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40 SOCIEDAD DOMINGO 13- 1- 2002 ABC Treinta y siete familias luchan por recuperar su memoria, hundida a 61 metros de profundidad El submarino C- 3 fue torpedeado por los nazis en 1936 a cuatro millas de las costas de Málaga MÁLAGA. José María Camacho reinta y siete familias intentan recuperar su memoria, enterrada a 61 metros de profundidad en un submarino de guerra convertido desde el 12 de diciembre de 1936 en sepultura de sus seres queridos. La práctica totalidad de la tripulación del submarino C- 3 de la flota republicana española se hundió con la embarcación después de que fuera alcanzada por un torpedo lanzado por un submarino alemán, el U- 34, que participaba en unas maniobras apoyando a las tropas nacionales durante la Guerra Civil. El impacto causó la rotura de la nave en dos partes. Sesenta y cinco años después, sus familiares quieren enterrar sus cuerpos en una fosa común para poder llevarles flores. Pero antes tendrán que sacar a flote los restos del submarino, que descansan a cuatro millas frente a la bahía de Málaga. Sólo tres marineros sobrevivieron y aún pervive al paso de los años uno de ellos, testigo vivo de aquella tragedia que forma parte de su historia y de la historia de España. Los tres supervivientes fueron el capitán de la Marina Mercante, Agustín García Viñas, y los marineros Isidoro de la Orden Ibáñez y Asensio Lidón Jiménez, éste último aún con vida y residente en Madrid. El día de la tragedia el submarino C- 3, al mando del alférez de navío, Antonio Arbona Pastor, fue hundido por los torpedos de un submarino alemán, que pirateaba en aguas territoriales españolas. A los pocos días, las autoridades enviaron un buque a la zona para localizar sus restos. No hubo problemas, ya que una gran mancha de aceite flotaba en la superficie y marcaba el luParte de la dotación del C- 3, formada por 40 hombres, de los que 37 murieron gar de la tragedia. Posteriormente, el régimen de Franco intentó cambiar la historia. Comrestos de gasoil en el mar. Picado por zona un equipo de buceadores y, por pró un submarino italiano y dijo la curiosidad, se puso a investigar y fin, se consiguió confirmar que se que se trataba del sumergible hundillegó a la conclusión de que podría trataba del C- 3. do. Sin embargo, no engañó a nadie tratarse del submarino C- 3. Realizó El submarino republicano hundidebido a las grandes diferencias esvarias inmersiones y obtuvo las prido en Málaga era uno de los seis de la tructurales entre ambos submarimeras imágenes con una cámara de serie C que se construyeron en Cartanos. video. Sin embargo, la mala visibiligena a partir de 1923 por la Sociedad Hace algunos años, el abogado madad de la zona y el estado en que se Española de Construcciones Navalagueño Antonio Checa, mientras encontraban los restos impidieron les (SECN) actualmente Empresa pescaba con un grupo de amigos frenla identificación plena. El 20 de octuNacional Bazán. Estaban dotados te a la bahía de Málaga, vio unos bre de 1998, la Armada envió a la con seis tubos lanzatorpedos de 533 T milímetros, cuatro a proa y dos a popa y un cañón Bonifaz de 75. La profundidad máxima que podía alcanzar era de 90 metros. La tripulación la formaban 40 hombres. El C- 3 fue entregado a la Armada en 1929 tras superar las pruebas de mar. El 18 de julio de 1936 se declaró leal a la República. Tras la sublevación, el C- 3, junto a otros submarinos, recibió la orden de zarpar hacia el Estrecho para controlar el tráfico de tropas desde África a la Península. El 15 de agosto se trasladó al Cantábrico. En su viaje, frente a las costas de Portugal, el submarino sufrió una avería que le obligó a volver a Cartagena. Tras ser reparado partió de nuevo hacia el norte. Durante las semanas siguientes realizó varias patrullas por la zona, sin realizar ninguna acción de guerra. El 2 de octubre, con una importante avería en un motor, recibió la orden de dirigirse a Tánger y, posteriormente, a Cartagena. Sin reparar, se hizo a la mar, pasando la noche del 11 al 12 bajo el agua a la entrada del puerto de Málaga. El 12 de diciembre de 1936, sobre las dos de la tarde, el submarino navegaba en superficie a cuatro millas al suroeste de la farola de Málaga, ya que se le negó su entrada al recinto portuario. Dos marineros estaban en la cubierta arrojando por la borda los desperdicios de la comida. En la torreta se encontraba también el comandante acompañado del capitán de la Marina Mercante. En pocos segundos, el buque se quebró en dos trozos, hundiéndose en segundos. Sólo se salvaron los tres marineros que permanecían en la cubierta y que cayeron al agua, siendo rescatados por ABC uno de los pesqueros que faenaban en la zona y trasladados al buque hospital fondeado en el puerto. Por su parte, el sumergible alemán U- 34, autor del disparo, fue hundido el 5 de agosto de 1943 en Memel, tras chocar con el buque nodriza Lech. Reflotado de nuevo, fue desguazado finalmente el 8 de septiembre de ese año. Sesenta y cinco años después, sus familiares intentan recuperar sus restos, construir un monumento a los tripulantes y reflotar el submarino para que pueda verse en el Puerto