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24 NACIONAL LUNES 14- 8: 2000 ABC PUNTO JURÍDICO Aquelarre Criminal (II) les prometí la pasada, desvelar la primera ClasOMO voydela asesinatosemanamarde claves de los queses de Urquijo, es decir, quién fue el tipo de persona que apretó el gatillo criminal. Era el 31 de julio de 1980 y los marqueses, al día siguiente y como cada año, iban a trasladarse a la urbanización gaditana de Sotogrande. Tenían dos hijos, Juan, lo que se llama un buen chico, y Miriam, una mujer inteligente y de carácter que se había casado contra la volimtad de sus padres aunque, por suerte para la famüia, ya se había separado de él. Nadie podía imaginar, sin embargo, que su propia debilidad- -unida a las drogas- -le podía conducir hasta tan lejos. Pero la pregunta del millón es la siguiente: ¿fue verdaderamente Rafi el que apretó el gatillo fatal? Y la respuesta es que no parece probable. El marqués fue asesinado por mano experta de buen tirador O cazador y nadie de los que fueron condenados y que estuvieron en la casa esa negra noche tenía esas características, es decir, el que lo apretó debió ser, muy probablemente, alguien que ni siquiera ha sido juzgado, lo que se demuestra, además, con el análisis del asesinato de la marquesa. Quienes estuvieron en la casa, según us propias declaraciones, no tenían intención de matarla, pero, al parecer, Lourdes Urquijo tuvo la desgracia de despertarse- -dormía en habitación separada de su marido- -y quien portaba el arma, que debió asustarse al ser reconocido por eUa, le espetó un tiro que quebró, de refilón, su dentadura. Entonces fue cuando la remató con lo que se denomina un tiro de cazador en el argot cinegético, o xm tiro de gracia en el argot guerrero. El único de los que fueron condenados y que era buen cazador, Mauricio López- Roberts, no pudo serlo ya que no estuvo dentro de la mansión y fue condenado, solamente, por encubrimiento. Es decir, quien pegó los tiros que asesinaron a los marqueses o estará ahora, al cabo de veinte años, riéndose de nosotros, o ya se habrá muerto de forma natural. Lo cierto es que la investigación policial fue, sin duda, un auténtico despropósito. Todos los condenados en el juicio lo fueron por su participación en el doble asesinato, de una u otra forma. Aunque la verdad es que la chapucera investigación policial, uñida al repugnante juicio paralelo que se montó, acabó blindando, hasta quedar impune, a quien, al parecer, fue el autor material de los disparos. La semana que viene, en la tercera y última parte de esta serie negra veraniega, les contaré la segunda y más espectacular clave del escabroso asunto: ¿quién tuvo interés en que se echase tierra en el esclarecimiento de tan absurdo crimen? Jorge TRIAS SAGNIER O voy a hablar del nuevo parque temático recién abierto en el municipio alicantino de Benidorm. Los parques de atracciones, desde que vi de pequeño la tenebrosa película de Carol Reed El tercer hombre ejercen sobre mí la fascinación morbosa de lugares de encuentros siniestros. No debo ser el único al que le sucede esto, a tenor de la cantidad de filmes que utilizan las atracciones de feria como escenario para crímenes o historias más o menos truculentas. Por eso, digo, será dificü que alguien me vea deslizándome por el Ave Fénix ni participando en otras pavorosas actividades que ponen el corazón en un puño cuando no en la mismísima glotis. Cumplí, en su día, subiéndome en la enorme y reposada noria mecánica del parque vienes donde Joseph Cotten se encontraba con Orson WeUes en la citada película basada en la novela homónima de Graham Greene. Tras ese modesto ajuste de cuentas conmigo mismo, me dedico ahora a actividades menos violentas que subir al Magnus Colossus y demás innovaciones lúdicas del grandioso parque alicantino. Todo esta digresión viene a cuento, no de un parque de atracciones con vocación de ser el mejor de su especie, sino del espíritu empresarial que lo anima, de la gente