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ABC VIERNES 25- 8- 2000 TRIBUNA 59 ANTÓNIMO GONZÁLEZ MORALES ECIENTEMENTE, en San MUlán de la Cogoto problema negocio o caso por tema 11 a, una serie de políticos, grávidos de buenas ¿Puede escribirse y quedarse tan fresco que estuESCRITOR intenciones, han acordado poner un poco de orden diando los informes de sus futuros socios parecía en el estudio de las Humanidades, tan maltratadas que pretendiera meter en el tema a un conjimto de durante largos y desdichados lustros. ¿Servirá papersonas de su total confianza Un adarme de ra algo legislar en tal sentido? Esperemos que sí, sentido común hubiera avisado a cualesquiera de aunque sin olvidar que no cuantos nos dedicamos la garrafal metedura de pata que significa hablar a la comunicación, ya sea oral o escrita, nos esmede tema donde debería haberse escrito, sin la ramos lo suficiente a la hora de la verdad. menor duda, negocio Se comprende que manejar el lenguaje no es Los solecismos y anglicismos nos acosan. Y natarea fácil, aunque sólo se trate de alcanzar una da digamos de los galicismos, tan numerosos como Uno de los peores enemigos del profesional del aceptable cota media. A menudo cuenta, tanto coinnecesarios, que se nos han colado de rondón y mo los conocimientos humanísticos, el convencitomado carta de naturaleza en nuestro vocabulahabla puede ser la ausencia de autocrítica. Y otro, miento de que nunca se sabe lo suficiente en relario. Estufa a gas lancha a motor traje a ración con la ciencia del idioma. Primero hay que yas son expresiones fácilmente sustituibles por no precisamente menor, la pereza mental domeñarlo en lo posible, para después utilizarlo de gas, de motor, de rayas, pero multitud de con la máxima propiedad. Un preceptista como ineptos prefieren lo primero. Y ¿qué decir de aldon José Coll y Vehi decía, allá por 1857: La proguien que, como hemos oído repetidamente, nos piedad de las voces es el carácter distintivo de los endilga un nada a hacer Entonces sí, lo primero insignes escritores Hay que andar con sumo cuique salta a la vista es que ese sujeto nada tiene, en dado y no confiar deniasiado en uno mismo. Eviteefecto, que hacer en el campo de la cultura, pormos, verbigracia, esas repeticiones que afean nuesque carece no ya de sensibilidad estética, sino de tra prosa, cuando existen tantos sinónimos aprocaletre. piados para los diferentes casos. Uno de los peores Venimos observando que en las traducciones enemigos del profesional del habla puede ser la del francés al español se escribe a menudo espíriausencia de autocrítica. Y otro, no precisamente tu incorrectamente. Esprit quiere decir literalmenor, la pereza- mental. mente espíritu, claro; pero, en sentido figurado, tiene otras acepciones: ingenio, agudeza, talento, La impericia demostrada por muchos de ellos es memoria, cerebro, mente... Dígasenos si en esta inquietante. Hemos leído, con horror, cómo aloración, que ponemos como único ejemplo, no poguien profería una carcajada, en lugar de prodía haberse aplicado al esprit francés un más rrumpía en pues se profieren las palabras, no idóneo sinónimo español: Llegaba así a no intenotra clase de sonidos. Hay quien encuentra a faltar siquiera reaccionar contra las frases hechas tar una cosa por echarla de menos y sujetos que le venían naturalmente al espíritu... ¿No huque se emplean a horas y no por horas como biera sido más correcto decir que le acudían a la debiera ser. A alguien le meten las manos en el memoria, al cerebro o a la mente? O incluso, aun cuello (tratan de estrangularlo) cuando está clarísimo que lo que hacen es echarle las manos al Andemos con cuidado a la hora de aceptar o más sencillamente, que se le pasaban por la imagicuelo. Y hablando de cuello, esto nos recuerda algo rechazar lo que se nos ofrece como genial hallazgo, nación o por la cabeza. ¿Quién dice hoy alud y no tan disparatado y peregrino como que un señor ya que en ocasiones no es otra cosa que una mues- avalancha quién desquite y no revancha bebía agua porque tenía reseco el cuello. ¿Cuándo tra de incuria de quienes, aun siendo competentes quién verificar comprobar contrastar y. no se ha visto nada parecido? Lo que, en todo caso, en otras disciplinas, resultan tremendamente tor- constatar Asimismo se amplía el uso- y el abutendría reseca sería la garganta. Nuestra capaci- pes a la hora de utüizar correctamente el idioma. so- de masacre por matanza o carnicería y, dad de asombro, como la de cuantos nos interesa- Porque- ha dicho Ortega- hay pedazos enteros de lo que es aún peor, masacrar por machacar mos por el bien decir, no se agota nunca. Siempre la ciencia que no son cultura, sino pura técnica aniquilar destruip Alud desquite verifihay alguien que a diario