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ABC LUNES 25 2 2002 Deportes JUEGOS OLÍMPICOS DE INVIERNO OTROS CASOS HISTÓRICOS 59 El dopaje, lacra de la que no se han librado las grandes figuras Ben Johnson abrió la veda en los Juegos de Seúl J. C. CARABIAS M. FRÍAS MADRID. De Ben Johnson, a Diego Armando Maradona. Las grandes figuras del deporte mundial no se han podido librar de las consecuencias del dopaje, lacra que ha afectado a todos los sectores. Este es un ejemplo de los casos más sonados en los últimos años. Ben Johnson (Seúl 1988) Fue el primer caso de un famoso cazado en un control antidopaje. Sucedió en los Juegos de Seúl después de haber protagonizado una carrera histórica ante Carl Lewis, revancha del Mundial de Roma 87, donde incluso se superó el récord del mundo. Dio positivo por stanozolol. Se le retiraron todos los títulos y récords y fue castigado por cuatro años. Regresó tras este tiempo, volvió a dar positivo y se le sancionó a perpetuidad. Maradona (1990 y 1994) Jugando en el Nápoles dio positivo por cocaína en abril de 1990. Una vez cumplida su sanción de 15 meses volvió a jugar hasta el 30 de junio de 1994, en el que dio positivo por efedrina cuando jugaba con Argentina el Mundial de Estados Unidos de 1994. Esto significó su retirada del fútbol. Javier Sotomayor (1999 y 2001) El saltador cubano dio positivo en julio de 1999 en los Juegos Panamericanos de Winnipeg por cocaína, aunque la presión ejercida por la delegación cubana hizo que no fuese sancionado, aunque no compitió en el Mundial de Sevilla. El pasado mes de julio se le detectó nandrolona en una competición en Santa Cruz de Tenerife, aunque sin saberse el resultado ni la sanción decidió retirarse. Andreea Raducan (Sidney 2000) La gimnasta rumana, reina de los Juegos de Sidney después de ganar el concurso individual y por equipos y de meterse al público en el bolsillo por su simpatía, dio positivo por efedrina. Se le retiró el título individual. Caso Festina (Tour 1998) El Tour de Francia de 1998 arrancó bajo espasmos en Dublín. La policía francesa detuvo en la frontera con Bélgica a un coche del equipo Festina con 400 ampollas de eritropoyetina (EPO) y hormonas de crecimiento. Siete días después, el conjunto galo fue expulsado de la carrera, sus nueve ciclistas conducidos a los calabozos de Lyon, y su director, Bruno Roussel, encarcelado. Se les acusó de dopaje sistemático y de haber creado una caja negra paralela para sufragar la compra de sustancias prohibidas. Pocos días después, todos los corredores del TVM holandés fueron llevados a un hospital para analizar su sangre y someterles a un examen capilar. Al día siguiente, el TVM se fugó del Tour al entrar en Suiza. Richard Virenque fue la cabeza de turco de ese Tour. Fue el único que no admitió el dopaje, hasta que claudicó ante el juzgado de Lille. Fue suspendido por un año. Pantani (Giro 1999) Marco Pantani era el líder intratable del Giro de Italia cuando una visita del vampiro en Madonna de Campligio, a un día del final, le señaló como sospechoso de haber consumido EPO. Fue expulsado de la carrera por su elevada tasa de hematocrito (52 por ciento) Desde entonces, el escalador italiano se ha convertido en un espectro que pulula por el deporte. Tuvo un momento de lucidez en el Tour 2000 (ganó dos etapas) pero el resto de sus comparecencias se han saldado con fracasos o abandonos. Ben Johnson Diego Armando Maradona Marco Pantani Andreea Raducan Fotos: ABC Tres precedentes de positivos españoles en Juegos M. F. MADRID. Tres son los españoles que figuran en la lista negra del dopaje en unos Juegos Olímpicos, aunque se han registrado bastantes más en otras citas que no sean las olímpicas y que han abarcado un amplio sector de deportes. Si nos atenemos al orden estrictamente cronológico, el primer caso de un positivo español en unos Juegos fue el del ciclista Jaime Huélamo, en los de Múnich 72. El positivo lo dio en la carrera en línea, que no pensaba disputar en un principio. En plena carrera, según explicó, cogió un bidón de agua en el que posteriormente se detectó coramina. Los otros dos positivos llegaron en los Juegos de Seúl 88, donde el positivo de Ben Johnson oscureció todos los demás, y fueron protagonizados por el levantador de pesas Fernando Mariaca y el pentatleta Jorge Quesada. Ninguno d elos dos obtuvo buenos resultados que justificasen este dopaje. Mariaca había participado en el concurso de halterofilia en la categoría de 67,5 kilos y dio positivo por pemolina, sustancia que se la administró el médico de la Federación Española, Enrique Carlos San Isidro, quien admitió que no se había leído la lista de las sustancias prohibidas. Quesada había tomado propanolol, sin haber avisado a nadie que lo había tomado. Delgado casi pierde el Tour Al margen de los Juegos Olímpicos, el caso más sonado en el deporte español, aunque al final no prosperó, lo protagonizó Pedro Delgado en el Tour del 88. El segoviano dio positivo por probenecín, sustancia que no estaba entre las sustancias excluyentes del Comité Olímpico Internacional y sí en las de la Unión Ciclista Internacional. No fue sancionado. En el mundo del ciclismo, recientemente Txema del Olmo ha sido castigado en Francia con tres años por su positivo de EPO en el último Tour. En el mundo del atletismo ha habido casos como los de David Martínez o Julio Rey. A otros les ha rodeado la polémica, como el de Dana Cervantes, no sancionada por su Federación y sí por otras instancias, aunque después de haber estado dos años sin competir le hayan dado la razón a ella. En el fútbol se han dado varios casos. El más reciente, el de Guardiola (nandrolona) en Italia, al que hay que unir los de Aguirretxu (nandrolona) Julio Soler (testosterona) Sánchez Lorenzo (dexametasona) Monsalvete (cocaína) Sergi (amineptina) Oceano (lidocaína) Dani (efedrina) y Paco Sanz (efedrina)