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40 CULTURA LUNES 28- 8- 2000 ABC MÚSICA CLASICA CRITICA DE MÚSICA CLASICA CRITICA DE DANZA Herberth Wernicke, o así se reescribe la historia SALZBURGO. Juan Antonio Llórente León Ara, la Sinfónica de Bilbao y Juahjo Mena nístico que con rara unanimidad consideramos muchos como una de las obras cimeras del género en las últimas décadas y, por descontado, de las más hermosas p roducidas por Luis de Pablo. Se da aquí, intensificaa Sociedad Coral de Bilbao que da, la tendencia hacia el lirismo que dirige Gorka Sierra y la Orquesta ha sido una de las características Sinfónica de la misma ciudad se más marcadas de su trayectoria últifimdierori para venir a Donosti y ha- ma. La escritura de la parte solista cerse ovacionar efusivamente por el saca partido de cuantos recursos inspúblico de la Quincena Musical que trumentales y expresivos se asocian llenó la gran sala del Kursaal. Inter- tradicionalmente con el violín, lo pretaron con muy buena línea gene- que implica la necesidad de contar ral y excelentes logros concretos el con im auténtico virtuoso capaz de baUet completo Dafnis y Cloe obra leer tantas notas y, sobre todo, de maestra de Ravel que pocas veces captar sus significados y transmitirnos es dado escuchar en su integri- los a la audiencia. En una actuación dad. La maravUlosa, literalmente memorable, León Ara dio las notas y maravillosa orquestación raveliana toda su música. Él fue quien motivó se muestra en todo su esplendor a lo la composición y su amor por la parlargo de ima hora de música exquisi- titura depabliana es perceptible en ta, y esa paleta instrmnental se enri- cada compás, en cada gesto. Tocó quece con la utilización originalísi- con limpieza de ejecución, amplio soma de im coro que canta sin texto, nido y afinación justa. pues es manejado también instruQuienes estuvimos en el estreno mentalmente esto es, como efecto madrileño de la obra coincidíamos a tímbrico, como un color orquestal la salida en valorar el grado de supeañadido. El formidable resultado so- ración del maestro León Ara, así conoro conseguido por Ravel deja al mo en admirar la respuesta del públidescubierto a cualquier orquesta y co donostiarra, tan distinta a la del coro no preparados para tan altas capitalino: se ovacionó a los intérpreempresas artísticas, pero, felizmen: tes con tal calor y largueza, que soliste, no era ése el caso de los conjuntos ta y director obligaron con ostensibilbaínos, sino muy el contrario: se bles gestos al maestro De Pablo mostraron sólidos, con calidad de so- -quien pretendía limitarse a saludar nido, convincentes. El éxito de ía So- desde su butaca en el centro de la ciedad Coral y de la Sinfónica de Bil- gran sala- a que compareciera en el bao fue muy grande y muy justo. escenario, cosa que motivó la intensiTambién muy meritorio, pues fue ficación de los aplausos y qUe éstos conseguido a través de un programa se prolongaran y obligaran a varias extenso, denso, difícU y sin el menor salidas de autor, e intérpretes. asomo de concesión a la galería. Culminaba así la magnífica dedicación a la música de Luis de Pablo que, con motivo de su septuagenaLUIS DE PABLO Dos obras de su paisano el maestro rio, había programado la Quincena Luis de Pablo cubrieron la primera Musical Donostiarrja, y que se proparte: el. Intermedio de la ópera longa en estos días con la proyección Kiu y el Concierto para violín y de varios largometrajes con banda orquesta que Agustín León Ara es- sonora suya. El mismo sábado, al metrenó en los conciertos de la Orques- diodía, se completó en el Palacio de ta Nacional de la pasada temporada. Miramar el curso sobre Luis de Pa- El joven maestro Juan José Mena, blo y su música organizado por la titular de la Sinfónica bilbaína, -tra- Universidad del País Vasco, a cuyo zó versiones siunamente cuidado- fin se celebró, con nutrida y signiJEisas, en las que el orden imperó y la cativa presencia de público, im acto métrica se mantuvo con firmeza pe- de homenaje al maestro en el que la ro, a la vez, con musical flexibilidad. SGAE le ofreció lina placa conmemoEl breve y jugoso Intermedio de rativa en presencia de altos represen Kiu actuó espléndidamente como tantes del gobierno vasco, la diputaintroducción y puesta a punto tan- ción foral de Guipúzcoa, la ciudad de to de la orquesta como de la audien San Sebastián, la Universidad y la cía, para entrar en el núcleo de la Quincena Musical. sesión que residía en la interpretaJosé Luis GARCÍA DEL BUSTO ción del bellísimo Concierto violi Quincena Musical Donostiarra. A. León Ara (violín) Sociedad Coral de Bilbao, Orquesta Sinfónica de Bilbao. Dir. J. Mena. -Auditorio del Kursaal, San Sebastián, 26 de agosto El valor de la seguridad Título: Giselle Música: Adolphe Adam. Coreografía: Coralli, Perrot, Petipa, Gorsl