Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DISCOS Música SIKXÍ: WOlf. Cuarteto en Re menor. Serenata italiana. Fine Arts Quartet. Hanssler Classic. Jo es una tarea sencilla enfrentarse al Cuarteta en Re menor de Hugo Wolf, A su enorme dificultad hay que u n i r el complejo desarrollo dé uíía música muy personal y carjgada de expresividad. El Cuarteto Fine Arts no se arnedrenta y desde la tensa introducción inicial aporta una densidad interpretativa muy acorde con los movimientos más arrebatados. Líricos y refinados exponen el muy bello movimiento lento, una curiosa y melancólica meditación que se. considera uno de los más sinceros de su autor. La grabación se completa con la popular Serenata italiana, simpático y relajante paseo después de la pasión del gran cuarteto precedente. -A. G. L. N. Una en Rusia TRAETTA. Antfgona. Bayo, Allemano, Panzarella, Polverelli, Ragon. Coro de Cámara Aocentus. Les Talents Lyriques. Dir. Cristophe Rousset. Dacca. FOSS. Conciertos para piano n 1 y 2. Elegy forAnne Frank. J. Nakamatsu, Y. Kasman y L. Foss, pianos. E. Foss, narradora. Pacific Symphony. Orhestra. Din. 0. St. Glair. Harmonia Mundi. S H E B R Gurrelieder. J. Norman, J. GONEG iVIcKracken. Boston Symphony Orchestra. Dir. Seiji Ozawa. Philips. Ce- Cr- ü- Cr cu- cicrio INI cdi 5 azior E, Vi JSA c V 4 Rl. ZIONl úr- JOS tn ¿líthsíf rt jn li. SlC foi 6 AND VERDI. Unpublished Works: Credo, Caprlccio. F. Tenzi, A. Abete, R. Vernizzi, A. negponi. Orquesta y Coro Giuseppe Verdi de Busseto. Dir. F. Pedretti. Arts. C L Verdi no editado es im Verdi juvenil y no siempre auténtico. Se le presenta como firmante de im Credo para solistas, coro de hombres y orquesta; probable autor de un Capriccio para fagot y orquesta, como orquestador en otra obra con oboe escrita por Giacomo Mori, y como autor arreglado en fragmentos para banda procedentes de Un Giorgo di Regho El disco constituye una cmiosidad, además realizada con una muy documentada edición al servicio de una precisa interpretación cuya escucha confirma la indisociable asociación de la música italiana del Ottocento con la ópera. -k. ¡S. L LUCK es la punta del iceberg de la reforma operística de la segimda mitad del XVín, pero su aventura no tuvo lugar en solitario. Entre los italianos que se esforzaron por superar el anquilosado esquema de la ópera seria, con su enojosa sucesión de recitativos y arias, sus personajes acartonados y la esclavitud de la acción teatral a la música, desmedidamente aficionada a la confitura laríngea, JomeUi y Traetta ocupan lugar destacado. El disco nos está devolviendo, poco a poco, el perfil de estos compositores. Ahora nos llega una de sus más acabadas obras: Antígona. Estrenada en 1772, en el San Petersburgo de Catalina la Grande, esta versión de la tragedia de Sófocles, en la versión light de ColteUini, denota sus esfuerzos por renovar el drama musical. La obra, siendo muy bella, es algo híbrida, como corresponde a im proceso evolutivo que no ha llegado a su meta: los coros y las danzas, que recuperan su perdido protagonismo, deben mucho a la tradición francesa de Ramean. Todavía quedan bastantes recitativos secos, pero la inclusión de dúos y tríos, la creciente importancia de la orquesta, la matización de la psicología de los personajes, caminan hacia un mundo que va a dar sus primeros grandes frutos con Gluck, pero que no alcanzará su plenitud hasta Cherubiní y Spontirií. Traetta está dispuesto, al jurar los votos neoclásicos, a renunciar al virtuosismo vocal, pero termina por escribir arias de alta coloratura para su soprano, Caterina Gabríelli, una de las mayores divas del momento, como no se resiste a hacer concesiones a una galantería no poco alejada de Sófocles. En cualq u i e r caso la obra, si no convence del todo en su conjimto, está Uena de bellezas y, aparte de su interés histórico, logra captar la atención del oyente de hoy, máxime si nos llega en una versión ejemplarmente dirigida y cantada como ésta. -Alvaro Marías toUlDISTAHTE del neorrdmanticismo de Barber y Schumann y la radicalidad dé Cage se encuentra el rico, vltalista y sofisticado legado musical del pianista, director y compositor norteamericano, nacido en Berlín en 1922 y formado en París como tantos de sus compatriotas, Lukas Foss. Los dos cour ciertos para piano (1943 y 1951) son im buen ejemplo de su brillante periodo neoclásico, que pronto desembocaría en una etapa experimental a la que pertenecen frutos tan logrados como Time Cycle (1960) El propio Foss y su hija interpretan la emotiva Elegía en memoria de Anua Frank- Juan Manuel Viana Los Gurrelieder ocupan xn puesto fundamental en la transición de Schoenberg desde la herencia del Romanticismo tardío hacia el átonalismo. Empezados en 1901 y t? irminados en 1911, ponente n anifiesto la transición armónica y tímbrica que iba a toniárí l lenguaje del compositor en los años siguientes. Lo que queda evidente es la lujosa definición de las sonoridades orquestales, el desbordar último y apabullante de un mimdo próximo a la disolución. La versión de Ozawa se publicó en 1979, y desde el principio representó una referencia ineludible. La nueva remasterización digital añade ulterior definición a un sonido ya superlativo. -S. R. W L O Fagade. LAMBERT. Salome. E. Bron AT N y R. Stilgoe, narradores. The Nash Ensemble. Dir. D. Lioyd- Jones. Hyperion. IVÉS. Integral de las obras para violín y plano. Nobu Wakabayáshi, violfn. Thomas Wise, piano. Arte Wova. n. 1 estreno en 1923 de Fagade, delirante encuentro literariomusical entre Edith Sitwell- autora de los impagables English Eccentrics- y el entonces enfant terrible WiUiam Walton, supuso tma desopilante bofetada al mortecino panorama musical de la Inglaterra de Jorge V Concebida como pEirodia del estilo declamado del Pierrot Lunaire schonbergiano y deudora del Satie más corrosivo, ha quedado como testimonio ineludible del mejor humor inglés. Al interés de esta magnífica versión hipercompleta- que incluye cuatro números ausentes en la, ya excelente, versión de Hickox (Chandes) -se añade la inclusión de la breve Salome de Lambert. -J. M. V. LAS Sonatas para violín y piano de Charles Ivés (18741954) reflejan con fidelidad los rasgos del personal vocabulario del compositor americano. Aquí, también, Ivés da rienda suelta a su gusto por los collages sonoros: introduce y superpone citas de corales, himnos, canciones y ragtime, ensambla piezas escritas en años distintos. No obstante, la utilización de una plantilla doméstica como la de violín y piano le impulsa hacia una definición más fluida de su estilo. La violinista Nobu Wakabayáshi enfoca las piezas desde una óptica casi brahmsiana, lo que otorga al experimentalismo ivesiano u n tono cálido. -S. R. 48 ABC Cultural 2- 6- 2001 iíií- ü- d- ü De r e f e r e n c i a Bueno Aceptable Discreto R iediocre