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MADRID MARTES 15- 8- 2000 ABC MADRID El centro de Madrid sigue siendo todavía un pequeño pueblo, pero con mucha personalidad Carlos Martínez Serrano, concejal- presidente del distrito de Centro, pide paz a La Paloma MADRID. Sara Medialdea o ha dudado en vestirse de chulapo con gorra y chaleco, para meterse en el espíritu de las fiestas de La Paloma. Carlos Martínez Serrano, concejal- presidente del distrito de Centro, ha puesto el acento este año en intentar que las fiestas lo seaií también para los. últimos vecinos llegados a la zona: los miles de magrebíes y chinos que han elegido Lavapiés para vivir. ¿Cómo se ven las fiestas de La Paloma, las más populares de Madrid, desde su balcón de la junta municipal de Centro, en la Plaza Mayor? -Las fiestas mantienen ima tradición muy madrileña y muy castiza. Todos los ciudadanos de la capital tienen la oportunidad de venir y conocer unas calles de Madrid que, por cierto, muchos no conocen. Al llegar, descubren que el centro de Madrid sigue siendo todavía im pequeño pueblo, pero eso sí, con mucha personalidad. ¿Cómo han transcurrido este año los festejos? -Con muchísima tranquilidad: la gente está divirtiéndose y acudiendo en gran número, y sin que se dé ningún problema, según me informa diariamente la Policía Municipal. Eso también es una buena noticia. INTEGRACIÓN MULTICULTURAL N El barrio de Lavapiés, ahora én fiestas por La Paloma, es como un pueblo dentro de Madrid pero eso sí, un pueblo con mucha personalidad Así se explica, en palabras del concejal del distrito, Carlos Martínez Serrano, que a día de hoy, en pleno año 2000, continúen celebrando sus fiestas con la misma entrega que hace siglos, cuando la ciudad tenía aún murallas. La integración cultural se está dando en las fiestas, hasta el punto de que el ganador de la milla urbana de este año ha sido un joven magrebí afueras de la ciudad, detrás de las murallas. ¿Tienen suficiente promoción turística estas celebraciones? -La promoción quizá no sea toda la que merecieran, pero es que aquí los vecinos son los verdaderos protagonistas. No es como en otros sitios, que cierran y se van: en estas calles, se ve que todos los balcones están llenos de gente que se quedan allí. Hace pocos días había ima actuación en la caUe Salitre, una calle muy pequeñita y en cuesta, y se propuso quitar el escenario porque no cabía, pero los vecinos se negaron, porque decían que ahí es donde empezaron las primeras actuaciones. Creo que a eUos no les preocupa mucho la promoción: si hay un forastero, bienvenido sea, pero tampoco tienen ningún interés en que esto se masifique. ¿Se disfraza y baüa chotis? -Bailo muy mal, sólo un poco el rock and roU y justamente no es xm baüe muy madrileño. Pero sí que me visto de castizo. Por cierto, que hay que agradecer su trabajo a las agrupaciones castizas del distrito, que trabajan todo el año preparando estas fiestas. -Esperemos que los ladrones de tvu- istas hagan vacaciones al menos por unos días. -La información que tengo es que la inseguridad que hay en Centro es la habitual en una zona en que hay turistas, como ésta. Desde mi cargo de gerente de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas, he comprobado que cuando venían grupos de extranjeros a participar en algún debate o alguna mesa redonda en Madrid, lo primero que hacían, fuera la hora que fuera, era ir al hotel a dejar sus bártulos y venirse luego a visitar la Plaza Mayor y sus aledaños. MÁS VIGILANCIA ¿Hay alguna novedad en la edición de este año? -Como novedad, la principal no está en elegir a unos artistas u otros, que eso es algo que se renueva cada año, sino en que este año hemos decidido editar los carteles que anuncian las fiestas en chino y en árabe, en atención a la población inmigrante de este origen que se ha asentado en estos barrios. No se intenta con ello convencer a nadie de nada, sino simplemente que esos- vecinos nuevos que hay en el distrito de origen oriental y magrebí sepan que estamos en fiestas. ¿Esos colectivos están participando de hecho en los festejos? -Sí, sí. Se ha dado incluso el caso de que uno de los torneos de atletismo que estaba organizado dentro del programa de festejos, la milla urbana la ganó m chico magrebí. Y con toda normalidad. La integración pasa no sólo por la tolerancia, sino porque estas personas se hayan incorporado a nuestra forma de vida. En ese sentido, el máximo esfuerzo lo tienen que hacer precisamente ellos. Nosotros tenemos que procurar aceptarlo como una realidad: todos tienen derecho a convivir. Y eso es además el futuro no sólo de Madrid, sino de España y del mundo. Además, la mayoría de estos extremjeros viven en el centro de Madrid- capital. ¿Por qué eligen precisamente el centro? -Eso responde, sobre todo, a que muchos vecinos se han ido del distrito; la gente busca otra forma de vivir, en urbanizaciones. Eso genera que haya viviendas vacías que se han ido ocupando con la nueva población inmigrante. También se dan casos de chabolismo vertical, y desgraciadamente hay además casos de propietarios con pocos escrúpulos que alquilan sus viviendas masivamente: donde debía haber una familia se encuentran cuatro. Pero ocxurre en todas las grandes ciudades. Estoy convencido de que la integración pasa no por los que han Uegadó ahora, sino por sus hijos: hay ya chicos de quince o dieciséis años que no son de aquí y que hablan ya como un castizo madrileño. EL ANTIGUO MADRID ¿Desde cuando se celebran las fiestas de La Paloma? -Éstas son, sin duda, las celebraciones de más arraigo y más tradición: de siempre ha habido fiestas aquí. El distrito Centro es el antiguo Madrid, y lo ha sido hasta los grandes ensanches y operaciones urbanísticas del siglo pasado. La Ribera de Curtidores era, en tiempos, un mercado de arrabal, situado en las ¿Es correcta la actuación policial en este asimto? -La Delegación del Gobierno está haciendo im esfuerzo muy importante, incrementando la vigilancia policial en la zona, porque sabe que los turistas son siempre el objeto de deseo de los robos. ¿Tiene algo que pedirle hoy a la Virgen? -Que podamos celebrar las fiestas en paz. Ahora que estíimos en un momento de terrorismo indiscriminado, poder disfnitar las fiestas del barrio con toda tranquilidad, como está ocxuriendo este año, es mi deseo.