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ABC MARTES 15- 8- 2000 No es suficiente 1 L EUSKADI Buru Batzar, máximo ff J órgano directivo del PNV, se reunió fj i ayer condicionado por la reciente LTMJ polémica entre dos de sus máximos dirigentes, Iñaki Anasagasti y Joseba Egibar, a cuenta de la vigencia del pacto de EsteUa, que el primero considera extinguido y el segimdo plenamente operativo. El PNV ha resuelto el. trance a- su manera tradicional, es decir evitando que haya claros perdedores o claros ganadores y ahorrando, en la medida de lo posible, escenas de enfrentamiento. Sin embargo, aunque algo hay de oportimista en el reparto de papeles de esta discusión, las diferencias internas empiezan a tomar cuerpo en la pétrea cúpula del PNV. El encardado de zanjar el asunto ha sido un Javier ArzaUuz bajo de tono, quien declaró que el pacto de Estella había quedado invali- dado por la violencia de ETA y de la kale borroka pero añadió que el PNV se mantenía fiel a los principios que lo inspiraron. De esta forma, ArzaUuz daba la razón a Anasagasti sobre la situación actual del ñ nte dé Estella, y también a Egibar en cuanto a la vigencia de la propuesta soberanista, intentando ensamblar las discrepancias entre ambos como meras diferencias sobre forma y fondo. La proyección exterior de esta postura oficial de la cúpula nacionalista deja abiertas las opciones que más interesan al PNV. Por un lado, la defensa de los principios del Pacto de EsteUa le permite confiar en xma futura renovación de los acuerdos con Herri Bata. suna, siempre que hubiera vm cese de la violencia terrorista o ima leve moderación del discurso de la formación proetarra. Por otro, si no se produjera ninguna de estas circimstancias, el desapego mostrado hacia el pacto de EsteUa, aunque sólo sea como instrumento y no como concepto, allanaría en parte el terreno para qué el Partido Socialista pueda vencer sus resistencias y prestar al PNV el respaldo imprescindible- -es decir, mínimo y sin foto- -para sostener al Gobierno de Juan José Ibarretxe. En cualquier caso, el resultado de la reimión del EBB no debe inducir a confusión: el PNV no abandona el frente nacionalista ni pone fin al entramado de relaciones creado con la izquierda abertzale En plena ofensiva de ETA, con un ciudadano nacionalista recién asesinado y una violencia cáUejera brutal e indiscriminada, el PNV tenía que recoger velas y dar un mensaje complaciente para ima parte de su müitancia preocupada con el rumbo tomado por su partido. Pero lo que también ha hecho el PNV es complicar aún más su posición en el concierto político vasco, s pues las palabras de ArzaUtiz ni satisfarán a Herri Batasuna ni deberían confiar a las fuerzas no nacionalistas. La identificación del PNV con el soberanismo defendido por ETA y su integración en un frente de exclusión y de ruptura con la sociedad no nacionalista son cargas históricas de las que el nacionañsmo no puede liberarse condos palabras amables. Son la sociedad vasca y las formaciones políticas que han sufrido la deslealtád del PNV las que deben establecer las condiciones de certeza de laruptura de este partido con la estrategia de Estella. Entre ellas, certificar de manera pública y solemne la extinción del acuerdo sellado con. ETA y del Pacto de Estella, abandonar Udalbütza y las demás institucio- nes soberanistas y rechazar cualquier colaboración parlamentaria con Euskal Herrita- rrok, lo que debería dar paso a im adelanto de las elecciones autonómicas. Pero de la intervención de ArzaUuz se desprende algo que no hay ambigüedad que lo oculte: la crisis de la estrategia soberanista conjunta con HB y ETA es im fracaso pefsonal del propio Arzaüuz y de Joseba Egibar. Las reglas de la democracia jubilarían de forma fulminante a cualquier político que hubiera incurrido en la mitad de los errores cometidos por ambos dirigentes nacionalistas. Pero los comportamientos democráticos del PNV son de otra clase y fimcionan más para imponer imanimidades que para exigir responsabilidades, aunque éstas correspondan