i, Lavrovski, Vassiliev. Ballet del Teatro Boishoi de Moscú. Orq. Festival Int. de Santander. Dirección musical: Alexander Kopylov. Palacio de Festivales de Santander; 26- VIII- 2000. Así como Helena, la bella esposa de Menelao, fue capaz de provocar por sus encantos una guerra sólo imaginable desde la mitología, en éste caso, la BeUe Héléne ha servido para afianzar un pacto de colaboración entre dos amigos: Gerard Mortier y Stéphan Lissner, cabezas pensantes respectivamente de los festivales de SalzburgQ y Aix en Provence, donde se pudo ver el pasado año La BeUe Héléne con música de Offenbach y libreto original de Henri Meilhac y Ludocvic Halévy, llegó a otro de los escenarios del Festival: unas antiguas refinerías de sal, a veinte kilómetros del centro de Salzburgo. Como en el caso de Los Troyanos Wernicke recurre para la puesta en escena a un hemiciclo envolvente y en el centro del escenario im módulo circular que cambiará sus funciones, de acuerdo con la dramaturgia, de mesa de congr, esos a gran lecho de amor, para terminar en un esquemático balneario, la ciudad griega de Nauplia, donde transcurre la conferencia de pay entre las poteancias del cuadro final. Si en el. espacio resulta tan personal como nos tiene acostiunbrados, en la concepción literaria y musical de la obra, Wernicke, ha llevado a su campo la norma académica en un corta, cambia y da esplendor que los más puristas, no le han perdonado. Todo, por aligerar el texto hablado- pena que por medio haya caído algún aria- con la supervisión de Xavier Zuber, y la composición orquestal, reduciendo, con ayuda de Oli- vier Kaspar, la gran orquestación que algunos esperan del maestro del can- can a u n a orquestina de una decena de solistas de la Orquesta de París dir idos por Stéphane Petitjean. El resultado final se convierte en imá bocanada de ese aire fresco que tanto precisaba Salzburgo el día del estreno. Un reliante paréntesis en forma de opereta, con una Helena (Nora Gubisch) bien dotada física y vocalmente, tal como el personaje requiere; y un aceptable París (Alexanadru Badea) reforzados por las divertidas intervenciones del contraténor Doininique Visse, vm Orestes punky luciendo dos bellas acompañantes sobre la Harley Davidson en la que, a falta de nave, se escaparán los amantes. Al final, una reflexión con moralina de esperanza. ¿Qué es ima opereta? Ópera cómica, obra lírica, tal vez menor, con inclusión de partes habladas. ¿Quizá podremos ver zarzuela en los próximos años? L Después de la esplendorosa versión de La bella durmiente el BaUet del Boishoi ha presentado en Santander su Giselle la pieza más representativa del repertorio romántico, y una de las favoritas sin duda del público baUetómano. Aimque procedente de París, en cuya Ópera se estrenó en 1841, la revisión que llevó a cabo Petipa imas décadas más tarde se ha convertido en punto de partida para buena parte de las versiones modernas que hoy circulan por el mundo. Ésta del Boishoi es heredera del poso que muchos coreógrafos han depositado sobre esta verdadera pieza maestra, el último de los cuales lleva la firma del actual director del teatro moscovita, Vladimir Vassiliev, uno de los nombres míticos del ballet de nuestro siglo. La esencia original, sin embargo, permanece intacta, y eso es lo que importg. El sello de la escuela rusa es evidente y se manifiesta, además de en lá importancia del baile frente a otros elementos más teatrales o dramáticos en las actitudes escénicas y en la composición del movimiento. La claridad en el relato de la historia de la campesina despechada es- ima constante, y como elemento diferenciador destaca el personaje de Hilarión, que cobra mucho mayor protagonismo con respecto a otras versiones, y es presentado además con una ternura y una nobleza inhabituales, lo que da ima nueva diriiensión al personaje y a la obra. Da gusto, además, ver un cuerpo de baüe de tanta belleza, tanta armonía y tanta homogeneidad como éste del- BoIshói; Admira la hermosura, la línea Wíias bailarinas y la potencia y firmeza de los bailarines, que conforman un conjunto verdaderamente extraordinario, aunque la escena de las willis tuviera ciertos momentos de desconcierto en las filas. En lo interpretativo, el personaje protagonista, Giselle, fue bailado por iSvetlana Limkina, una artista de tma seguridad pasmosa, perfectamente entonada estilística y técnica- mente, de corrección exquisita. Nikolay Tsiskaridze es un bailarín tan brillante como excesivo, y en algvma ocasión se contagió de su compañera y baüó también él su particular escena de locvura. Magnífico en todos los sentidos el Hilarión de Alexander Petukhov, a quien se acaba compadeciendo, y espléndida María Aleksandrova como Myrtha, con un salto verdaderamente extraordinario. La joven orquesta lituana estuvo más entonada que en jomadasprecedentes Julio BRAVO