de línea, uno de Uganda y otro de Trinidad y Tobago, que hacen pensar lo peor. En los penaltis Corea, que había fallado dos, contra Estados Unidos e Italia, en el tiempo reglamentario acertó con los cinco lanzamientos y España no pudo ni lanzar el último porque Lee Woon, nuevo héroe nacional, le desvió a Joaquín el penúltimo. Habrá que seguir esperando. Nos queda toda una vida para seguir esperando, pero tan cerca y tan accesible como ayer tardará años en volver a estar. Mal el árbitro... y la selección Pero sería un error caer en lo fácil. En el juicio del partido hay que partir de la premisa de que España no jugó bien, nada bien. Si lo hubiera hecho medianamente correcto se hubiera merendado a una Corea que acusó el cansancio, le pudo la responsabilidad y no fue el equipo agresivo en ataque de otros días. Con decir que en la primera mitad no remataron ni una vez entre los tres palos... No jugó finalmente Raúl y se notó. Es inevitable que se note su ausencia. No está el fútbol español sobrado de jugadores de alto standing y de ganadores de cuna, de tipos con ca- LO MEJOR LO PEOR Aunque falló el penalti decisivo, Joaquín fue quien dio empaque al equipo en ataque Lo nefasta actuación del árbitro egipcio y de sus jueces de línea, ¡de Uganda y Trinidad y Tobago! Hierro no pudo reprimir las lágrimas de rabia Reuters Casillas: BIEN. Poco trabajo, pero dos paradas que mantuvieron vivo al equipo. A punto de detener el primer penalti; el balón se le escurrió por debajo del cuerpo. Puyol: NOTABLE. Otra demostración de fuerza, de concentración, de saber estar. Aburrió a Seol y llegó a todos los balones que cayeron cerca de sus dominios. Más no se le puede pedir. Hierro: BIEN. El gran capitán cumplió en su último partido como internacional. Solventó las dificultes del juego aéreo y su colocación le permitió sacar balones comprometidos. Marcó su penalti Nadal: BIEN. Seguro, se adueñó de todos los balones bombeados y nunca se complicó la vida. Su solvencia y experiencia fue una garantía atrás ante la movilidad de los coreanos. Romero: MAL. No aportó nada. Timorato, sin aprovechar la banda a pesar de los metros que tenía y sin ninguna contundencia atrás. Se complicó la vida continuamente en jugadas en las que tenía ventaja y su único recurso fue forzar el saque de banda golpeando el balón contra el contrario. Joaquín: NOTABLE. Los coreanos soñarán con su regate, con sus fintas, con sus amagues para un lado y sus salidas para el otro. Rompió media docena de veces la defensa rival, pero sus centros o no encontraron rematador o cuando se la jugó en acción individual siempre le terminó cayendo el balón en la pierna izquierda para el remate. Además, en defensa trabajó su banda hasta la extenuación. Lástima que fallara el penalti en la tanda. Se lo merecía menos que nadie. Helguera: BIEN. Sólido, agresivo, fue quien más orden intentó poner y sobre todo quien más balones recuperó. Estuvo, sin embargo, impreciso en la entrega, ante la agresividad de los coreanos. Se marchó lesionado. Mejor en defensa que en la construcción. Al final fue de los más indignados contra el árbitro y los jueces de línea y fue necesario que le sujetasen. Baraja: REGULAR. No terminó de cogerle la onda al partido. Muy trabajador, pero sin la chispa necesaria para mover el balón y el juego ofensivo del equipo. Apenas llegó al remate, que es una de sus cualidades, y se perdió en carreras absurdas por el medio. Acertó con su lanzamiento en la tanda. De Pedro: REGULAR. Se sacó un centro bueno que remató Morientes, pero siempre dio la sensación de no poder físicamente. Además no le salió casi nada de lo que intentó y en algunas ocasiones sus ideas eran francamente buenas. Valerón: REGULAR. Cuatro acciones individuales en colaboración con Joaquín, pero sin la continuidad necesaria para la posición que ocupó como segundo punta. Se incrustó demasiado atrás y dejó a Morientes abandonado a su suerte. Morientes: BIEN. Tuvo verdadera mala suerte. Fue el único que intentó el remate y quien más cerca estuvo del gol, con su disparo al poste incluido. Además ayudó en defensa en todas las acciones a balón parado y se hartó de prolongar balones en saques de banda. Siempre ganó la acción a sus marcadores. Mendieta: MAL. ¿Por qué sigue Camacho confiando en él? Está sin fuerza, aparenta desidia, entrega balones continuamente al contrario, no puede con la pelota cuando tiene que centrar. Entró a falta de veinte minutos y antes de llegar a la prórroga estaba peor que los que llevaban todo el partido. Luis Enrique: REGULAR. Quiso, pero no pudo. Físicamente nunca se pudo ir por velocidad y eso que encaró en ventaja dos o tres veces. En su favor ese carácter que le hace luchar por todos los balones. Posiblemente ayer también jugara su último partido con la selección. Xavi: BIEN. Su presencia se notó. Puso calma en esos minutos en los que a sus compañeros les faltaban las fuerzas. Metió un par de buenos pases... que no llegaron a su destino. Marcó su penalti.