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42 ESPECTÁCULOS MIÉRCOLES 3- 5- 2000 ABC La Fura deis Baus estrena en Bruselas su bestial espectáculo OBS BRUSELAS Alberto Sotillo corresponsal MÚSICA POPULAR La poesía intemporal de Pablo Mílanés si Concierto de Pablo Milanés. Músicos: IVIiguel Núñez (teclados) Dagoberto González (teclado y violín) Invitados: Joaquín Sabina y Raúl Torres. Lugar: La Riviera Madrid. Fecha: mayo 2 de 2 0 0 0 La apacible Bruselas se ha visto sacudida por el estreno de uno de los espectáculos más bestiales de La l ira deis Baus: OBS, un regreso a los orígenes más viscerales de la compañía, la historia de una obsesión tejida de ruido, sexo y violencia sin más límites que los de nuestra percepción. Un sobresalto permanente en torno al poder, el sueño y el triunfo al más puro estilo furero. OBS no es una obra para paladares remilgados. El protagonista- -ávido de triunfo- -se come el corazón de sus víctimas. El decorado se descompone en múltiples plataformas que se desplazan entre el público, como bestezuelas tecnológicas. El espectador se cala las gafas de relieve con la esperanza de recrearse con más detalle en la fisionomía de una exuberante strip- teaser pero no hay manera: su atención debe estar siempre alerta a los movimientos de las plataformas y semovientes que atacan por la retaguardia o a las evoluciones del asesino de la espada que anda suelto por la sala. La música es una traca genial que avanza de susto en susto. Aunque todo bajo control. No se quiere torturar al espectador; sólo impedirle que se esté en su sitio más de dos minutos. El parado caduca... Que el público se sienta asesino, que sienta la fascinación de esas imágenes que nos convierten en asesinos... que no duerma y, si despierta, que vea sus manos llenas de sangre comentan Pep Gatell, guionista y dramaturgo; Carlos Padrisa, coordinador; y Miki Espuma, encargado de la música y el ruido. Ellos sí tienen una idea que transmitir, pero creen natural que el público crea que no lo entiende: Es una obra que no entra por el intelecto, sino por las visceras... es el regreso a la viscera La obsesión por el poder y el poder del sexo; la confusión de lo virtual y lo real. Uno de esos clásicos representados desde hace siglos en todos los teatros. Pero a la bestial manera de la Fm- a. Sus autores la comparan al mito de la Caverna de Platón, pero con la salvedad de que en OBS el espectador escapa de las tinieblas para descubrir que él, también es un asesino; que la pasividad no existe La violencia de OBS tiene mucho de traca fallera. Hay más ganas de asombrar que de asustar. Lo que en la obra hay de brutal lo hay también de catarsis, de forma que, al final, el público salió de la sala pacífico y benigno como un corderito. La próxima etapa del es- pectáculo será El Ejido, donde la última vez que actuaron alguien les robó la gallina del espectáculo. a carrera de Pablo Milanés suma unos cuantos años haciendo de cada disco que publica un producto con muchísima repercusión y un promedio de valoración crítica extraordinariamente alto. Es un compositor valorado y valorable que ha convertido sus canciones en un verdadero género que cuenta con un sinfín de imitadores, pese a que solo lo domine su propio inventor. Sus detractores le acusan de contar en los últimos años las mismas cosas, y sus incondicionales- entre los que, hace algún tiempo, ya no me cuento- le admiran precisamente por eso. Y él, sin embargo, vuelve a salirse con la suya, regresando ima y otra vez sobre las mismas obsesiones líricas e idénticas fuentes de inspiración, aunque, eso sí, de mil y una formas diferentes. Días de gloria su última realización fonográfica proporciona el apunte de un paisaje sobre el mundo de la poesía cotidiana de este hombre, a través de retratos de cada uno de los momentos vividos por el autor en los últimos años: al lado de las cuatro suegras que, hasta el momento, ha tenido en Canto a Victoria junto a su actual mujer, Sandra, en las canciones A dos manos y Si ella me faltara alguna vez a sus compañeros de exilio en Éxodo o releyendo infinitas veces la obra de César Vallejo, motivo al que