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ABC DOMINGO 20- 2- 2000 OPINIÓN CESAR ALONSO DE LOS RÍOS JAIME CAMPMANY 15 De Straw a Lagos N ministro socialista quiere reepedir a Chile a Pinochet, y un presidente de Gobierno socialista le está esperando aUí. Esta es la realir dad que ha venido a estropear los deseos de algunos. La liberación de Pinochet no se deberá al fiscal Fungairiño y a las no bien disimuladas propensiones al golpismo que le atribuye la oposición; tampoco se deberá al ministro Matutes abrumado, según ciertos cronistas, por las presiones de los sectores de la extrema derecha chilena; ni será responsabilidad de Aznar, al que sus contrarios achacan debilidad por el régimen del general. Eji definitiva, no será la derechona española la que ponga un puente de plata al viejo dictador. Quien lo está intentando és un ministro de Tony Blair, terminal de la Internacional Socialista, discretamente beligerante en este asunto. Como señaló certeramente este periódico el miércoles último, no serán los Tribunales británicos, expresión de un mítico sistema judicial, quienes exoneren al viejo dictador de un juicio en el extranjero por sus horrendos crímenes, sino el acto político de un miembro del Ejecutivo laborista. Y será un presidente de Gobierno socialista quien recibirá a Pinochet en Chile si se imponen las razones del informe médico por encima de cualquier otra consideración o recurso jurídico. Y si esto sucede, Ricardo Lagos y su Gobierno y los partidos de la concertación, que lo componen, quedarán liberados del compromiso de procesar al viejo dictador. De esta manera las causas abiertas por el juez Guzmán quedarán archivadas y, con ellas, los crímenes. Con el informe médico en la mano el Gobierno de Lagos podrá convertir al sen. ador vitalicio en un ciudadano más, y de esta manera tan burocrática se resolverá el problema que pesaba sobre la democracia chilena, esa presencia ominosa del general, esa denuncia viva del déficit chileno. De todo este episodio quedan algunas experiencias que convendría retener. Si bien es cierto que el proceso ha servido para recordar los crí- Los impuestos En el campo de la economía hay una manera infalible de que los populares se aseguren el acierto. Consiste en hacer exactamente todo lo contrario de lo que hicieron los socialistas y predica la izquierda U menes horrorosos sobre los que se montó la dictadura de Pinochet, los procedimientos judiciales no han llegado hasta el punto condenatorio que se esperaba. En este sentido están justificados los sentimientos de frustración de las víctimas de las torturas y de los familiares de los asesinados. La experiencia es concluyénte: sólo un Tribunal internacional podrá resolver el contencioso entre las exigencias de una justicia universal y los principios de territorialidad. Si este caso no sirve para conseguir ese objetivo, se podrá sospechar con razón que la detención de Pinochet en Londres respondió a intereses espurios. La experiencia es concluyénte: sólo un Tribunal internacional podrá resolver el contencioso entre las exigencias de una justicia universal y los principios de territorialidad Pero de todos los comportamientos escasamente coherentes que han acompañado este episodio hay que señalar el de aquellos que, olvidando nuestro propio modelo de transición a la democracia, han exigido a Chile un purismo que no quisieron para España. Estos mismos se empeñaron desde el comienzo en nacionalizar el caso atribuyendo al derechismo del Gobierno maniobras entorpecedoras para la justicia. Por esa razón se niegan ahora a reconocer la evidencia dé los hechos, esto es, que quien pretende liberar al general que bombardeó la Moneda, que montó un mundo concentracionario, que permitió las tortxu- as más inhumanas, que se sentó, en definitiva, sobre el terror, ha sido un ministro socialista. Por lo mismo tampoco quieren aceptar que el informe de los médicos británicos colma las aspiraciones del Gobierno presidido por el socialista Ricardo Lagos. O que más intriga y cabrea a los socialistas del programa y las promesas del Partido Popvdar es que se ammcie que van a bajar los impuestos. No entienden cómo se pueden rebajar los tipos impositivos, incluso eliminar algunas tasas, y al mismo tiempo recaudar más y lograr que decrezca el déficit público, A los socialistas, eso les parece un müagro imposible. Y es que durante los catorce años de gobiernos felipistas, eUos han hecho todo lo contrario: subir los impuestos y acrecer el déficit. El PP anuncia que eliminará el impuesto de actividades empresariales, que ahora pagan a los Ayuntamientos los pequeños empresarios, y eso sin menoscabo para las arcas mimicipales, y los sociatas preguntan que cómo se va a lograr eso. A veces, don Rodrigo Rato se arma de paciencia y lo explica clara y comprensiblemente, pero los socialistas no lo creen. No sólo niegan que eso sea posible, sino que luego, cuando se consigue, niegan la evidencia. Por ejemplo, a muchos cientos de miles, tal vez millones de españoles de ingresos escasos se les libera del impuesto de la renta de las personas físicas, y enseguida salen lo sociatas reclamando que eso beneficia a los ricos y perjudica a los pobres. Pues áteme usted esa mosca por el rabo. Ahora, con esta ventaja para las pymes que anuncia el PP si gana las elecciones, dicen que lo que hay que hacer es dar subvenciones directas, o sea, que quizá para eUos lo importante es que el dinero pase por las manos listas de los administradores. Aseguraban nuestros socialistas en la campaña electoral de 1996 que era imposible bajar los impuestos y recaudar más, y que eso eran bravatas electorales, promesas para no ser cumplidas. Como ellos no saben hacer sino todo lo contrario, y están todavía en el socialismo manchesteriano, siguen negando ciegamente. Me recuerdan aquellos paisanos catala- L nes que no compraban duros a cuatro pesetas. Un sujeto cachondo instaló una pequeña mesa en una caUe de Barcelona. Se sentó a la mesa y desplegó un cartel donde se ammciaba que se vendían duros a cuatro pesetas. Las gentes miraban, se paraban unos segundos y pasaban de largo. Algunos preguntaban al sujeto de marras que por qué hacía eso, y él contestaba que porque le daba la gana. No vendió ni un solo duro. Para nuestros socialistas, Rodrigo Rato es m sujeto que esconde alguna trampa en la bocamanga por la cual puede vender duros a cuatro pesetas. Ahora, he leído qué el equipo económico de José María Aznar se dispone a dar una pensión mensual a los parados mayores de 45 años, y yo estoy esperando oír a algún felipista pregonar que esa es ima medida que perjudica a las clases obreras y que favorece sustanciosamente a la duquesa de Alba, a Esther Koplowitz y a Emüio Botín. Ya se sabe que cuando los socialistas que estaban en el gobierno querían hacer alguna gracia económica, la primera medida que tomaban era darle a la manivela de la máquina de hacer billetes. Saben hacer billetes. Lo que no saben es crear riqueza. En el campo de la economía hay una manera de que los populares se aseguren el acierto y por tanto el buen éxito. Consiste en hacer exactamente todo lo contrario de lo que hicieron los socialistas y predica la izquierda. Dice la izquierda que hay que subir los impuestos; pues, a bajarlos. Que se rebaje la edad de jubilación; pues a subirla. Que aumente el precio del dinero; pues a disminuirlo. Que sea de menos horas la jomada laboral; pues a incentivar el trabajo. Que se estatalicen las grandes empresas; pues a privatizarlas. Yo aplico mucho ese método a mi profesión. Que Javier Tusell, Javier Pradera, Miguel Ángel Aguilar y Juan Luis Cebrián escriben así; pues yo asao. Y me va divinamente. LOS MEJORES PESCADOS Y MARISCOS DE NUESTRAS COSTAS Teléfonos: 91307 72 30 y 91307 73 36