Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
60 DEPORTES JUEVES 22- 6- 2000 ABC CAMPEONATO DE EUROPA DE SELECCIONES. GRUPO C Heroico triunfo de la mejor España ante Yugoslavia En la prolongación, la selección marcó dos goles y se metió en cuartos de final con toda justicia No. No hubiera sido de recibo que España perdiese c o n t r a Yugoslavia. Su gran primera p a r t e c o n una decena de ocasiones- sí, diez contadas una a una- ya debía haber servido para sentenciar el pase a cuartos. Pero lo que no consiguió por juego ni o p o r t u n i d a d e s de gol lo logró por épica, bravura y amor propio en los ú l t i m o s segundos de la prolongación, c o n dos goles obra de Mendieta y A l f o n s o i- i 4 í l SL t íb í Ikií i I JT My r í N t HBSunia i lH H Bife. A- v- i 11- V- k R H B k t lili ÉUv- BRUJAS. E n r i q u e O r t e g o enviado especial ue como aquel gol de Macada contra Alemania en el Parque de los Príncipes en jimio del 84. España estaba fuera, con las maletas hechas, y surgió la cabellera rubia del central valenciano, que consiguió el milagroso gol que daba el pase a las entonces semifinales, porque sólo eran ocho los finalistas. Ayer fueron las botas blancas de Alfonso las que hicieron justicia. Dos minutos antes, ya dentro de los cinco de prolongación que concedió el mal arbitro francés, Mendieta había transformado un penalti y empatado. Alfonso se fue a por el balón para llevarlo hasta el centro del campo. Nadie mejor que él debía saber que aún había tiempo. Y lo hubo. Un minuto final de infarto y una clasificación ganada a pulso en el mejor partido de los tres que España ha jugado en este Campeonato. Volvió a salir la mejor España cuando la soga rodeaba su cuello. Había que ganar o callar para siempre y buscó la victoria con una convicción digna de los grandes equipos. Parece mentira cómo se puede cambiar tanto en sólo tres días. Posiblemente sean las obligaciones las que aprietan y las necesidades las que te hacen sacar lo mejor de dentro. MUCHAS OCASIONES F 11 i I Diez. Una tras otra. Diez ocasiones claras de gol creó la selección en la primera parte. Con los cambios previstos, Paco en lugar del lesionado Hierro, Helguera por Valerón y Eran por litxeberría, España afrontó el partido con total riesgo. Antes de cumplirse el minuto pudo marcar Eran, pero su velocidad en la jugada fue similar a la de una tortuga. Guardiola y Helguera se hicieron con el balón y con el campo. El azulgrana encontró en el madridista un aliado portímtoso. Helguera derrocha potencia, calidad y talento. Casi siempre sabe qué hacer con el balón y su arrojo contagia a los que le rodean. Desde ese centro del campo lanzó su ofbnsiva el equipo español. Media docena de oportunidades antes de que l primer despiste defensivo costara ol gol en contra. Etxeberría, que había entrado por el lesionado Fran, no tuvo la suficiente concentración como para ocupar la posición de Míchel Salgado, que se había quedado Miguel Berrocal, enviado especial Alfonso muestra su euforia después de anotar un gol providencial en el último suspiro renqueante de un golpe, y por allí Drulovic fabricó un centro perfecto que Müosevic remató después de que Paco tampoco calculara bien y Cañizares viera cómo el balón le pasaba finalmente entre las piernas. Sólo se puede aplaudir la reacción que tuvo España. Racial. Volvió a tomar posiciones y a encerrar a los yugoslavos en su área. Entraba la selección por la derecha y sobre todo por la izquierda, por donde Sergi y Mendieta desbordaban continuamente, pero también por el centro, por donde Raúl y Alfonso hacían añicos a los centrales rivales con sus paredes y toques en velocidad. Ya debía haber empatado España antes de que Alfonso aprovechara la jugada de Raúl, y ya debió irse al descanso con el partido asegurado de haber acertado en las tres últimas llegadas que realizó en unos minutos de inspiración y ritmo endiablados. TRIQUIÑUELAS YUGOSLAVAS La experiencia demuestra que esos partidos que se pueden ganar por goleada pero se llevan empatados, y gracias, son traicioneros. El de ayer fue una agresión continua por la espalda. Boskov debió hablar con los suyos en el descanso y les dijo que la única forma de frenar a España era sacándole de sus casillas, así que toda la segunda parte fue una absoluta pérdida de tiempo. Los yugoslavos encontraron precisamente en el reloj su penitencia. Merecían perder de esa forma. En el último suspiro del último segundo del último minuto. Lo mismo que Espa- ña mereció ganar así, de esa forma épica, heroica, de las que quedan en la memoria mientras se viva. Munitis entró por Míchel Salgado tras el descanso. Camacho era más Camacho que nunca y no esperó para buscar una nueva alternativa ofensiva. El jugador del Racing se pegó a la banda izquierda y Mendieta bajó al lateral derecho. España no pudo mantener el mismo ritmo del primer tiempo. Yugoslavia cortaba el juego constantemente y además se encontraba con un segundo gol en otra distracción. La selección volvió a resurgir con la misma tensión de la primera vez. Y al minuto siguiente Munitis había vuelto a empatar. Todavía faltaba un gol, pero la selección cayó en la trampa tendida. Era imposible enlazar dos jugadas