alude Masa Pero tampoco faltan sus clásicos- naturalmente, en turno tar- L Pablo Milanés, anoche en el concierto en La Riviera dio- en el tramo final del recital- Yolanda (junto a un Joaquín Sabina, afónico) Ya ves, yo sigo pensando en ti o Canción de cuna para una niña grande que extraen encendidos aplausos por parte de un personal, en su mayor parte emparejado, que, por su promedio de edad, probablemente conoció al cantante en el seno de aquella Nueva Trova, de la que él ahora afirma que goza de buena salud en el recuerdo. PRESENTE Y PASADO Y, de esta relación, iniciada por la afición al presente y la facultad para- a requerimiento del personal- sustraerse a él, nace el nuevo espectácu- Antonio Canales presentó su Cenicienta en el Festival de Jerez JEREZ DE LA FRONTERA. M RÍOS Rulz lo de Pablo Milanés en el que medran un par de músicos con más vocación de funcionarios que de creadores. Hay que felicitar, no obstante, al teclista y violinista Dagoberto González, por su perseverancia en afinar una guitarra con voluntad propia, que, finalmente, pasó de las manos de Pablo a las del paisano Raúl Torres que, invitado y gritón, hizo un par de números en solitario, entre los que fue valorable su versión de Regrésamelo todo Él, decíamos, no fue el único invitado a subir a escena. Más adelante, le tocó turno a Joaquín Sabina que, pese a sus problemas de garganta, obtuvo con su sombrero blanco, su copa en la mano y una versión conjunta de Algunas veces las mayores ovaciones de la velada. Y, mientras tanto, Pablo Milanés derritiendo al personal entonando: Se trata del mismo principio ideológico de Tómame o déjame ¿recuerdan Eurovisión 74, Mocedades, Juan Carlos Calderón... pero son palabras que atentan a la parte central y a las colaterales de los hemisferios cerebrales de esas audiencias que sitúan la fama en la misma tabla de cotizaciones que el dólar o el petróleo; las mismas que utilizan algunos perdedores eternos que, investidos de enorme dignidad, se muestran orgullosos de su propia condición de ser diferentes. Palabras que bracean con energía, con determinación en un océano de emociones bien construidas, temerosas y desafiantes a un tiempo. Y todo ello, pese al sonido siempre bochornoso de La Riviera, una de las salas con peor acústica de Madrid, pese a las dos molestas tricotosas sinfónicas que acompañaron al cantor, y pesea a una guitarra indómita, incapaz de acomodarse con la afinación dominante. Luis M A R T Í N En las primeras sesiones del Festival de Jerez se ha corroborado su importancia en el género, por la entidad de los tres primeros espectáculos celebrados. Abierto el ciclo por el jerezano Joaquín Grilo con las coreografías que componen Jácara estreno mundial, dejó patente que es uno de los bailaores más competentes y personales del momento, sobresaliendo muy especialmente por bulerías, entre las aclamaciones de sus paisanos. La concurrencia ha sido máxima, rebosando el Teatro Villamarta- uno de los más prestigiosos coliseos andaluces- para asistir a la presentación de Cenicienta el nuevo montaje del sevillano Antonio Canales, en el que junto a los cantes se baila con pasajes musicales sinfónicos. La versión flamenca dancística del popular cuento de Perrault, escrito en el siglo XVII, es lógicamente muy parti- cular, desde el momento en que el hada es convertida en brujo, personaje que interpreta Canales bailando con sus peculiares formas y derrochando energías hasta el paroxismo en los zapateados. Cristina Gómez, una joven bailarina clásica prometedora, es Cenicienta y Juan de Juan, epígono bailaor de su maestro, el Príncipe. El público acogió el espectáculo con aplausos. Hasta el próximo día 13, el festival dispone de un programa tan variado como interesante, y en la parte denominada Las veladas de Palacio compuesta de recitales de cante, a la media noche, en el palacio de Villavivencio, ya han lucido su arte Vicente Soto y Ciu- ro Piñana, con las guitarras de José María Molero y Carlos Piñana, respectivamente. Estos recitales continuarán con Melchora Ortega, Ezequiel Benítez, Miguel Poveda y Arcángel, cantaores pertenecientes a las últimas promociones.