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Mi ABC VIERNES 25- 8- 2000 77 gente de verano os números no engañan. Contemplar su historial deportivo es darse un envidiable baño de gloria. Manuel Estiarté es uno de los más grandes deportistas del mundo; para los expertos, el mejor en su especialidad. Es el capitán del equipo español de waterpolo y en los Juegos Olímpicos dirá adiós a veinticinco años dedicado a esta disciplina y lo hará como los grandes héroes de la antigüedad, con la mirada perdida en el infinito y siendo el abanderado de la delegación española. ¿Se siente algo especial en el momento de la despedida? -Es algo inevitable. De todas formas voy a sentir de todo. Por una parte, sensación de ambición deportiva, de hacer las cosas lo mejor posible, ser campeones olímpicos. Por otra, también está el lado romántico, es el último partido de mi vida profesional, la última vez que juego con mis compañeros... Se va a juntar im nudo de sensaciones que espero no me llegue a afectar. ¿Se ha imaginado cómo vivir ese momento interiormente? -Lo he soñado muchas veces. Va a ser un adiós más alegre que triste. He tenido la enorme suerte de ver cumplidos mis sueños. Me siento muy afortunado. ¿Algún recuerdo especial? -En 25 años se han sucedido mil momentos alegres y duros. Formamos un equipo en el que a veces discutes, a veces te abrazas, a veces sufres, a veces ríes. ¿Va a ser un adiós definitivo? -Como deportista sí, pero hay xm sueño que me gustaría ver hecho realidad. ¿Se puede decir? -Soy candidato a formar parte del Comité Olímpico Internacional. La nominación se hará en Sidney cuando acaben los Juegos. Optamos 48 atletas de todo el mundo para ocupar 8 cargos. Sería maravilloso poder aportar mis conocimientos y experiencia. ¿Cuánto hay de héroes en los deportistas españoles? -En el deporte español hay un antes y un después de la Olimpiada de Barcelona. Nuestra generación ha sido la que ha cambiado esa actitud. Antes el asxmto era generacional, teníamos im Abascal, Orantes, Santana, Ángel Nieto... Eran estrellas contadas, ahora son mayoría. ¿Cómo Ueva eso de ser el mejor? Nunca me ha gustado. Siempre lo he rechazado, porque el waterpolo es un deporte colectivo. Tan injusto es que cuando se pierde las críticas vayan hacia xma sola persona, como monopolizar las alabanzas en los momentos de la victoria. Simplemente, he sido un privilegiado. ¿Cómo reacciona frente a las victorias? -Llorando de alegría. He conseguido todos mis sueños infantiles. Soy campeón de España, olímpico y mimdíal, he subido a lo más alto del podio, he tenido en mi cuello tma medalla de oro y he escuchado el himno de mi país, pero para mí lo primordial es que en el equipo estcimos siete personas que llevamos jugando toda ima vida... Entrevista con Manuel Estiarté L wWM J b me llena de orgullo ¿Qué se siente siendo el abanderado del equipo español? -Aunque suene a falso... orgullo. -No es que le llame abuelo cebolleta, pero ¿tiene algún consejo para las nuevas generaciones? -España vive un buen momento deportivamente hablando. Las nuevas generaciones tienen las cosas más fáciles. No soy muy amigo de dar consejos ni tengo madera de héroe, los jóvenes tienen que creer en lo que tienen más cerca que son los padres... ¿Qué tiene que tener un deportista para llegar a ser como usted? -Sacrificio, disciplina y que todo lo que se haga sea por decisión propia. -Tanto tiempo en el agua ¿qué cosas le preocupan de la tierra? -El mundo acuático es silencioso, pero no pierdes en ningún momento el conocimiento de la realidad del mundo que te rodea. -En la llamada vida real ¿qué le hace más feliz? -El beso de mis hijas cuando llego a casa, la mirada de mi madre o el abrazo con mis compañeros tras un tanto. ¿Y qué le cabrea? -Soy impulsivo. Detesto la mentira, la violencia... ¿Qué siente ante la derrota? -Me sienta fatal en el momento, pero a los diez minutos se me ha olvidado. -En su larga trayectoria por todo el mundo, ¿hay algo que se le ha que- dado en la retina? -Hace unos meses jugamos en Dubrovnik. Era una ciudad maravillosa, siempre le decía a mi mujer que algún día la iba a llevar allí de vacaciones. Tras seis años de guerra ha quedado en ruinas y en cada esquina, plaza y calle cierras los ojos y no oyes más que los sonidos de la guerra... Carmen ANIORTE y