Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 NACIONAL DOMINGO 27- 8- 2000 ABC La nueva generación de ETA: hijos de la impunidad La actual ofensiva de la banda la llevan a cabo jóvenes forjados en el terrorismo callejero Hace cinco años, amenazaban y agredían a los pacifistas que reclamaban ía l i b e r t a d dé Aldaya, sin que la Ertzaintza se lo impidiera. Hoy, muchos de ellos, se encuadran en los c o m a n d o s que m a n t i e n e n la ofensiva t e r r o r i s t a Son los hijos de la i m p u n i d a d de la época A t u c h a También hoy, no pocos niños y adolescentes han respirado durante v e i n t e días una a t m ó s f e r a viciada, cargada d e apología a ETA. Mañana, sí no se r e m e d i a m u c h o s de ellos podrían ser descendientes de la i m p u n i d a d gel de Jesús, habían transcurrido ya trece días de la muerte de los cuatro etarras. Corta, Casanova y los dos agentes de la Benemérita fueron enterrados con la dignidad de las víctimas inocentes de la barbarie etarra. Hasta antes de ayer, ETA EH seguía exprimiendo la muerte de sus cuatro nuevos héroes para inyectar aún más el odio a sus simpatizantes. UNA NIÑA EN EL CEMENTERIO BILBAO. J. Pagóla a práctica totalidad de los presuntos colaboradores de los comandos Araba y Vizcaya detenidos durante los últimos días por agentes de la Ertzaintza tienen edades comprendidas entre los 18 y los 23 años. Los etarras Ufko Gerrikagoitia y Zigor Arrambarri, muertos junto a Patxi Rementería y Ekain Ruiz al estallar la bomba que transportaban, habían cumplido los 22 y ya tenían dicencia para matar. Luis Mariñelarena y Asier Carrera, integrantes de un comando legal que se ocultaba en Vitoria y que de momenr to han conseguido huir, acaban de Uegar a los 25 años. Otros a los que la dirigente de ETA Soledad Iparraguirre Goyeneche Anboto ha ido formando y a los que, durante la supuesta tregua, ha distribuido en los comandos que mantienen la actual ofensiva terrorista, tenían entre 15 y 17 años en 1995, cuando ETA secuestró al empresario José María Aldaya; Fue el año en el que Herri Batasuna puso sn marcha la. provocadora estrategia 01 dartzen de las contramanifesta: iones, desde las que se amenazaba, insultaba y agredía a los ciudadanos lue reclamaban la libertad del empresario. EQUIDISTANCIA NACIONALISTA L La Ertzaintza carga contra unos manifestantes en Hernani La Ertzaintza, siguiendo instruc: iones del entonces consejero del Interior, Juan María Atutxa, y de su hombre de confianza, José Manuel Martiarena, se limitaba a interponerse entre ambos bandos- así se cohsiáeraba, desde la equidistancia nacionalista a quienes jaleaban el asesinato y a quienes lo repudiaban- para ívitar que aquello degenerara en baaÜa campal. Pero la Policía dé Atutxa y Martia ena, como ahora la dé Javier Balza, 10 actuaba contra los agresores, ni, salvo excepciones, los detenía y poüa a disposición judicial. Como mu; ho, eran conminados a identificar! e y el mero trámite no tardaba en luedar archivado. Fue el comienzo ie la impimidad de la época Atutxa lue envalentonó a los proetarras. Fue la impunidad de los Gerricago- tia, Arrambarri, Mariñelarena, Carrera... Expertos antiterroristas subrayan en sus análisis que la edad de entrada en ETA ha descendido notablemente en los últimos chico años. De una media aproximada de 25 años ha descendido a 20 años. En estos casos de ingreso precoz, los nuevos terroristas se incorporan a la banda pura y dura sin atravesar la antesala de la kale borroka De la misma forma, según estos análisis, la edad de quienes ingresan en los denominados grupos Y también ha descendido y ha pasado de una media aproximada de 19 años a los 16 y 17. Son, aún en la adolescencia, aspirantes a pistoleros, que