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84 CRÍTICAS DE MÚSICA CLÁSICA ESPECTÁCULOS LUNES 9- 10- 2000 ABC Heterogénea dignidad Liceo de Cámara: Del cuarteto clásico a los grandes j r q u l n t e t o s Intérpretes: Ensemblé Villa Música. Obras de Mozart, Prokofiev y Weber. Lugar y fecha: Auditorio Nacional, sala de cámara. Sábado, 7 de octubre. Cuatro grandes voces llevan al éxito a Anna Bolena en Oviedo Anna Bolena. G. ponizetti. Intérpretes: A. M. Sánchez, J. Bros, E. Fiorillo, S. Orfila, M. R. Cusí, M. López Galindo, R. Muñiz. Orquesta Sinfónica Ciudad de Oviedo. Coro de Amigos de la Ópera. Banda de Música Ciudad de Oviedo. Director Musical: Fabiano Mónica. Director de escena, escenografía y figurines: Stefano Poda. Lugar y feclia: Teatro Campoamor. Oviedo. 7 de octubre El Coro de la RTVE celebra su cincuentenario estrenando En la noche del viernes se celebró el tercero de los conciertos con los que el Coro de la RTVE está celebrando el cincuentenario de su fundación durante este año 2000. Es una pequeña serie de conciertos dispersos y muy atípicos. Que una entidad musical celebre algo presentando obras nuevas de su entorno cultural no puede sino merecer general aplauso: otra cosa es si estaba bien confeccionado, si podía montarse bien y resultaba atractivo de escucha, un programa con Tres madrigales del Quijote de Miguel Franco, Siete canciones sobre poemas de Gerardo Diego de Mariano Alfonso, la Missa Brevis de Manuel Burgos, Machado: A Juan Ramón de José Antonio Galindo y el Tríptico de Miguel Hurtado. Esta ultima obra había sido la ganadora del Concurso de Composición Coral que el Coro de la RTVE había convocado para estos actos de su cincuentenario, y las de Burgos y Galindo se habían escogido de entre las presentadas al mismo. Tras el estreno del Tríptico su autor, Miguel Hurtado, compareció en el escenario pcira recibir el premio de manos de Juan Buhigas, director del gabinete del director general de RTVE, en presencia de representantes de la Orquesta y Coro de RTVE y en medio de muy cálidos aplausos. J. LG. B. De la enjundia a la veleidad musical transcurrió la inauguración de la novena temporada del Liceo de Cámara y su ciclo principal organizado alrededor de una justificación puramente formal: la de atender a diversos cuartetos del clasicismo y a los grandes quintetos de la historia. Por ello, cabrá en el ciclo la hete rogeneidad de los programas, como sucedió en este primer concierto en el que la actuación del Ensemblé Villa Música fue un elemento de cohesión destacable por la limpieza y amabilidad de un sonido que sabe mantener pese a los sucesivos cambios de instrumentistas. Permanecieron a lo largo del concierto el violinista Thomas Brandis y él viola Enri. que Santiago, mientras otros v- éiniembros fueron cambiando, como fue el clarinetista Antoni Morf quien fue mucho más en el Quinteto para clarinete y cuerda, opus 34, de Weber, interpretado desde ima posición central, asumiendo el papel solista que implícitamente le otorga el autor en la obra. Se entregó a ese cierto exhibicionismo instnunental con entusiasmo, como antes había sabido participar de una idea global más propia de ima textura polifónica entre iguales. Fue en el Quinteto pa Xa oboe, clarinete y cuerda, opus 39 de Prokoflev, obra por momentos dependiente de su formulación como suite de episodios no exentos de las más diversas influencias, pero en la que ciertos entramados musicales permitieron alcanzar algunos de los momentos más logrados por la agrupación. Antes se había atendido al raozartiano Cuarteto para oboe y cuerda, K 370, obra que había de quedar como un pro- logo demasiado contrastante iridado el orden del programa. Aquí la condescendiente afabilidad del concepto se centró en el cuidado de las graduaciones dinámicas y no en los con, trastes con lo que la redondez del conjvmto, siempre ajena a la contundencia, no hacía si no anunciar lo que habría dé quedar como ima actuación l a r g a d a de dignidad. A. GONZÁLEZ LAPUENTE astante expectación previa había levantado el seglmdo de los títulos previstos en la 53 temporada de ópera de Oviedo: Anna Bolena de Gaetano Donizetti. En primer lugar, porque se trata de im título que apenas se ha representado en la ciudad- tan sólo en ima ocasión anterior, hace dieciséis años- y también porque el cuarteto protagonista- con la excepción del bajo- estaba formado por un conjimto de cantantes muy vinculados al Campoamor donde siempre han cosechado grandes éxitos. Había, por tanto, un clima favorable que, afortunadamente, se vio correspondido con una función vibrante, hermosa y de gran intensidad dramática desde el punto de vista musical, que fue ganando conforme