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ESPECTÁCULOS
JUEVES 29- 11- 2001 ABC
EN LA FRONTERA
Aphex Twin
iene algo de melancólico. Durante años, las huestes de la electrónica han venido mirando hacia Aphex Twin como sus padres lo hacían hacia Frank Zappa: alguien- capaz de producir la mayor excelencia sabiendo sorprender a cada paso de un camino algo más allá del trUlado por mülones de fans alienados gracias a la publicidad y a su necesidad de identificación. Con apenas dos trabajos entre las decenas que editó a principios y mediados de los noventa, Selected Ambient Works y Ventolín Richard D. James, alias Aphex Twin, conmocionó un mundo musical sumido en la búsqueda de salidas a la progresiva estandarización del techno como música de discoteca o a una música ambiental converti da en ion sedoso envoltorio del vacío a manos de hippies cínicos o de contables místicos. Las virtudes de Aphex Twin eran im innegable virtuosismo con los botones y el sampler y un descaro juguetón pero amenazador. Muy british. Hace poco ha editado Drukgs (Warp) un doble CD llegado cuando ya parecía que James se había perdido para siempre en los juegos de ordenador o en programar líneas de texto sin mayor relación con la música. Son treinta temas donde se alter nan melodías simples con recuerdos de Satie y breakbeats lanzados a velocidades ya no tan inauditas y sorprendentes como hace años. Los sonidos son típicos de la casa y es imposible acusar de blando a quien parece empeñado en samplear metales en choque o en metalizar todos los instrumentos tradicionales. Si a esto se le añaden los delicados interludios de piano, podría llegarse a la conclusión de hallarnos ante un Aphex Twin en plena forma. Muchos lo asegurarán con el fervor de la secta. Como con Zappa, criticar- un disco de este hombre implica hablar de algo si tuado, incluso en su peores momentos, a años luz de la castración formulista de la mayor parte de pop. E igual que en el caso de Zappa, Richard D. James corre el peligro de sucumbir ocasionalmente a su propia fórmula. En el caso del americano se trataba de un ultra- perfeccionismo dadaista proveniente de la moral de trabajo estadounidense. En el de James, de ese juego constante y a veces de aire infantU mencionado al principio. Otra moral de trabajo. Cuando uno escucha estos treinta temas, no puede evi tar la sensación de falta de rigor. Parecen elegidos a boleo entre los cientos de piezas realizadas por el músico en sus noches de insomnio. Quizá por ello no se percibe la pasión de antaño y sólo se sienten arañazos donde antes había zarpazos a la sensibilidad. Dicho esto, todo disco de Aphex Twüi continúa transitando por una frontera propia y X sigue siendo deseable. Sobre todo para quienes se estrenen ahora.
JDsé; Ma, nuel COSTA
T
El documental, terreno fértil para Guerín
El Festival de Gijón dedica un ciclo al cineasta
TRIP- HOP
Tricky deja volar en Madrid sus fascinantes delirios sombríos
MADRID. Marta Latorre
Casi Ueno en la madrileña sala La Riviera el pasado lunes para ver a Tricky, uno de los padres del tan traído y llevado trip- hop, una suerte de aleación musical en la que cristalizan en aparente caos un sinfín de estüos e influencias, que van del hip- hop al soul, del rap al pop, del blues al grimge espejo convulso y ecléctico de los ritmos que podrían reflejar el final del siglo XX y estos comienzos del XXI. Recuperado de la misteriosa enfermedad que le complicó la vida con depresiones y algún tipo de manía persecutoria (un desequilibrio hormonal causado al parecer por un hongo que había destrozado su sistema inmunológico) Adrián Thaws, en famüia Tricky, ha remontado el vuelo con Blowback otra entrega más de sus claustrofóbicas armonías tamizada en esta ocasión con alguna alegría en forma de canciones más abiertas y de compás más rítmico.