a dos políticos cuyo gran proyecto para el País Vasco ha sido, al final, haber entregado a ETA el control del nacionalismo democrático vasco. Economía agridulce 1 L azar del calendario estadístico situó en el lunes 14 de agosto la publicación H J de los datos de la balanza corriente hasta mayo (Banco de España) y de la Encuesta de Población Activa del segundo trimestre (Instituto Nacional de Estadística) ambas referencias de interés para el seguimiento de la coyuntura económica. Unidos a los datos del IPC de juño y del PIB del segundo trimestre conocidos días atrás (x mpletan un boceto agridulce, más dulce que agrio, de la situación. Los datos de empleo son brillantes. Desde hace varios trimestres el crecimiento de la actividad se traslada directa e íntegramente al empleo que empieza a acariciar tasas que convergen con las europeas, hipótesis utópica hace unos años. Casi 17 millones de ciudadanos españoles de más de 16 años se califican como activos, trabajan o tienen disposición activa a hacerlo. Y dé ellos 14,5 mUlbnes están ocupados con empleo retribuido. El índice dé desempleo se sitúa por primera vez en muchos años por debajo del 14 por ciento, menos del 10 por ciento en el caso de los hombres y un poco más del 20 por ciento en el de las mujeres. Ese atavismo que ha mantenido a la mujer lejos del trabajo se mit a y por segmentos de edad el desfase se estrecha: si entre mayores de 55 años las mujeres ocupadas no llegan al 22 por ciento, en los menores de 25 la tasa asciende al 42 por ciento (38 por ciento en el segmento de 25 a 55 años) Los datos del tercer trimestre, con el impacto de una buena campaña turística, ofrecerán vm cuadro aún más esperanzador. En estos momentos las políticas contra el desempleo deben ser cualitativas, segmentadas, dirigidas a colectivos bien definidos en ámbitos geográficos o de actividad. El recorte de las diferencias con Europa en materia de empleo, la convergencia real, debe basarse en un buen desempeño de la economía, una política acertada y de éxito que siga cimentaindo confianza en el futuro. Y desde esa perspectiva los datos de la balanza corriente, como días atrás los del IPC, no son lo alentadores que sería deseable. Ambas referencias revelan pérdida de competitividad, deficiencias y agujeros negros que amenazan un crecimiento sostenido de la economía española superior a la media comunitaria. La constatación de esos nubarrones, justo cuando el Gobierno prepara el Presupuesto para el próximo ejercicio, permite albergar esperanzas de que puedan salvarse los obstáculos. Sin el recurso a la palanca monetaria (patrimonio del Banco Central Europeo) el instrumento básico de la política económica española debe ser fiscal, presupuestario. Por esa vía debe graduarse la caldera sobrecalentada de la demanda interna para que sin merma sensible del crecimiento se sofoquen tensiones inílacionistas y se modere el déficit corriente. La política practicada por el equipo encabezado por Rato ha gozado de credibilidad que ahora tiene que reváhdar, lo cual requiere ácimos golpes de timón e iniciativas más ambiciosas. PRESIDENTE DE HONOR GUILLERMO LUCA DÉ TENA PRESIDENTE NEMESIO FERNÁNDEZ- CUESTA EDITORA CATALINA LUGA DE TENA DIRECTOR JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS DIRECTOR ADJUNTO: José Luis González- Besada SUBDIRECTORES; Santiago Gástelo. Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, José Antonio Álvarez- Gundín, José Alejandro Vara JEFES DE REDACCIÓN: V. A. Pérez. A. Puerta (Continuidad) L. I. Parada (Opinión) S. Guijarro (Nacional) M. Salvatierra (Internacional) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) J. G. Calero (Cultura) J. A. (Qavas (Economía) E. Ortego (Deportes) A. Laso (Madrid) F. Álvarez (TV- Comunicación) F. Rubio (Ilustración) ADJUNTOS AL, DIRECTOR: I. Sánchez Cámara, R. Pérez- Maura SECCIONES: P, Duran (Continuidad) J. González (Opinión) A. Collado (Nacional) A. Pérez (Internacional) R, Maestre (Sociedad) N. Pulido (Cultura) F. 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