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20 LUNES 4- 10- 99 ABC Catalanas BARÓMETRO DE IPSOS- ECO CONSULTING. LA VENTAJA DE CiU SOBRE EL PSC AUMENTA A UN 2,2 POR CIENTO 99 Subida de Pujol en el arranque de la campaña Estimación de voto 53- 55 Distribución de escaños (TOTAL CATALUÑA) P. ¿Quién piensa que será el próximo presidente de Cataluña? Total NS NC 17 PSC IC- EV IC- EV Se presentó en las cuatro provincias en 1995, en esta ocasión se presenta en coalición con el PSC salvo en Barcelona, que va con candidaturas independientes. NS- NC INTENCIÓN DE VOTO 14,3 BARCELONA. S. P. Pasqual Maragall Jordi Pujol 63 20 PICHA TÉCNICA a ventaja del candidato de CiU a la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, sobre el aspirante socialista, Pasqual Maragall, ha subido ligeramente a 2,2 puntos en intención de voto, según el barómetro que realizada diariamente Ipsos- Eco Consulting para ABC. El sondeo publicado ayer- cuyas entrevistas se llevaron a cabo los días 28 y 29 de septiembrereflejaba una diferencia mínima del 1,3 por ciento a favor de Pujol. Según el último barómetro- realizado el pasado sábado sobre ima muestra de 1.400 entrevistas telefónicas- CiU obtendría el 36,8 por ciento de L los votos y entre 53 y 55 escaños en el Parlamento catalán. La anterior encuesta otorgaba a CiU el 36,4 por ciento de los sufragios y 52- 54 escaños. La coalición nacionalista sube, por lo tanto, cuatro décimas. El PSC por su parte, baja medio punto en intención de voto: del 35,1 del sondeo publicado ayer al 34,6 del último barómetro. No obstante, la nueva encuesta le sigue dando 47 ó 48 diputados. El PP, ERG y IC mantienen los mismos escaños que les otorgaba el anterior barómetro: 14- 15 para el partido de Alberto Fernández, 12 para los republicanosc y 7 para la formación que lidera Rafael Ribo. Sin embargo, el PP baja dos décimas en intención de voto (de 12,1 pasa a 11,9) IRC sube un 0,4 por ciento (de 7,9 a 8,3) e IC desciende una décima (de 6,2 a 6,1) Por provincias, se acorta la ventaja que el PSC mantenía sobre CiU en Barcelona (casi tres puntos en la encuesta de ayer) Ahora, la diferencia a favor de los socialista es sólo de 1,5 puntos. En cuanto a la valoración de líderes, se mantiene el empate a 6,6 puntos entre Pujol y Maragall. Por otra parte, aumenta ligeramente el porcentaje de catalanes que opinan que Pujol mantendrá su cargo en la Generalitat: de 61 a 63 por ciento. Universo: Población de 18 años y más de Cataluña. Muestra: 1.400 entrevistas. Margen de error más menos 2,7 (con una seguridad del 95,5 en el caso más desfavorable de una probabilidad del 50 50) La muestra desproporcionada, asigna 560 entrevistas a Barcelona y 280 a cada una de las otras tres provincias. Metodología: Entrevistas telefónicas hechas el 28 y 29 de septiembre y 2 de octubre ANÁLISIS Del monolingüismo al trilingüismo l diseño de ima lengua catalana hegemónica en el seno de ima sociedad bilingüe no ha sido hasta ahora elemento en la campaña electoral del nacionalismo convergente, mientras que Esquerra Republicana sustituye estratégicamente el ideal de ima Cataluña monolingüe por el trüingüismo- catalán, complementado por castellano e inglés- al tiempo que el Partido Popular habla abiertamente de bilingüismo castellano- catalán como modelo de convivencia lingüística. En estas circimstancias, Pasqual Maragall opta por trasladar a otro tono discursivo la política lingüística practicada por los gobiernos de Jordi Pujol con la aquiescencia de la oposición socialista. Donde los convergentes se inspiran en la técnica de inmersión lingüística importada del Quebec, Maragall ahora propone una actuación inconcreta que sirva de atenuante al carácter impositivo de la ley de ñor- E malización lingüística. A pesar de la imprecisión, los gestos de MaragaU ante el reconocimiento de la importancia del hecho migratorio en Cataluña- im 60 por ciento de la población actual catalana es consecuencia directa o indirecta de los flujos migratorios- puede convencer a sus electores, pero por el momento sólo aporta gestos y no medidas concretables en el sistema educativo. Según datos del CIS, un 6 por ciento de la actual población catalana indica que tuvo problemas con la lengua al irse a vivir a Cataluña y sólo im 4 por ciento los continuó teniendo. Un 27 por ciento se declara más bien castellano- parlante, un 51 por ciento más bien catalano- parlante y un 20 por ciento se declara bñingüe. Para relacionéirse, un 82 por ciento es indiferente a la lengua que hablen con sus interlocutores, tm 20 por ciento preñere leer en catalán y un 36 por ciento, en castellano. Frente a la tentación monolingüe que a veces asoma en las formulaciones nacionalistas, es muy signiñcativo que im 50 por ciento de los encuestados piense que la enseñanza básica debe ser la mitad en catalán y en castellano. Se trata de im incisivo contraste entre lo que serían los derechos de lo que llamaríamos nación frente a las apetencias de ima sociedad según la expresan sus individuos. En tales casos, la exacerbación de las actitudes lleva a vma identificación grupal- lengua, sociedad- que ciertamente no es buena cuando pone trabas a la asignación liberal de derechos. A sabiendas de que no existen dogmas pedagógicos y que la inmersión lingüística no es algo inamovible, cualquier movimiento de rectiflcación por parte de Convergencia se interpretaría por el Establishment nacionalista como un paso atrás en términos de identiñcación entre lengua y comimidad. El papel de bisa- gra que en determinadas circunstancias pudiera tener Esquerra Republicana quizás tampoco facUite las rectificaciones de rumbo en cuanto a materia lingüística, ya sea su apoyo necesario para Pujol o Maragall. Para el panorama poselectoral no es de menor importancia que, frente al concepto de normalización lingüística la sociedad catalana día a día parezca decantarse espontáneamente por el ejercicio de la normalidad büingüe, con lo que se subraya la extemporaneidad con que el nacionalismo ejecutó la equiparación de lengua propia y soberanía. A preguntas del GIS, un 46 por ciento sostiene que la política de fomento del catalán es correcta, un 31 por ciento la considera excesiva y un 8 por ciento la ve insuficiente. La teoría presupone que esa es una pluralidad digna de asomarse a la campaña electoral. Valentí PUIG