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74 DEPORTES LUNES 2 6- 6- 2 0 0 0 ABC CAMPEONATO DE EUROPA DE SELECCIONES. CUARTOS DE FINAL Francia deja a España en su sitio de siempre Raúl falló un penalti en el último minuto que hubiera forzado la prórroga Ultimo minuto. El mismo estadio. La misma portería. Idéntico protagonista: Abelardo. Penalti de Barthez. La posibilidad del empate. De forzar la prórroga. De seguir soñando. Raúl sabía que lo tenía que lanzar él. No dudó. Se perfiló para pegarle con su pierna buena. La izquierda. La pegó horrible. Se le fue al limbo. Ni siquiera encontró puerta. No se puede dar una despedida más triste y penosa. ESPAÑA FRANCIA 2 ESPAÑA Cañizares; Míchel Salgado, Abelardo, Paco, Aranzábal; Mendieta (Urzaiz, m. 56) Guardiola, Helguera (Gerard, m. 76) Munitis (Etxeberri a, m. 72) Alfonso y Raúl. FRANCIA Barthez; Thuram, Desallly, Blanc, Lizarazu; Vieira, Deschamps; Dugarry, Zidane, Djorkaeff; y Henry (Anelka, m. 80) ARBITRO Pierluigi Collina (Italia) Amarilla a Alfonso, Deschamps, Guardiola, Míchel Salgado y Paco. GOLES 0- 1, m. 32: Zidane. 1- 1, m, 37: Mendieta, de penalti. 1- 2, m. 43: Djorkaeff. BRUJAS. E n r i q u e O r t e g o enviado especial l presente se escribe con la misma tinta que el pasado y el futuro termina siempre en el mismo sitio. España se vuelve a marchar a casa en cuartos de final. Las semifinales son su Everest particular. Nada que alegar a la victoria francesa. Fueron superiores los campeones del mundo. España dio la cara un tiempo, mientras los pulmones respondían y las piernas obedecían a la cabeza; después, Francia supo manejar con destreza su ventaja. Cuarto partido, cuarto equipo. Camacho volvió a meter el bisturí al once titular por motivos eminentemente tácticos. Cara y cruz. Acertó plenamente en la inclusión de Mimitis y su posición en el campo, pero no le salió bien la vuelta de Aranzábal al lateral izquierdo en perjuicio de Sergi. No es cuestión de culpar a im solo jugador de los males del equipo, pero Aranzábal hizo la falta que supuso el primer gol en ima posición en la que el entrenador había recomendado de manera expresa que ni se tocara a ningún jugador francés, y en la jugada del segundo tanto DjorkaeíT gana la acción al guipuzcuano y remata a placer, independientemente de que Cañizares se tirara tarde, como en el primer tanto. MUNITIS, EL PELIGRO E Miguel Berrocal Paco, al fondo, y Míchel Salgado, desolados tras consumarse la eliminación Raúl que Barthez abortó en una gran parada y dos contras de Munitis, Zidane sacó a su equipo del suplicio. En cuanto Aranzábal derribo a Djorkaeff se fue a por el balón. Lo colocó con mimo... y gol. Toque exacto, medido, por encima de la barrera roja. Otra vez cuesta arriba. Y otra vez la reacción inmediata. No podía ser otro que Munitis, el jugador más acti- vo del primer tiempo, quien se fue de Thuram, frenó en seco en el área, con esa facüidad que le da su corta estatura, y Blanc le barrió sin remisión. Collina no se escondió y pitó el penalti que Mendieta transformó con una tranquilidad taquicárdica. Lo más dificU parecía logrado y el descanso era la mejor medicina para aclarar las ideas y volver a plantear la batalla en la continuación, pero estos franceses no perdonan. Djorkaeff, de nuevo en su banda natural- comenzó a la izquierda- se fue de Aranzábal con un regate largo seguido de un disparo seco de abajo a arriba al ángulo más cercano a la posición de Cañizares. En estos encuentros de compromiso, de victoria o a casa, a los jugadores españoles siempre les pesan las piernas más que a los contrarios. Al menos de salida, porque ayer el equipo de Camacho se fue entonando con el paso de los minutos y vma vez que Helguera y Guardiola asentaron sus aposentos en la zona ancha todo fue distinto. Lo mejor de la selección en esa primera parte fue tener la intuición suficiente de que Francia es campeón del mundo, pero no invencible. Curiosamente fue Munitis, desde la banda izquierda, nada más y nada menos que con Thuram enfrente, quien indicó el camino. La selección cargó el juego por esa banda y Munitis afrontó el riesgo como un jabato. Buscaba el mano a mano, el desborde con salida hacia dentro o hacia fuera. Thuram, que en el lateral sufre más de la cuenta, co, menzó a estar de los nervios. Cuando más cómodo parecía encontrarse el equipo, con una gran ocasión de i Miguel Berrocal Mendieta, que no estuvo tan brillante como en ios partidos anteriores, no puede marcharse de Lizarazu