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41 SOCIEDAD DOMINGO 13- 1- 2002 ABC El hundimiento del submarino C- 3 El ataque A las 14: 19 h. del 12 de diciembre de 1936, el U- 34 alemán torpedeó al submarino republicano C- 3. Hubo 37 muertos y tres supervivientes ¿Por qué se hundió el C- 3? Proa Lugar del impacto 1- 2 Fotografía de C- 3 en la actualidad Quiero rescatar los restos de José, el gran amor de mi vida A sus 101 años, Francisca del Río, viuda de José Sastre Gavarrón, jefe de máquinas del submarino, aún sueña con enterrar a su marido. Vive en una residencia de ancianos en Madrid. Tiene cuatro hijos, nueve nietos y catorce biznietos. Su último cumpleaños lo celebró con la casi toda la familia. Sólo faltaron algunos que estaban enfermos. Ese día hubo muchas flores y regalos, pero ella, según explica a ABC, no necesita nada, sólo cariño. Su ilusión es rescatar los restos de José, el gran amor de su vida. Formábamos un matrimonio muy feliz, que se estropeó con la guerra se lamenta. Relata que conoció a su marido en El Ferrol. Estaba en la Escuela de Máquinas de la Armada. Era muy guapo, bueno y humano y aclara que fue José quien se fijó en ella. Nos casamos a los tres años de ser novios. Yo tenía 24 El matrimonio vivió en varias provincias el trabajo nómada de su marido. La Guerra Civil les sorprendió en Cartagena. Su marido estaba embarcado en el buque Libertad, pero fue trasladado al submarino C- 3 poco antes de comenzar la Guerra porque faltaba personal en ese sumergible. Entró como jefe de máquinas. Tras la tragedia, Francisca se puso a trabajar en el Cuartel de la Marina. Estuvo cosiendo y planchando hasta que montó una pequeña tienda de pan. He tenido que luchar mucho para sacar adelante a mi familia Dice que ha pasado página de ese capítulo negro de nuestra historia que fue la guerra y que no siente rencor, ni odio, a pesar de perder a uno de sus seres más queridos. Le enviaron a la muerte. El sabía que ya no volvería Ahora, lo que más le preocupa es el terrorismo. Y reza para que acabe. Uno de los torpedos perfora el casco El torpedo abre una vía de agua en el casco, en el compartimento de baterías El agua de mar entra en el compartimento de baterías y se produce una fuerte reacción química Popa -Lugar: 4 millas al suroeste de la farola de Málaga- Profundidad: 70 m Submarino atacado C- 3 Cartagena U- 34 Almería Málaga U- 34 Submarino agresor Cádiz C- 3 Submarino republicano Dada la escasa fiabilidad de los torpedos de la época, se lanzaban en grupos de tres. Se calculaba la trayectoria y velocidad del objetivo con una computadora rudimentaria y se programaba la ruta de los torpedos U- 33 Los submarinos se dirigían a sus bases cuando avistaron al C- 3 Los submarinos Tipo VII- A (alemán) Tripulación 44 personas- Botadura 20 de febrero de 1929- Velocidad: 17,2 nudos (8 sumergido) -Longitud: 66,5 m. -Autonomía: 10.454 km Clase C- 3 (republicano) Tripulación 40 personas (nacionalidad española) -Botadura 4 de mayo de 1929- Velocidad: 12 nudos (7,5 sumergido) -Longitud: 43 m. -Autonomía: 2.414 km Carlos Aguilera de Málaga, como señal de reconciliación. Antonio Checa explica que quieren crear la Asociación Víctima del C- 3. El siguiente paso es presentar una reclamación escrita al Ministerio de Defensa para pedir el rescate de los restos de los marinos. Además, se pretende que el Gobierno pida explicaciones por la operación Úrsula -nombre con el que se conocía el operativo que acabó con el C- 3- -al Gobierno alemán. En su opinión, esa acción fue un acto de piratería que ha quedado impune. Según Checa, la Asociación no quiere dinero, sino homenajear a sus familiares. Sobre el rescate del sumergible, el abogado dijo que es viable, ya que los restos se encuentran tan sólo a 61 metros de profundidad en un mar que es una bañera en relación con otros. El letrado también afirmó que la Asociación cuenta con financiación para reflotar el submarino y el apoyo de la Autoridad Portuaria de Málaga para instalarlo en el Puerto. En este sentido, dijo que una caja de ahorros está dispuesta a financiar el proyecto con cien millones de pesetas. NUNCA SE QUITÓ EL LUTO más volvió a ser la misma: Nunca se quitó el luto. Mis padres estaban muy unidos. Se querían mucho, pero un torpedo asesino truncó sus vidas dice. Asensio conserva un trozo del submarino hundido gracias al abogado Antonio Checa, que lo sacó del fondo del mar. Lo tenemos como una reliquia. Es nuestro tesoro más querido asegura con emoción. Bernardo Ros Zaplana, de 65 años, afirma que su padre, cocinero del submarino, fue asesinado con 28 años. Cuando ocurrieron los hechos yo tenía sólo nueve meses. Mi madre me decía que era un hombre bueno y que jugaba mucho conmigo Ros relata que uno de los marineros supervivientes, Isidoro de la Orden, que falleció hace pocos años, le dijo que la tripulación intuía que se le mandaba a la muerte. SABÍA LO QUE LE IBA A PASAR marino español que cruzó el Estrecho con los motores parados. Consiguieron engañar al enemigo gracias a la pericia de la tripulación y a los rezos, porque la operación era muy difícil explica. Para Sastre, lo que ocurrió fue una encerrona de algunos oficiales que mantenían sus convicciones nacionalistas. Mi padre sabía lo que le iba a pasar. Era un hombre que tenía el respeto y el cariño de sus compañeros y mandos. Pese a negarse a tomar Cartagena por orden del ministro de Marina, Giral, le seguían llamando Don José Recuerda que su familia pasó necesidades, pero su madre le inculcó tanto a él como a sus hermanos el respeto a la ley y el derecho de los demás, sin distinción de raza, religión, ni sexo. Resalta que su padre, republicano, quería lo mejor para España, como los nacionales. La Guerra Civil fue una tragedia para todos NUEVE MESES Salvador Sastre del Río, de 76 años, define a su padre, jefe de máquinas del submarino, como un verdadero republicano. No era comunista, sino un patriota que creía en la igualdad de oportunidades, en la libertad y en el pluralismo político Asegura que el C- 3 fue el primer sub- Juan Asensio, de 72 años, hijo de uno de los maquinistas del submarino, relató su historia a ABC con emoción y orgullo. Tenía siete años cuando su padre murió. Le recuerda como un hombre católico, amante del deporte, sobre todo del fútbol, y muy sensible. Solía ir a pescar con el hermano de un cura de Cartagena explica. Tras lo ocurrido, su madre ja- Las familias sólo quieren poder enterrar a las víctimas y que el C- 3 sea expuesto en el puerto de Málaga como monumento a la reconciliación José García, otro afectado por el hundimiento, tenía nueve meses cuando mataron a su padre, auxiliar segundo. Su madre siempre evitó contarle cosas desagradables, como ésta. Hace un reproche al ministro de Defensa, Federico Trillo, por no acudir a la misa que todos los años celebran en Cartagena. Son las historias del C- 3, contadas por personas que no anidan rencor en su corazón pero que buscan recuperar su memoria, hundida desde el 12 de diciembre de 1936 a 61 metros de profundidad, frente a la bahía de Málaga. J. de Domingo Francisca del Río