la reaviva. Habría que científica No nos dejemos sorprender, ya que el car matanza Si hiciéramos gracia de restidejar de oír y de leer para que nuestro sistema mimetismo puede resultar- y de hecho ha resulta- tuir su vigencia a estos vocablos comprobaríamos nervioso no se sintiera sacudido ni herida nuestra do- pernicioso para nuestra lengua. Nimca como- no constataríamos- la emoción, la satisfacción, la sensibilidad. Una muestra más de orancia po- en la actualidad se ha cernido sobre ella un peligro alegría que nos produciría. dría ser el empleo indebido, escandaloso, de dos tan real. Rechacemos el asedio a que se nos está La corrección en el empleo de la palabra es conpalabras que debieran ser inconfundibles. Trabu- sometiendo con voces carentes de la eufonía que sustancial para quienes no sólo se preocupan por car guardarropía por guardarropa es un yerro poseen aquellas a las que se trata de suplantar. el estUo, sino por la claridad de expresión. El estilo que desacredita a quien así escribe o pronimcia. Bienvenidas sean ciertas palabras, siempre que no es el hombre; la claridad de expresión, un auténtiCualquiera medianamente informado, mínima- se propongan suplir a otras, no sólo de más belle- co arte. Arte que, por desgracia, brilla por su aumente culto, debiera conocer la diferencia existen- za, sino de mayor exactitud para plasmar ideas y sencia en casi todos los medios de comunicación, te entre ambos vocablos. conceptos. No es infrecuente que locuciones sono- tanto hablados como escritos. Por ese portón se Nada digamos cuando, por imperativo de la mo- ras, con hondas raíces en nuestro idioma, sean nos cuelan a menudo expresiones que producen da o por falta de amplios conocimientos lingüísti- sustituidas por otras que mejor estarían donde es- verdadera grima, como dicho queda. ¿Tratamos con ello de descalificar cualquier renovación del cos, se ponen en circulación locuciones que ya- taban y de donde nimca debieron salir. cían en el desván del olvido. Se abusa de tal modo En muy bellos y documentados artículos, el idioma con aportaciones foráneas? En modo algude ellas que desplazan a otras de mayor alcurnia o maestro Lázaro Carreter se lamentaba a menudo no, siempre que esa aportación enriquezca la cultulinaje. En este caso no hay que lamentar tanto la de que la palabra tema se fuera imponiendo de ra y siempre que su asimilación resulte natiural y resurrección de una palabra cuanto la muerte de forma tan arroUadora como injustificada. Hoy en se acomode sin esfuerzo. La palabra es la sangre otras que dejan de enriquecer nuestro léxico. Fijé- día ese vocablo se emplea a trote y moche, a veces del espíritu, según la conocida expresión de Unamonos en obsoleto rescatado por no se sabe sin que en forma alguna encaje en el contexto del mimo, y también la sangre del idioma. De donde se deduce que las transfusiones de palabras al cuerpo quiénes de las simas del más rancio vocabulario. hablante o escribidor. Por culpa suya se han arrumbado, esperemos que Desde hace ya lustros, nosotros, en la medida de vivo de la lengua sean imprescindibles. Pero no de no para siempre, sus congéneres vetusto anti- nuestras posibilidades, veníamos alertando tam- cualquier manera. Busquemos las más vigorosas, cuado trasnochado arcaico caduco des- bién de tamaño desafuero e incluso acotamos tex- no esas anémicas y raquíticas con que se nos bomusado tos en que se sustituía de forma escandalosa asun- bardea de continuo. R La palabra: sangre del espíritu, sangre del idioma g. X JAVIER LOSTALÉ A vida está hecha de despedidas y regresos. Y nos damos cuenta de que no es ima mera reESCRITOR flexión, sino que sentimos lo escrito como una punzada, como algo camal. Y en un instante, como dicen que sucede a la hora de la muerte, arriban a nuestro pensamiento y nos cruzan el pecho con el fulgor de un relámpago los principales momentos del verano que ya nos abandona. La primera salida en la que los edificios y las palmeras de todos periódico abierto sobre el rodal de sol de la mesa. los años aparecen ante nuestra visión todavía vir- Los cuerpos entrevistos en la niebla luminosa de gen como recién nacidos. Los desayunos con el la calígine. Las aventuras amorosas mezcla de L El final del verano gülsquis, cartas de restaurantes entre sombras de velas, acantilados con luna y ima alta mar de promesas sin límite. La marea constante de las lunas de armario durante la madrugada... éstos, y otros momentos arriban a nuestro pensamiento y cruzan nuestro pecho con el fulgor de un relámpago mientras cerramos las maletas y decimos adiós a unos días que fueron sólo im humo cálido. Luego llegaremos a casa, abriremos todas las ventanas, y comprenderemos que el amor es un gris hermoso quefloreceentre cuatro paredes.