avanzaba su desarrollo y que alcanzó cimas especialmente destacables en el segundo acto. DEBUTANTES B De los cuatro solistas principales, tres debutaban sus respectivos roles. Por tanto, el riesgo siemprees mayor. Sin embargo, a pesar de algunos desajustes propios de un estreno, todo vino rodado en líneas generales en mano de irnos profesionales de excepción. Fastuosa, desde cualquier punto de vista, fue la actuación del tenor José Bros. No hay duda de que Ricardo Percy es su papel. El dominio del personaje, con una técnica belcantista que no encuentra semejanza entre sus colegas, es total. La seguridad con que lo afronta, la cuidada musicalidad, el fraseo exquisito se ven complementados con una línea de canto homogénea, limpia y plenamente inserta en la tradición de la interpretación donizettiana. Son elementos que lo encumbran a lo más alto de un repertorio que ha ganado con ima profesionalidad que debiera tomarse como ejemplo. El impacto que produjo el célebre aria Vivi tu del cuadro tercero del acto segundo caló muy hondo en un público, como el ovetense, especialmente exigente del cuidado vocal de los cantantes. También Ana María Sánchez, que debuta en Anna Bolena dio sobradas muestras de por qué ha protagonizado un espectacular crecimiento en los últimos años dentro del mundo de la lírica. Es la suya una Bolena perfectamente interpretada, interiorizada y que habrá de ganar en el futuro. Su carnoso y bello centro vocal acentúa los matices del personaje. Tan sólo se resiente, un tanto, el agudo, problema en el que, no obstante, ha experimentado ciertos avances. Aún así, la valentía de asumir un papel en el que muchas naufragan, dice mucho y bueno del hacer de la Sánchez. La mezzo Elisabetta FioriUo es un prodigio vocal. Habitualmente asociada al repertorio verdiano, ya dio muestras en una destacada Norma que cantó también en Asturias hace tres años, que tiene mucho que decir en el bel canto. Sobre todo porque su formidable preparación técnica la catapulta a abordar un rol complejo como es el de Giovanna Seymour con una naturalidad ejemplar, Ha abierto una ruta que, sin duda, le proporcionará sucesivos éxitos. Afortunado fue también el debut del bajo Simón Orfila como Enrique Vin. Con veinticuatro años sorprendió con una madu- rez vocal que lo está encumbrando vertiginosamente. Tan sólo desear que el crecimiento artístico sea paulatino y que los cantos de sirena no lastren una carrera más que prometedora. Muy bien Marina Rodríguez Cusí, Miguel López Galindo y Ricardo Muñiz, artistas que dotan a sus personajes de una entidad que no es habitual. Justo es dejar constancia. Al igual que el Coro de Amigos de la Ópera- sólido, a pesar del momento de transición que están viviendo- También merece destacarse el trabajo que realizó la Sinfónica Ciudad de Oviedo- bajo las órdenes de Fabiano Mónica que demostró conocer la obra con oficio, aunque su versión se torne un tanto plomiza, con el empleo de unos tempi excesivamente lentos- Paulatinamente esta orquesta va ganando peso como orquesta lírica. Luces y sombras tuvo la producción- procedente de los Amigos de la Ópera de SabadeU- a cargo, en su conjunto, de Stefano Poda. Si bien tuvo detalles de interés- en el vestuario efectista, aunque dificultoso para el movimiento, en el trabajo del coro o en el planteamiento general- no cuajó por un exceso de abigarramiento enconsertado por unas dimensiones demasiado ajustadas, así como por una serie de manierismos que acaban resultando ridículos, por innecesarios y cargantes. Tampoco ayuda la lúgubre escenografía. De todas formas, se vio beneficiada del favorable ambiente que catapultó al éxito la función en su conjunto. Cosme MARINA Madrid, capital de la música electroacústica MADRID. J. L. G. B. La UNESCO organiza en París desde hace muchos años las Tribunas Internacionales Música Electroacústica (TIME) a las que acuden l is radios em- opeas (y algunas de más lejos) cada una con música de su país bajo el brazo. No hay ganadores ni perdedores, no es un concurso, sino ima muestra cuyo resultado es alguna composición recomendada que todos los participantes se comprometen a. difundir en sus países. Pues bien, este año las reuniones de la TIME se celebran en Madrid, en la sede de la SGAE, entre hoy y el miércoles, con organización de Radio Nacional de España. Expertos europeos y a m e ricanos coinciden en Madrid y traen muestras escogidas de sus respectivos países, con lo que bien puede afirmarse que estos días Madrid es la capital europea de la música electroacústica. El resultado final de la TIME 2000 se dará a conocer el miércoles 11, almediodía, en sesión pública que incluirá la audición de las obras recomendadas