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80 GENTE MARTES 4- 12- 2001 ABC JC María del Mar Bonet: Raixa me ha proporcionado deseos de arriesgar más o es frecuente encontrarse con una producción discográfica de la elegancia e inteligencia de Raixa el trabajo que María del Mar Bonet pone a la venta estos días. El reto de esta cantante siempre ha radicado en la necesidad de encontrar una vía renovadora para su creatividad, y esa inquietud ha vuelto a resolverse muy bien, gracias a su alianza con el compositor y arreglista catalán Joan Valent Esta noche, el Colegio de Médicos recibe la visita de ambos, para hacer estreno en Madrid de unas canciones que, como las del disco, fueron grabadas en directo en la Placa del Rei de Barcelona. -Veinticinco años cantando en esa plaza son muchos años. ¿Qué ha cambiado para usted en todo este tiempo? -Muchas cosas. El mtmdo, por ejemplo, se ha hecho más peligroso. Y no ha sido únicamente debido al famoso 11 de septiembre. En realidad, hablo de cosas que también suceden en nuestro país. Desde la guerra del Golfo nada ha vuelto a ser igual. Los últimos acontecimientos sólo son la consecuencia de lo que se vivió en aquel conflicto. -Se ha dicho que Raixa es im punto de inflexión en su carrera, que es un álbum de búsqueda. No estoy de acuerdo. Muy al contrario, Raixa parece haber encontrado definitivamente lo que ya buscaba en diferentes trabajos anteriores: El cor del temps Cavall de foc Sahnaia -Eso es cierto, pero también lo es que este disco me ha proporcionado nuevas ganas de continuar, de arriesgar más, de acometer más proyectos. El responsable ha sido, sin duda, Joan Valent, cuyos arreglos tienen una mezcla de romanticismo y contemporaneidad muy expresiva, definitiva. Casi podría decirse que ambos hemos trabajado en estas canciones de forma autónoma. Yo no estaba acostumbrada a esos métodos, pero el resultado ha sido altamente satisfactorio. -Tal vez, esté cansada de hablar de Els Setze Judges... -Jamás. Fueron un grupo muy especial para mí. El único problema es que yo llegué a aquel colectivo muy tarde, fui la N penúltima por concretar más, y siento un poco de pudor para hablar con autoridad sobre ellos. Les estaré siempre agradecida, porque, con ellos, aprendí muchas cosas de la escena. No eran profesionales, pero hacía mucho tiempo que cantaban en público; su única intención era que la gente se expresase en su lengua, como ya lo hacían Voces Ceibes en Galicia o Ez Dok Amairu en Euskadi. Cuando lo lograron, se marcharon cada vmo a sus quehaceres y nos dejaron a los profesionales el terreno abonado. Más que comprometido, algo así es hermoso. Nada sería igual en Cataluña, ni en el país, de no haber sido por eUos. Fue un privilegio formar parte de aquel colectivo. Luis MARTÍN