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34 Sociedad VIERNES 5 4 2002 ABC El Gobierno ampliará la prohibición de la venta de tabaco a los menores de 18 años No se podrá fumar cigarrillos en lugares de trabajo docentes, sanitarios, públicos y de ocio La prohibición de la venta de tabaco a menores de 18 años y del consumo de cigarrillos en lugares de trabajo docentes, sanitarios, públicos y de ocio son algunas de las medidas previstas en el borrador del Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo, elaborado por Sanidad. Porcentaje de consumo de tabaco en el mundo Holanda Japón España Noruega Dinamarca R. Unido Bélgica Finlandia 27,0 26,5 25,1 24,7 19,9 19,1 0 5 10 15 20 25 30 35 FINANCIACIÓN 35,0 34,3 33,1 33,0 31,0 A. AGUIRRE DE CÁRCER JUAN FERNÁNDEZ- CUESTA Italia EE. UU. Suecia MADRID. Disminuir el número de fumadores, con iniciativas para prevenir la incorporación de nuevos adictos al tabaco, retrasar la edad de iniciarse y facilitar el abandono del tabaco, es uno de los objetivos fundamentales de este Plan, que dependerá del Ministerio de Sanidad y contará con una Comisión Intersectorial de Dirección y un Comité Ejecutivo, según pudo saber ABC. El desafío que se plantea el Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo es lograr en los próximos cuatro años que el número de fumadores mayores de 16 años se reduzca un 6 por ciento, de tal forma que, en 2007, los fumadores representen menos de un tercio de la población en España. El borrador elaborado por el equipo de Celia Villalobos y por técnicos en salud pública de las Comunidades Autónomas establece actuaciones concretas, tanto legislativas, informativas, educativas, de investigación, asistenciales y de coordinación. Entre las legislativas, dirigidas a reducir el número de jóvenes que caen en el tabaquismo, destacan: í Prohibir el consumo de tabaco en lugares de trabajo, docentes, públicos, sanitarios y de ocio, que serán considerados espacios libres de humo de cigarrillos. í Prohibición de la publicidad directa e indirecta y del patrocinio de los productos del tabaco. í La venta a menores de 18 años estará prohibida, ampliando el actual marco legislativo, ahora en 16. í Las máquinas expendedoras tenderán a desaparecer. Se promoverá su supresión para que la única forma de compra de cigarrillos sea la personal. í La venta de cigarrillos sueltos se prohibirá. Sólo podrán comercializarse los paquetes de 20 o más. í Exclusión del tabaco del IPC y progresivo aumento de la fiscalidad para subir el precio. Entre las actuaciones encaminadas también a prevenir la incorporación de nuevos fumadores y retrasar la edad de iniciarse en el consumo El borrador del Plan Nacional de Prevención y control del Tabaquismo no especifica su financiación anual de 2002 a 2006, pero establece un sistema compartido entre la Administración central y las Comunidades Autónomas. La Administración central aportará un porcentaje aún indeterminado de lo recaudado por los impuestos especiales que gravan el precio del tabaco. Las Comunidades Autónomas contarán con planes propios, que estarían dotados con sus propios recursos humanos y financieros. El objetivo previsto en el Plan es que cada Comunidad Autónoma cuente con un presupuesto finalista para prevenir y controlar el tabaquismo superior a 0.25 euros per cápita y año. Fuente: OCDE. Panorama de la Salud 2001 figura facilitar formación a los docentes y profesionales sanitarios de atención primaria sobre prevención del tabaquismo y la introducción de formación específica sobre tabaco y salud en las Facultades de Medicina y Enfermería. También se promoverá, en coordinación con las Comunidades Autónomas, la acreditación como espacios sin humo de aquellos locales donde se realicen actividades de ocio para jóvenes y adolescentes. El borrador del Plan de Prevención y Control del Tabaquismo también recoge actuaciones para facilitar el abandono del tabaco. Entre las de tipo asistencial y de coordinación sobresalen las siguientes: í La dependencia al tabaco como enfermedad crónica deberá ser reconocida desde el punto de vista sanitario. Por este motivo se impulsarán los programas de ayuda en atención primaria para abandonar el hábito. í El tratamiento de la dependencia será incluido en las prestaciones sanitarias del sistema nacional de salud. í El consejo firme, con material de ayuda y con seguimiento, se realizará a todos los fumadores cuando acudan a un centro de salud. Dos órganos para dirigir el Plan El Plan Nacional, dirigido por una Comisión Intersectorial de Dirección y un Comité Ejecutivo, se constituirá como un órgano dependiente del Ministerio de Sanidad. La Comisión Interministerial será presidida por el titular del Ministerio de Sanidad y tendrá entre sus miembros a dos representantes del Pleno del Consejo Interterritorial de Salud, así como a representantes de los Ministerios de Educación, Trabajo, Asuntos Sociales, Interior y Hacienda. Tendrá carácter colegiado y se reunirá al nanciación y distribución de sus recursos económicos. Por su parte, el Comité Ejecutivo estará integrado por una secretaría permanente y los coordinadores autonómicos del Plan. Cada Comunidad tendrá al menos un técnico de referencia. La misión del Comité tendrá, entre otros cometidos, la elaboración de los prespuestos y establecer las prioridades del Plan. Este Comité contará con el asesoramiento de expertos en distintas materias relacionadas con la prevención y el tratamiento del tabaquismo. Celia Villalobos menos una vez al año para hacer un seguimiento del Plan Nacional, así como para asegurar la fi- í Se propondrá la inclusión de medicamentos y otros métodos para dejar de fumar en los productos financiados por el sistema sanitario cuando esté demostrada su eficacia. í Política gradual de espacios sin humo, estableciendo en primer lugar salas de fumadores en todos los centros donde sea posible. í Sistema de acreditación de las Unidades de tratamiento de la dependencia tabáquica. En el borrador elaborado por Sanidad se incluyen asimismo medidas para evitar el tabaquismo pasivo. Las más destacables son: í Inclusión del humo ambiental del tabaco en el listado de sustancias nocivas ambientales. í Favorecer la creación de unas medidas comunitarias para clasificar el humo del tabaco como agente carcinógeno en el lugar de trabajo. í Promover cambios legislativos para que en los hoteles y en los restaurantes se limite el número de plazas de fumadores y se establezcan zonas diferenciadas. Según el borrador del Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo, todas estas medidas se llevarán a cabo en coordinación con las Comunidades Autónomas, promoviendo una armonización en todo el país de la normativa existente sobre el tabaco. Actualmente se calcula que el consumo de cigarillos es responsable directo en España del 14 por ciento de la mortalidad total. Y según los datos de prevalencia, más del 33 por ciento de los españoles fuman habitualmente. Los costes sanitarios causados por el tratamiento de seis enfermedades atribuibles al tabaco se estima entre 437.000 y 604.000 millones de pesetas al año.