Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MARTES 27- 6- 2000 CULTURA 45 Jon Juaristi: La poesía no puede salvar a nadie, pero puede ayudar a soportar la vida El ensayista vasco llevó ayer a la Residencia de Estudiantes la voz de su obra poética Durante una hora, Jon Juaristi dejó de ser el ensayista valiente que se faja con la sinrazón nacionalista o el h o m b r e público que desde hace un mes dirige la Biblioteca Nacional. El autor de Diario de un poeta recién cansado o de A r t e de marear r e c i t ó parte de su obra, hizo refr al público fiel de la Residencia de Estudiantes y adelantó versos de P r ó s i m a m e n t e f u t u r o libro del que ABC publica hoy u n inédito. MADRID. José María Ortiz a voz de Juaristi puso ayer un deje de ironía y nostalgia en el Salón Rocasolano de la Residencia, donde fue acogido nada menos que como un poeta de la estirpe de Pavese La memoria y la claridad, componentes amables de una lírica que tampoco evita una ironía afilada, fluían ayer entre los semblantes graves del auditorio y las sonrisas de ese mismo público, que a menudo acababa por romper en carcajada. Juaristi, que con Blues del castillo de Barba Azul empezó atendiendo una petición del oyente entró enseguida en harina burlesca con la Sátira primera (A Rufo) Te has decidido, Rufo, a probar suerte en un certamen de provincias donde ejerzo casualmente de jurado y encuentro razonable que me llames al cabo de diez años de silencio Un tono que alternó con el de poemas como Agradecidas señas No recuerdo las veces que resbalé hasta el fondo por el dernmibadero de los buenos propósitos mi quiero dar noticia de lances más gloriosos: volver la atrás la vista me pone melancólico Pero además, Juaristi anunció la publicación de Prósimamente que intenta situarse en esa corriente sensata que considera la poesía como una forma depurada de prosa De los varios poemas que adelantó, ABC publica en esta página esa Idea de la prosa que lo preside. ¿Es verdad que empezó a escribir poesía por amistad con Aresti? -No, yo empecé a escribir poesía porque me gustaba escribir poesía. Lo que pasa es que fui amigo de Gabriel Aresti, y sí, digamos que me orientó bastante en una primera fase. Sobre todo cuando empecé a escribir poesía en vasco. De todas formas yo tenía ya una formación como lector de poesía anterior. Yo poesía leí desde muy niño, y me leyeron sobre todo. Mis abuelos, mi madre, me descubrieron la poesía mucho antes. ¿Y qué le leían en casa? -Los gustos de mis abuelos esta- L Ernesto Agudo Jon Juaristi, ayer, poco antes del recital que brindó en Madrid Idea de la prosa rrecobrable incandescencia I de la vida sin experiencia: I mi juventud en poesía. Me acuerdo a veces, mas divago luego y me acuerdo del estrago que cada verso me inñigia. Por eso digo: Vanidad, musa terrible de una edad de infatuación y tontería. diosa blanca que vas, de amor. tumbando a los poetas por los bares, al rayar el día. pálida diosa resacosa que te insinuabas en la rosa del quicio de la mancebía. brinda conmigo a la ocasión y olvídame, dulce pendón: no busco ya tu compañía. El tiempo me ha llegado de seguir la oculta senda que conduce a donde se escondía aquel de sabios gran tropel que huyó de tus labios de miel a tu primera tropelía. Aunque es muy tarde, yo también intentaré tomar el tren blindado de la medianía y en la mediocridad cuprosa cultivaré la honrada prosa que sin espinas se ofrecía: prosa del mundo, tan prosaica. tan gris, tan átona, tan laica. flor del mal de la burguesía, pero flor fina al fin y al cabo. flor que cabalmente recabo al recabar sabiduría. Jon JUARISTI han bastante orientados hacia la poesía del 98. La poesía de Unamuno, la de Juan Ramón Jiménez. Y de Antonio Machado también. -Sí que hay un aliento muy machadiano en gran parte de su obra. -Es que yo he preferido siempre a don Antonio a Unamuno y Juan Ramón. El descubrimiento de Machado fue más tardío, en el colegio. Pero le he seguido absolutamente fiel. -La lectura de Ángel González también le causó un gran impactó. -Me descubrió que se podía escribir poesía divertida. Por ese descubrimiento de Ángel González, de Jaime Gil de Biedma, de una poesía conversacional, pienso que no soy muy distinto de la gente de mi generación. Creo que la descubrimos en torno a los mismos años, los sesenta. No somos unos lectores de la poesía de los cincuenta en los cincuenta, sino en los sesenta. Y eso fue para mí un descubrimiento, frente a la novedad de entonces, los novísimos -He leído que le gustan las poéticas. No todos los poetas lo admiten. -No, las poéticas no. Me gusta leer textos de teoría sobre la poesía. Pero no me gusta escribir poéticas. -O sea, que no tiene una teoría acabada sobre lo que es la poesía. Sobre todo lo que no tengo son ideas originales. Una de mis fuentes de conocimiento de la poesía contemporánea fue la biblioteca. La biblioteca de la Cámara de Comercio de Bilbao tenía una buenísima colección de poesía inglesa, y de poetas ingleses que escribían sobre la poesía. Yo leí ahí desde Auden a Robert Graves, pasando por Eliot... Muy pronto tuve los textos de los poetas del modernismo inglés. Acerca de la poesía metafísica en el caso de Eliot, acerca de la tradición y la conciencia individual, acerca de la formación del poeta en Auden. Incluso traduje algunos de esos textos para mi uso personal y creo que no he variado mucho en cuanto a esa visión. -Escribe usted: Amo a mi pueblo vasco, un pueblo noble y tosco metido en un atasco que firmaría el Bosco ¿Qué puede hacer la poesía por ese pueblo? -Ah, no lo sé, yo creo que no puede hacer nada. Dudo que exista xma cosa parecida a un pueblo vasco. Hay una sociedad vasca desgarrada, más bien. Auden decía, y yo creo que tenía razón, que la poesía y la verdad no siempre coinciden. Pero, en ñn, esos son unos ripios deliberados que algún efecto de verdad producirán, pero creo que la poesía no puede salvar a nadie. La poesía puede ayudar a soportar la vida.