que detrás del proyecto apuesta por crear empleo, generar riqueza y ampliar la oferta de ocio y de servicios de ima región que ya absorbe ni más ni menos que el 47 por ciento del turismo interior español, según encuestas. Si algo tiene el vino cuando lo bendicen, que dice el dicho, algo debe tener la Comimidad Valenciana cuando concita tantas adhesiones y tantos amores. Por eso, a mí me interesa Terra Mítica más como anécdota que como categoría. Para mí, lo importante es que en im secarral agostado por el sol mediterráneo se haya levantado im complejo empresarial que ha costado 70.000 millones, una empresa que da trabajo a N EN DOS MINUTOS Terra Mítica Terra Mítica sólo es una anécdota más de la pujanza empresarial de las gentes valencianas 2.000 personas y que pone en danza a otras 6.000, que facturará 16.000 millones de pesetas anuales y que inducirá otros 10.000 millones de ingresos a la industria turística de su entorno. Como se ve, todo esto tiene más altura que la réplica en cartón piedra, más o menos cuestionable, de la pirámide de Luxor con la que nos recibe el recinto. Por eso, digo, Terra Mítica sólo es para mí una anécdota más de la pujanza empresarial de las gentes valencianas. Aqtií, el paro disminuye más rápidamente que en el resto de España, el Producto Interior Bruto crece más deprisa- -4,5 por ciento, frente al 4,2 del conjunto del país- la tasa de exportaciones es más elevada y hasta la matriculación de vehículos se produce a un ritmo de medio mular de coches diarios. Por eso, reitero, se me da una higa el que haya alguna crítica más o menos puntual como absurdamente se dice ahora, a este o a aquel aspecto del extenso parque de atracciones de Benidorm, el más grande en Europa de los de su género. Lo que a mí me admira es otra cosa: la vitalidad y el empuje de la sociedad valenciana, con elevados índices de renta y de bienestar, con capacidad de innovación permanente y, sin embargo, también con criterios de solidaridad y de cooperación que contrastan positivamente con otras zonas de nuestra geografía. Se trata, en deñnitiva, de im estilo de vida que se traduce en la existencia de una sociedad civü in- tegrada y vertebrada, con una estructura productiva sin esos desequilibrios frecuentes en otras regiones monopolizadas por la agricultura, la industria o el turismo. Probablemente, el mío sea el fervor del catecúmeno que va descubriendo los misterios de una nueva religión que, para mayor unción, basa su credo en la conciliación y el diálogo. Uno viene de otros pagos donde proliferan munícipes toscos y autoritarios, más proclives a la imposición y al ordeno y mando que a la concertación de pareceres. Es, digo, otro estüo. Por actitud y por talante, el presidente de la Comunidad Valencia, Eduardo Zaplana, practica formas muy distintas a las que xmo, lastimosamente, está acostiunbrado. Hasta en temas muy controvertidos, como la reforma del Estatuto de Autonomía, la creación de la Academia Valenciana de la Lengua o la fusión de las cajas de ahorro regionales, Zaplana no hace uso de su mayoría absoluta para imponer sus criterios, sino que deja que el tiempo y la palabra suavicen las cosas. Para calibrar la ünportancia de estos temas pendientes, pensemos solamente en que la fusión de CAM y Bancaja crearía una entidad de crédito con cerca de cinco billones de pesetas de activos, lo que la convertiría en la tercera Caja de España por su tamaño, permitiéndole afrontar retos tecnológicos y de inversión cualitativamente muy superiores a los actuales. Éstas y no otras son las reflexiones que se me acuden tras la inauguración de Terra Mítica: saber que se trata de xm hito más en un camino de vertebración territorial, diversificación de inversiones y generación de rentas. Otros retos más importantes, desde la Ciudad de la Luz hasta la de las Artes Escénicas, vendrán a continuación. Pero, sobretodo, lo que predomina en esta Comunidad es el espíritu de diálogo. Ahí es nada. Enrique ARIAS VEGA vy c w vaíí,