Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 28- 8- 2000 ABC! MADRID Prostitución masculina: un oficio oculto entre las calles y locales de Madrid Sólo en la capital existen más de siete zonas de comercio sexual entre hombres Son hombres, casi todos menores de 25 años, que venden su cuerpo a otros por unos precios que oscilan entre las 5.O00 y las 2 0 0 0 0 pesetas. La necesidad o la promiscuidad les lleva a ello. Casi todos son españoles, aunque también los hay magrebíes. Aunque se trata de una actividad oculta y poco organizada, se ha detectado la presencia de chaperos en más de siete zonas de Madrid. MADRID. Ana M Plana stoy ilegal y no me contratan en ningún sitio. Tengo que comer de algo. Además, se saca más dinero con esto que en cualquier curro que pueda encontrar asegura im hombre de origen marroquí que se dedica a la prostitución. No quiere identificarse ni tampoco decir su edad, pero parece no pasar de los 20 años. Él es im ejemplo más de los llamados chaperos Casi todos son hombres jóvenes, menores de 25 años, y ima gran parte de ellos, de origen marroquí. Son trabajadores del sexo que venden su cuerpo a sus clientes, en la mayor parte de las ocasiones hombres que ya no cimiplirán los cincuenta. El precio que cobran por su compañía oscila entre las 5.000 y las 20.000 pesetas, dependiendo de la persona, el tipo de servicio prestado y la zona donde trabajen. Iván Rodríguez Moya E ACTIVIDAD OCULTA La mayoría trabaja en la callé, aunque también existen casas de citas de hombres La actividad de los vulgarmente conocidos como chaperos es difícU de detectar, ya que es menos visible que la de las mujeres que se dedican a la prostitución. A la falta de visibilidad de sus servicios y al hecho de que la prostitución como tal no supone xm deUtp en el ordenamiento jurídico español (sólo se pena el proxenetismo, es decir, el favorecer o inducir a la prostitución) se debe que se desconozcan las condiciones de vida y el número de integrantes de este colectivo, así como que la opinión pública no perciba este tipo de prácticas como problema. IMÁS DE SIETE ZONAS Según la Policía Mimicipal, existen siete zonas en Madrid donde estos hombres hacen sus negocios. En el paseo de la Castellana, a la altura de la caUe de Vitrubio se encuentra m comercio sexual del llamado selecto donde hombres españoles venden su cuerpo por grandes sumas de dinero; también prostitutos españoles se dan cita en los alrededores de las calles de María de Molina con la de Pedro de Valdivia y en las inmediaciones de la plaza de toros de Las Ventas. Los alrededores de Legazpi, hasta hace poco sólo habitual zoha de digue entre homosexuales, se está convirtiendo en im nuevo foco de prostitución. En el centro de Madrid, con la Puerta del Sol como escenario, y en las calles aledañas al casco de la ciudad, venden su: cuerpo jóvenes magrebíes; aunque; siempre según ftienr tes de la Policía Municipal, en esta zona, está disminuyendo progresivamente la práctica de la prostitución masculina. Los travestidos suelen exhibirse en el paseo de Camoens. Es en la zona rosa de Madrid, en Chueca (el barrio donde se sitúan la mayor parte de los bares y discotecas de ambiente donde es más difícil detectar el comercio sexual, ya que está oculto en imos cuantos locales, normalmente en los pocos que cuentan en su interior con cuartos oscuros unas salas con poca üiuninación donde se practica el sexo de forma libre. Además de las zonas mencionadas por la Policía Municipal, existen, según algunas de estas personas a las que ha consultado ABC, otras dos: la Casa de Campo y el Parque del Oeste. Algunos de estos hombres entrevis- Los chaperos son hombres menores de 25 años que se venden a otros que, con frecuencia, pasan de los 50. El precio que cobran por su compañía oscila entre las 5.000 y las 20.000 pesetas tados por ABC aseguraban que la necesidad les forzaba a ejercer la prostitución; muchos de ellos decían ser heterosexuales, aimque este tópico suele darse para atraer a más clientes. Otros afirmaban, declarándose homosexuales o bisexuales, aprovechar su promiscuidad para obtener irnos ingresos adicionales. SIN ORGANIZACIÓN lles de Hortífleza y Fuencarral y que incluso süele i animciarse en la prensa. En cualquier caso y según la información facultada por la Policía Munícipal, no sé han detectado organizaciones- stmüares a las de trata de blancas entre el colectivo de los chaperos Tampoco se ha advertido la presencia de proxenetas dentro del colectivo de los chaperos de lo que popularmente se conoce como los chulos que bajo la excusa de proteger de los abusos de sus clientes a las mujeres que ejercen la prostitución, viven de los ingresos que esta actividad les reporta. PROTECCIÓN SANITARIA Son estos últimos los que se dan cita en las zonas de prostitución de lujo e incluso se agrupan en casas de citas la mayoría de ellas situadas en las inmediaciones de las ca- Se trata de xm grupo poblacional que, por sus prácticas sexuales, se encuentra expuesto a diario a contraer y contagiar el virus del Sida. Según la versión de algunos de estos hombres consultados por ABC, en las relaciones que mantienen suelen utUizar preservativos. Sin embargo, algunas ONG que prestan ayuda a estos hoinbres insisten en la necesidad de fomentar el uso del condón entre los miembros