Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 14- 8- 2000 NACIONAL 23 Está claro que Zaragoza es un bocado apetitoso para quien quiera situar aquí los grandes centros de distribución internacionales de la capital aragonesa y necesita esos equipamientos. Entiendo que en el área de la cárcel deben asentarse una serie dé rendimientos sociales y eso supone que, a partir de esa necesidad, no vamos a renunciar. Creo que la ciudad de Zaragoza debe aspirar a que cada uno de los convenios que se realicen con las administraciones públicas tengan un rendimiento social. Si se lo exigimos a los particulares, con mucha más razón en el caso de instituciones públicas. Yo entiendo la postura ministerial hecha pública en la respuesta parlamentaria a la que hacía referencia, pues está inspirada por quien gestiona los intereses de los diferentes ministerios. Hay que entenderla, ya que están obligados a sacar el máximo rendimiento posible a su patrimonio, pero desde el Ayuntamiento no renimciamos a nada, pues también estamos obligados a buscar la máxima rentabilidad para la ciudad. Ahí está nuestra fuerza en la negociación, en hacer comprender ese beneficio que, repito, es el objetivo de cualquier administración. El beneficio social es nuestra fuerza para negociar con la Administración central y exigir para la ciudad LA ZARAGOZA DEL FUTURO ¿Cuáles son los retos principales que tiene planteados la capital aragonesa? -Hay que contar que la principal inversión en una ciudad es el sector de la construcción. Lo mueve todo. En ese aspecto ya hemos avanzado mucho en ofrecer suelo suficiente como para que ese sector genere riqueza. A partir de ahí, estamos dispuestos a impulsar todos los sectores estratégicos que puedan transformar la ciudad. Zaragoza tiene una gran dependencia económica del sector automovilístico, pero también habrá que apostar por las nuevas tecnologías que suponen aprovechar nuestro emplazamiento nacional y eviropeo de tal forma que sepamos ser un referente de distribución logística de la mayor parte de España. PUNTO DE ENCUENTRO ACEIICAMIENTO DEL PARt SU CAMINO ORA UNO Y UHORA ES OTRO ZARAGOZA. A G. A T Hay un hecho concluyente yes que el proyecto de Zaragoza como punto de, encuentro logístico es esencial. Aeropuerto, líneas ferroviarias, comunicaciones por carretera... Está claro que somos un bocado muy apetitoso para quien quiera situar aquí los grandes centros de distribución internacionales. Ese es mi proyecto de ciudad. Existen otros más inmediatos, el funcionamiento diario, la mejora de los servicios, pero nuestra apuesta es transformar Zaragoza para el futuro, pues esa transformación beneficia también a toda la Comunidad dé Aragón. Seremos un auténtico referente del VaUe del Ebro. Debemos ganar entidad política y entidad social. ras las elecciones locales de celebradas en mayo de 1999, el Partido Popular hubo de afrontar el gobierno del Ayuntamiento de Zaragoza en minoría. En menos de vm año, el fantasma de la moción de censura planeó en varias ocasiones sobre la alcaldesa Luisa Fernanda Rudi. Los dos concejales del Partido Aragonés (PAR) tuvieron en su. mano aliarse con el PSOE y Chvmta Aragonesista para dar la alcaldía á Juan Alberto Belloch, pues a a nivel regional el pacto PSOE- PAR arrebató la presidencia del Gobierno de Aragón al PP. Sin embargo, ía posibilidad de ese asalto comenzó a disiparse tras la contundente victoria popular el 12- M y desapareció totalmente cuando José Atares, una vez confirmado como alcalde sustituyendo a Luisa Fernanda Rudi, consiguió que el PAR volviera a acercarse al Partido Popular, garantizando así la gobemabilidad del Ayuntamiento de la capital aragonesa. -Después de las elecciones generales, hay un análisis por parte de todos. Se ve que la mayoría consolidada por el Partido Popular a nivel nacional permite que Zárago- za tenga también una continuidad en el gobierno popular. Esto ños está permitiendo desbloquear muchos asuntos. Ahora existe una re- lación en la que la oposición nos escucha y se intentan buscar puntos de encuentro- ¿Ha influido en este nuevo clima municipal el cambio al frente del Ayuntamiento? -No. Ya estábamos viendo cómo se desbloqueaban los presupuestos justo antes de que Luisa Fernanda Rudi fuera Uamada para ocupar la presidencia del Congreso de los Diputados. Como consecuencia de los resultados electorales, se veía venir que había necesidad por p irte de algunos grupos de la oposición de un cambio en las formas, en la relación, en el entendimiento y también en el desentendimiento! -En ese momento se produce el acercamiento del PAR, el primer punto de entendimiento después de la ruptura de un pacto ya tradicional en Aragón que significó para el Partido Popular perder el Gobierno regional y las tres diputaciones provinciales. ¿Es mérito suyo? -No, pues en el seno del PAR se producen circunstancias de renovación que han dado lug ir a que la relación que se mantiene en el Ayuntamiento sea distinta a la que se produjo tras las elecciones de 1999. El camino del PAR era uno y ahora es otro. Nos da alivio pensar que hay grupos de la oposición que piensen que la ciudad necesita comportamientos raciona- les y reflexivos. Lo demás son politiquerías y el PAR, en determinados momentos, ha estado muy tenr tado y ha ejercido las politiquerías. Buscaron el respaldo del PSOE y en mi opinión fue erróneo. En el caso del Ayuntamiento, cuando ya se ve que no hay vuelta atrás, cuando no hay moción de censura, lo que no tendría sentido es que avanzaran en la misma lí- nea. Ahora, si son capaces de avanzar con nosotros en todo lo que son los grandes temas de desarrollo pendientes, habrán cumplido su fxmción. Es decir, habrán abandonado la política del no a quien gobierna y se entra en una nueva dinámica en la que tendremos alguien con quien entendemos. -Pero ese acercamiento que se ha conseguido ahora, ¿no podría haberse logrado antes? ¿Faltó capacidad de diálogo? -Entonces había una serie de desencuentros en cuanto al sentimiento del Partido Aragonés, que, tras los continuos gobiernos con el Partido Poptdar, imputaba su bajada electoral a esa alianza. Era un planteamiento equivocado, pues el PAR podía tener su identidad y su electorado sin necesidad de cuestionar la vinculación a unos valores políticos y sociales que los ciudadanos aragoneses han venido reconociendo en las lu-