encuentran en él manejo del cóctel molotov, cada vez más sofisticado, y de la bombona de camping gas su escuela de prácticas EXALTACIÓN ETARRA Deusto... pueblos tomados literalmente por ETA EH, a semejante parafernalia de exaltación de los terroristas muertos y de Uamamientos para que tomen el testigo y los sustituyan en la lucha Si a menudo se denuncia la indefensión que a veces sufren los más pequeños ante determinados programas de televisión o ante el mal uso de las ilimitadas posibilidades de Internet, bien podría calificarse de escandaloso la desprotección de tantos niños y adolescentes ante la plaga de pancartas y pintadas en las que se eleva a la categoría de héroes a quienes no fueron sino terroristas que mataron, o al menos lo intentaron, indiscriminadamente. DIGNIDAD FRENTE A ODIO Sábado 19 de agosto. 11,30 de la mañana. Todavía no ha cumplido un año, es rubia, y sobre los hombros de su padre asiste al homenaje que cerca de trescientos individuos rinden al etarra Urko Gerrecabeitia en el cementerio de Derio. Le falta todavía mucho para aprender a hablar y más para leer. Pero su cerebro aún sin formar, sin distinguir, entre el bien y el mal, recoge ya el despliegue de tanta apología etarra: pebetero en Uamas, sones de txalaparta, aurresku de honor de dos dantzaris ante el féretro envuelto en la ikurriña y el anagrama de ETA, bertzolaris que glosan a los gudaris vascos y su compromiso con la borroka Las dantzaris qu han bailado el aiureku no tendrán más de 14 años, los jóvenes bertzolaris, seguro que no han cumplido los 18. Sábado 19 de agosto. 5,30 de la tarde. En la fachada principal del Ayuntamiento de Durango, gobernado por el PNV, y situado en la plaza Txiki yOtaegi -los dos etarras fusilados el 27 de septiembre de 1975- cuelgan varias pancartas en recuerdo de Patxi Rementería, Ekain Ruiz, Urko Gerikabeitia y Zigor Arrambarri. También sus fotografías que se extienden por todos los rincones del municipio. En el mástil principal de la casa consistorial ondea la ikurriña a media asta. EL SELLO DE ETA EN LA IGLESIA Una impunidad que los simpatizantes de ETA HB han disñiitado plenamente, también, diu- ante los veinte días que han prolongado homenajes y despedidas a los cuatro etarras. Lo más alarmante, con todo, es que niños, adolescentes y jóvenes se han visto sometidos dm- ante tantos y. tantos días, en Hernani, Marquina, Cuando el pasado 8 de agosto ETA asesinó al empresario guipuzcoano José María Corta, hacía ya un día que habían muerto por sú propia bomba Rementería y sus tres pistoleros y cuando, al día siguiente, la banda acabó con la vida del subteniente Francisco Casanova, habían transcurrido dos días desde la calda de los cuatro terroristas. Cuando el pasado 20 una cobarde bomba lapa segaba la vida de los jóvenes guardias civües Irene Fernández y José Án- A esa hora, en la iglesia de San Pedro, la misma que hace dos meses y medio acogió los funerales del concejal del Partido Popular Jesús María Pedrosa, despiden ahora al etarra Gerikabeitia. Al día siguiente se repetirá el acto con su compañero de comando Arrainbarri. Entre los asistentes hay niños y adolescentes, testigos de la amplia pancarta con el anagrama de ETA que los batasunos han desplegado en los soportales del templo. Sábado. 19 de agosto. 6,30 de la tarde. En la fachada principal del Ayuntamiento de Marquina, gobernado también por el PNV, se despliega la misma parafernalia etarra. Ni el alcalde, Ángel Kareaga, el mismo que reconoció miedo al ceder el salón de plenos para instalar la capUla ardiente del pistolero Patxi Rementería, ni la Policía Municipal, ni la Ertzaintza, han considerado necesario borrar la pintada que en la fachada principal alguien ha realizado impu-