EN LA ARDIENTE OSCURIDAD 1 V 1
José Luis Guerín, último premio Nacional de Cinematografía
GIJÓN. Marta Frechilla
l 39 Festival Internacional de Cine de Gijón rinde homenaje estos días al director barcelonés José Luis Guerín, flamante premio Nacional de Cinematografía. Además de su último trabajo, En construcción y los anteriores, Los motivos de Berta Innisfree y Tren de sombras Espacio Guerín ha incluido cuatro clásicos que el realizador ha elegido personalmente y- que, de algún modo, le han servido de inspiración y referencia. Todos eUos, largometrajes del género de ficción, fuente de la que bebe este director al que se ha encasillado en el documental, aunque él- asegura que el cine de ficción es el que más le interesa.
REESCRITURA DE LA REALIDAD
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Aunque no están muy claros los límites entre vmo y otro, José Luis Guerín afirmaba ayer ante la prensa que no reniega del género de ficción, sino más bien todo lo contrario. He encontrado lo que es la verdad más en películas de ficción que en documentales asegura el director catalán. De hecho dice que no se siente particularmente afiliado al documental porque considera que resiñta difícil caliñcar como tal a im fílme, como Innisfree que se desarrolla en im pueblo imaginario de Irlanda. Sin embargo, sí reconoce que donde más seha prepcupado por captar la
realidad es en En construcción Guerín apuesta por recoger la realidad tal como se presenta, sino que le gusta prepararla, a pesar de que haya especialistas que ponen en cuestión, el documental cuando hay algo elaborado de por medio. La realidad no se deja capturar por las buenas. Tienes que articular unos determinados artificios, unos dispositivos afírma el cineasta, quien, en este sentido, recuerda que Lumiére no captó de manera azarosa a los obreros que salían de la fábrica en la primera película de la historia del cine, sino que rodó un montón de planos de la misma escena o seleccionó el vestuario de los trabajadores. Era todo pura elaboración. Una reescritura de la realidad. Pero nunca la realidad tal cual Guerín resume así su relación con el documental y la ficción: No me interesa el documental como herramienta auxiliar del periodismo, sino el documental como forma cinematográfica, y como heredero del cine de ficción Más identificado con el cine de Renotr que con el de Hitchcock, piensa que, en este momento, el documental, entendido no estrictamente como tal, sino como ese cajón de sastre en el que cabe todo menos el cine de consumo, es el que ofrece más posibilidades a los cineastas actuales. El terreno más fértil para realizar películas interesantes:
Hubo mucha oscuridad durante la hora y media de concierto, en el ambiente y escenario y por supuesto, con Tricky en la palestra, también en la música. Se sucedieron los riffs de guitarras muy duras y metálicas en consonancia con el uso del sampler y bajo el ínanto sonoro de la percusión. Machacones golpes de batería que, junto a las voces de Tricky y su inseparable raggamuEfín Hawkman, son los responsables de la cota de ritmo y baüe que necesitaba la concurrencia para amortizar la entrada y gastar la adrenalina que se iba acumulando a pesar del intenso olor a plantas aromáticas varias. Según avanzaba el concierto la atmósfera se fue haciendo más diáfana y luminosa. Así, tras los aires más grunjes de Evolution revolution love y Excess surgió el Tricky en estado puro de You don t wanna y Wonder woman, disfrutando por el camino de la hermosa balada Karmacoma (de sus tiempos con Massive Attack) y de la fuerza rockera de Girls Como es habitual se demostró de nuevo que la gente baña más cuanto más es üuminada, es posible que para que el artista de turno se percate del éxito que tiene y lo mucho que le quiere y le admira la tropa de a pie y así dure más el concierto. Con el cachas de Tricky, con el que estuvimos en tinieblas casi todo el tiempo, así sucedió de nuevo, pero la actuación llegó a su fin y todos a casita sin protestar y los más fans a comprarse camisetas con la estampa de su ídolo.