Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
32 OPINIÓN GUERRA TERRORISTA DOMINGO 14- 10- 2001 ABC Por qué Berlusconi está equivocado os comentarios del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, acerca de la supuesta superioridad de la civilización occidental cristiana respecto a la civilización árabemusulmana han suscitado polémicas en Italia, pero también en otros lugares del miuido. Por lo tanto, hay que intentar aclarar las cosas. Y para empezar, ¿qué significa la palabra oeste En el ámbito geográfico, se trata de im territorio delimitado que se puede definir como eiu- o- atlántico o euro- americano. Pero, claro está, es mucho más interesante definir el oeste en términos de valores y de cultura. El oeste se construyó compartiendo, desde su origen, una historia económica y política que surgía de las mismas ftientes espirituales. Durante varios siglos, los occidentales ejercieron ima influencia mayor, y hoy día se puede considerar incluso desproporcionada, en la creación de im nuevo orden mundial El oeste puede reivindicar formidables logros, nadie lo duda. Pero también ha exportado valores más discutibles, ha participado en la destrucción de otras culturas, favorecido la supresión de otras religiones y cedido al fetichismo de la expansión económica intensiva y continua sin preocuparse por sus efectos perversos. El factor clave en las circunstancias actuales, sobre todo para nosotros que hasta hace poco se nos consideraba como pertenecientes al este reside sin embargo en el hecho de que el oeste ha sabido reforzar y diseminar principios fundamentales como el respeto a la ley, los derechos humanos, la democracia, el parlamentarismo o, last but not least (en último lugar, pero no menos im- L El oeste puede reivindicar formidables logros, nadie lo duda. Pero también ha exportado valores más discutibles, ha participado en la destrucción de otras culturas, favorecido la supresión de otras religiones y cedido al fetichismo de la expansión económica intensiva y continua sin preocuparse de sus efectos adversos Vaclav Havel portante) la libertad económica. Aunque muchos otros países del mimdo profesan hoy los mismos valores, pertenecen a otra esfera geográfica, y por esta razón y también por otros motivos, no se les considera miembros del bando occidental. Como ciudadano de im país europeo antiguamente comunista, ex satélite de la URSS, debo admitir que cuando oigo las grandes profesiones de fe sobre nuestra afiliación occidental, la dirección occidental de nuestra política, y la obligación que tienen dos grandes organizaciones occidentales como la OTAN y la Unión Europea de acogemos rápidamente en su seno, no siempre me siento cómodo... Hay un tono que me perturba detrás de esta retórica. Mi malestar viene del juicio implícito contenido en los términos este y oeste al menos en nuestro entorno goscómunisií. ta. La ley soviéfica sé caracterizaba por una opresión espiritual y fisica, la ignorancia, el monumentalismo vacío y un estado general de vuelta atrás presentado como progreso. Todo eUo contrastaba de forma tan manifiesta con la cultura y la prosperidad de los países democráticos vecinos que el oeste se veía como el bueno y el este como el malo. La palabra oeste se convirtió así, más o menos conscientemente, en sinónimo de progreso, de cultura, de libertad, de tolerancia y de decencia. La palabra este por el contrario, se convirtió en sinónimo de subdesarrollo, de autoritarismo y de despropósito omnipresente. Ni que decir tiene que la caída del muro de Berlín y el advenimiento después de la llamada mimdialización, nos Uevaron a comportamos y a pensar de forma maniquea, es decir, radicalmente diferente. De hecho, la percepción de un oes te superior y im este inferior es in- sostenible a largo plazo. Ningún régimen, ningún territorio se puede considerar a priori inferior o superior en el ámbito cultural o religioso. Es una cuestión de principio. Y yo creo que la palabra oeste se convertirá poco a poco en un término neutro En el futuro, no será ni más ni menos que una zona delimitada del mundo contemporáneo, una de las esferas de civilización caracterizada por su propia historia, sus valores, su sentido de Icis responsabilidades y sus interrogantes. La misma evolución debería ser igualmente cierta en el este, a pesar de todos sus problemas demasiado arraigados... En todo caso, mientras el este tenga una connotación peyorativa y el oeste una connotación demasiado positiva, será muy difícil construir im nuevo orden mundial basado en la equidad y la justicia. No hay nada malo en pertenecer al campo occidental y sentirse orgulloso de eUo. Pero eso no significa que se sea mejor. Y esto vale para todas las demás sociedades. El respeto por la identidad de cada imo, lá certeza de que somos iguales, deben ir parejos con la volimtad de forjar xm orden mundial basado en la paz, la colaboración y unos principios morales y políticos compartidos a escala imiversal. El tiempo de la dominación del hombre blanco, del europeo, del norteamericano o del creyente ha terminado. Entramos ahora en ima nueva era y nuestro deber es respetar a cada uno y trab ar juntos en beneficio de todos. -Yacíav- HAVEL p F i s i a é n f é e la Rep. Checa Le Figaro EDA AFGANISTÁN Estamos atendiendo a la población desdé 1979 Ayúdanos a continuar L? 902 250 902 www. msf. es la Caixa 2100- 3063- 98- 22001205 B 2 Banco Sarttander 0049- 4700- 31- 2910705607 Banco Central Hispano 0049- 0001- 53- 2110099996 BBVA 0182- 5734- 37- 0000748701 Por una ayuda humanitaria independiente MEDKOS SIN FRONTERAS