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70 DOMINGO 20- 8- 2000 ABC gente de verano (Viene de la página anterior) España, de sol a sol apriete. Prefiere a trabajadores de África negra porque dan menos problemas que los marroquíes, son más pacíficos y están integrados Domingou Kinty nació también al sur de Senegál en 1971. Lleva ocho años en Roquetas. Tiene niujer y una hija y quiere traérselas a España. Le pagan 4.500 pesetas al día, y cuando el trabajo es más u r o 5.000. Está contento. Habla im español casi tan perfecto como Gabriel, y elige las palabras mientras Manuel, él jefe, observa desde lejos y trata de pescar lo que dice. Quinta capa. Perros, tripas y moscas Nació el Elkef, Túnez, hace 33 años; Los últimos doce los pasó en España. Kamel Msahli vive en Aguadulce, donde tiene un locutorio, a un paso de la avenida principal, que es un cafamáum de coches, bares, restaurantes, inmobiliarias y clubs de alterne. Su hermano tenía una carnicería en Roquetas y se la quemaron hace poco. Ha trabajado én el campo, en un almacén hortofrutícula, ha estado vinculado a la Unión General de Trabajadores y también se ha desempeñado como educador infantü. No le iítajr- r. y. í O i i í í i j i ha ido del todo inal, y prueba de. eUo es su locúto rio, aunque sabe lo lejos que han Uegado sus antivi guos patronos y adonde ha llegado él. Separado y con un hijo, piensa pedir la nacionalidad y admite Vista de los invernaderos desde que no ha. sufrido cruda discriminación en carne una caite de El jido. Arriba, el propia, pero sí le incomoda la que padecen sus. cortijo del Águila compatriotas magrebíes. Forma parte del Consejo de la Inmigración, elegido democráticamente por trabajadores norteafricanos tras los sucesos de El Ejido, con un representante por cada localidad: Roquetas, Aguadulce, Níjar, Campohermoso y el propio Ejido. Es ún observador certero de su propia realidad: Los africanos están mucho mejor organizados que nosotros, cuentan con doce asociaciones. EUos tienen intención dé quedarse a vivir aquí, por eso se integran mejor y más rápida- mente. Los. magrebíes suelen utüizar Almería co. mo zona de paso, no se sienten a gusto aquí. Además, los africanos proceden de países en guerra y están cansados de sufrir. Antes de subir al coche del patrón, ponen los puntos sobre las íes, mientras que, los magrebíes dicen que sí a todo y más tarde intentan recuperar el terreno perdido También destaca que los subsaharianos se protegen y apoyan entre ellos, mientras que los magrebíes son más individualistas y a menudo muchos de los recién Uegados en pateras aceptan trabajar Fotos Corma Arranz por menos de lo que cobran compatriotas que llevan años aquí. Kamel no duda en califlcar de racismo lo ocurrido en El Ejido y la quema de la carnicería de su hermano: Se tomaron la justicia por su mano. Culparon a todo un colectivo de lo i que habían hecho unos pocos y recuerda ima piedras Huyeron montaña arriba. Hasta que frase que aireó, desafiante, el regidor del Ejido; Frente a los que creen que las cosas se calmaron los ánimos. La pequeña mezquita que De día nos hace falta mano de obra negra, de han vuelto a su cauce, el Guadiana habían levantado con sus manos fue arrasada. Esnoche nos sobra Frente a los que creen que las combrera, tripas cubiertas de moscas, higos podricosas han vuelto a su cauce, el Guadiana del miedel miedo sigue horadando galerías- dos, perros que husmean entre pitas y basiu a. do sigue horadando galerías bajo los invernadeParecen mendigos y sin embargo son trabajadobajo los invernaderos: Tratan a los ros: Tratan a los inmigrantes como isi no fueran res, que cada cUa bajan a los invernaderos a ganarhimianos. Los planes viviendas siguen parados y inmigrantes como sino fueran se el jornal: entre 3.500 y 4.000 pesetas. Trabajan cuando regresen los temporeros no tendrán donde de siete de la mañana a doce del mediodía y de alojarse Kamel Msahli cree que la violencia, ahohumanos afirma Kamel Msahli cinco de la tarde a nueve de la noche. Pero a ra latente, con asaltos esporádicos a las chabolas partir de las diez no hay quien aguante el calor, y donde malviven los inmigrantes, volverá, y resin ningima protección cuando se sulfata Una cuerda cómo las televisiones locales- como si fuechabola aislada parece, cruel paradoja, como un ra im partido entre eUos y nosotros -exacerbaron invernadero piloto: como si el esclavo hubiera reel odio cuando en febrero fue asesinada imá joven construido en campo abierto el pudridereo donde -española en El Ejido por im marroquí trastoma- á las Eifueras de las afueras de El Ejido, donde el se gana la pitanza, respira veneno y se derrite. do. Como señala María Ángeles Castaño, do raro cortijo del ÁguUa. AUí llegaron a dormir, en Última capa. En Níjar moldean todavía los alfaes que no haya mát incidentes, porque esas condi- cinco chabolos, tuinas retocadas con plásticos y ciones de vida, bajo los plásticos y en la inmimdi- arpUlera, pedruscos y tablas, y a cielo raso, 130 reroshermosos lebriUos que no tienen raza. Lebri- -cia, pueden Uevar a cualquiera a la locura Avan- hombres. Ahora son 25, entre los 17 y los 25 años, Uos de barro como los que en Marruecos sirven zamos por vxi territorio inhxcnano creado por la todos marroquíes, con la mirada teñida de rabia, para comer cus- cus. Lebrillos de raza rota. El lamano del hombre. Kilómetros de invernaderos ce- tristeza y miedo. No quieren dar su nombré, ni drón, de hachas se ha echado a dormir bajo el rrados a cal y canto, pistas de tierra rojiza y dwca que les hagan fotos, salvo uno, que era mecánico plástico. Sin saber que. es un ladrón de hachas. grava, galpones de herramientas y productos quí- en Tetuán. Prefiero vivir aquí, como tm animal Amanece el Almería, tierra roja que parece Áfri micos. Perfume de azufre y pesticida. Nos cruza- salvaje, que en medio del pueblo, donde sólo reci- ca: La nana de la ceboUa termina en esta capa mos con magrebíes que vienen de layarse. Hasta bo de odio y desprecio. En los bares me pedían 600 última. Madre, ¿qué es el racismo? 3- Cuatro kilómetros tienen que recorrer algunos pa- pesetas. por un café o un tubo de cerveza. Hasta aquí vino la gente en febrero, armados con palos y Alfonso ARMADA ra encontrar agua o comprar tabaco. AstUegamos-