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28 3- V- 2001 X Desde h Una olvidada frase de Juan XXIII L Osservatore Romano ha sorprendido recientemente con lo publicación íntegra de las palabras en latín que Juan XXIII pronunció el 11 de octubre de 1962, en el solemne discurso de apertura del Concilio Vaticano II, que fueron traducidas del latín y publicadas en el diario vaticano al día siguiente, sin una referencia a la tradición. Así lo ha contado Luigi Accatoli en el diario italiano II Corriere della Sera L Osservatore Romano ha vuelto a proponer la cuestión de las traducciones inexactas de una frase latina pronunciada por Juan XXin en la apertura del Concilio Vaticano n el 11 de octubre de 1962. Se trata de una frase en la cual el Papa pide que el Concilio dé un salto adelante en la comprensión de las enseñanzas de la Iglesia, para reexponerlas del modo que mejor respondan a nuestro tiempo, pero conservando el sentido y la sentencia (en latín: eodem sensu eademque sententia) Las inexactitudes denunciadas consisten en el hecho de que algunas traducciones omiten el inciso conservando el sentido y la sentencia. ¿Por qué el diario vaticano pide hoy a los expertos que se atengan al texto original? El padre Gino Concetti, que firma el artículo, motiva la petición en el hecho de que circulan traducciones incorrectas: y esto es cierto. Pero también es cierto que la falta de correspondencia entre el texto latino y la traducción italiana- publicada originalmente por L Osservatore Romano- fue inmediatamente señalada y otras traducciones se adecuaron al texto latino. La frase del Papo: Est enim aliud ípsum depositum fidei, seu veritates, quae veneranda doctrina nostra continentur, aliud modus, quo eaedem enunNuestra opinión es que aquel protiatur, eodem tamen sensu eademque sententia. blema, sea planteado- quizá por iniLos dos traducciones: ciativa de la Congregación para la Literal: Una cosa es de hecho el depósito de la fe, es decir, las verdades Doctrina de la Fe, presidida por el carcontenidas en nuestra venerada doctrina, y otra el modo en el, cual son denal Ratzinger- en función de la más enunciadas, pero conservando siempre el mismo sentido y la misma sentencia. seria de las disputas actualmente en la catolicidad: la de la relación entre el Publicado por L Osservatore Romano el 1 2 de octubre de 1962, el Concilio Vaticano I y el ConciUo Vadía después del Concilio Vaticano II, y seguida en numerosas ediciones, ticano II. Es decir, sobre el modo de en varios idiomas, de los documentos conciliares: Una cosa es la sustanunirlos, superando las pentaciones cia de la antigua doctrina del depósito de la fe y otra cosa la formulación opuestas de volver a la verdad del pride su ejercicio. mero, considerando peligroso el ag- giomamento del segundo, o de interpretar el segundo como superación del primero. La preocupación de poner juntos ambos Concilios, interpretando uno a la luz del otro y. viceversa, apareció claramente el septiembre pasado, cuando fueron proclamados beatos, en una misma ceremonia, el Papa del Vaticano I (Pío IX) y el del Vaticano 11 (JuanXXni) La frase latina de Juan XXin que muchas traducciones omiten- sencillamente porque traducen aquella traducción de L Osservatore Romanoera una cita del Vaticano I: aquí está el quid de la cuestión. ¿Por qué la traducción de L Osservatore no contenía ese inciso? Quizá no se llegará nunca a restablecerlo, escribía ayer L Osservatore. Pero se sabe sustancialmente como fueron las cosas. Por la reconstrucción de la redacción de aquel texto (presentada ya en 1984 por los historiadores Alberigo y Melloni) resulta que en el texto original italiano, revisado personalmente por el Papa, no estaba ese inciso. Fue añadido cuando se realizó la traducción al latúi, también ésta, obviamente, aprobada por el Papa. Pero a L Osservatore Romano se pasó el texto original, sin los retoques aportados en el momento de la traducción. Quien apela a Juan XXIII como el profeta de los nuevos tiempos, prefiere citar esa frase en su forma original. Quien en cambio sostiene que el Papa bueno estaba apegado a la tradición, apela al inciso que vincula todo aggiomamento a una fideüdad en el sentido y en la letra sensu et sententia) a la veneranda doctrina. El Papa y el Camino Neocatecumenal j. c. E n uno carta enviado por el Popa al cardenal estadounidense Jomes Frenéis Stafford, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, con fecha del 5 de abril, explica aue el reconocimiento oficial y jurídico en la Iglesia católica del Camino Neocatecumenal dependerá de la aprobación de unos Estatutos, competencia específica del Consejo Pontificio para los Laicos. El Papo destaca los frutos preciosos aportados en treinta años de existencia, y subraya la importancia de llevar a cabo algunos requisitos ineludibles, de los cuales depende la existencia misma del Camino. En particular, subraya la re- dacción de una precisa normativa estatutaria, en acerca de su autenticidad (de los carísmas) y vista de su reconocimiento jurídico formal. Los ini- la regulación de su ejercicio pertenece a los que ciadores del Camino comenzaron en 1997, en dirigen la Iglesia. A ellos compete sobre todo el Sinaí, la tarea de la redacción de los Estatuno apagar el Espíritu sino examinarlo todo y tos. Constituye una ardua empresa. Kiko Arquedarse con lo bueno El Santo Padre insiste qüello quiere evitar el peligro de que el papel y en que el reconocimiento y la acogida de los calas fórmulas jurídicas puedan congelare frescor rismas no es un proceso fácil, que requiere un disdel espíritu que ha animado el nacimiento y la cernimiento profundo de la voluntad de Dios y andadura del Camino. debe ser acompañado constantemente de la oración. El culmen de este proceso es electo oñcialdel En su carta, Juan Pablo II explica: Ya en la exhortación apostólica Chrístifídelis laici subrareconocimiento y la aprobación de los Estatutos, yaba que ningún carísma dispensa de Id relacomo regla de vida clara y segura, la carta resción y sumisión a los pastores de la Iglesia y ci- londe también implícitamente a los obispos que taba cuanto está escrito al respecto en la Cons- n (preguntado a la Santa Sede cuál será la fóran titución dogmática Lumen gentium El juicio mula jurídica del Camino Neocatecumenal.