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AAARTES 8- 6- 99- MADRID ABC 63 Velázquez puede estar enterrado en San Plácido Un caballero de Santiago del siglo XVII reposa junto a una mujer bajo un altar del convento Velázquez fue enterrado en la iglesia de San Juan, en la plaza de Ramales, en 1660 y, hasta el momento, no se tenía noticia del traslado de los restos del pintor a otro templo. Sin embargo, la investigación llevada a cabo por Antonio Sánchez- Barriga y José Sancho Roda ha centrado la búsqueda en el convento de las En el año 1994, según indica el restaurador Antonio Sánchez- Barriga, las obras de restauración que se hicieron en el interior de la iglesia del convento de San Plácido sacaron a la luz dos cadáveres, debajo de una mesa del altar de la capilla de La Inmaculada. El restaurador recordaba haber visto un cadáver vestido como Caballero de Santiago, con su espada, según era costumbre entre los miembros de Órdenes Multares. Todo ello parecía corresponder al siglo XVII En aquel momento se pensó que los cuerpos podían corresponder a alguno de los benefactores del convento. Sin embargo, Sánchez Barriga y el arquitecto José Sancho Roda emprendieron una investigación conjimta sobre la nueva pista de San Plácido, descubriendo que en ninguno de los archivos se hacía referencia a estos dos cuerpos, mientras que los datos sobre el fundador y otros personajes allí enterrados, casi todos de la Orden de Calatrava o de Alcántara, eran bastante precisos. Madrid. Lucía Dorronsoro Benedictinas de San Plácido, exactamente en la capilla de La Inmaculada, lugar en el que en 1994, al realizar unas obras de restauración, se descubrió un cadáver, vestido como Caballero de Santiago, y que presentaba numerosas coincidencias con la descripción que hizo del entierro de Velázquez Antonio Palomino en 1724. ya se había puesto en contacto la Comunidad de Madrid por si aparecían restos en las excavaciones de la plaza de Ramales. El antropólogo ha señalado, según indica Sancho Roda, en una primera observación y a falta de análisis más detallados, que el personaje principal coincide con el cuerpo de un hombre, de entre 60 y 70 años, que mediría entre 1,64 y 1,68 metros. El segundo cuerpo es el de una mujer, de edad comprendida entre 50 y 60 años, y de una estatura entre 1,52 y 1,55 metros. Los rasgos anatómicos de ambos cuerpos no se contradicen con los que se conocen por losretratos. de Velázquez y de su mujer, Juana Pacheco, que murieron a los 61 y 57 años de edad, respectivamente. ARCHIVO En la imagen, vista del altar mayor del convento de San Plácido po de Diego de Suva y Velázquez. Los investigadores encontraron que el parecido era sorprendente, ya que el cuerpo está vestido como Caballero de Santiago, con vestiduras y espada del siglo XVn. El ataúd también coincide en todos los detalles: dos llaves, cantoneras, cruz sobre la tapa, con pasamanos, tachonada y forrada con terciopelo negro. Los datos conocidos sobre la muerte de Velázquez proceden de la obra del citado Palomino, tomados a su vez de un texto (hoy perdido) del pintor Juan de Alfarb, discípulo de Velázquez. Palomino dice textualmente: Pusieron al cuerpo el interior humilde atavío de cUfunto, y después le vistieron, como si estuviera vivo, como se acostumbra hacer con los caballeros de Órdenes MiUtares: puesto el manto capitular, con la roja insignia en el pecho, el sombrero, espada, botas y esSEMANA DEL El Cristo de Velázquez El famoso cuadro conocido como El Cristo de Velázquez se pintó para este convento y permaneció en él hasta 1808, año en el que fue arrebatado a la comunidad reUgiosa por Godoy. Este cuadro, que ahora figura en el museo del Prado, prueba que existió alguna relación entre Velázquez y el Convento de San Plácido. Sancho Roda señala que, a la vista de estos datos, se dirigieron al Delegado Diocesano de Arte para acordar con la Madre Abadesa una inspección de los restos. El personaje principal estaba colocado en un ataúd de madera, conservaba en relativo buen estado la vestimenta y atavío con que fue sepultado e incluso la espada. El otro cadáver aparecía en ángulo con el anterior. Lo que no ofrecía dudas es que los dos cuerpos fueron trasladados a este lugar, procedentes dé una cripta y colocados sobre el pavimento de la capilla. Tras desechar otras posibilidades, como el que los restos fueran delfundador, Jerónimo de ViUanueva, o de alguno de sus familiares, se coniparóal personaje principal con la descripción que hizo Antonio Palomino en 1724, sobre la forma en que se colocó el cuer- puelas; y de esta forma estuvo aquella noche puesto encima de su misma cama en una sala enlutada, y a los lados, álgidos blandones con hachas, y otras luces en el altar, donde estaba un Santo Cristo, hasta el sábado, que mudaron el cuerpo a un ataúd, forrado en terciopelo Uso negro, tachonado, y guarnecido con pasamanos de oro, y encima una cruz de la misma guarnición, la clavazón y cantoneras doradas, y con dos llaves, hasta que llegando la noche y dando a todos luto sus tinieblas, le condujeron a su último descanso en la parroquia de San Juan Bautista... Sondeo de archivos Los dos investigadores han indagado en más de veinte archivos, entre los que figuran el Archivo Diocesano de Toledo y el de Madrid, el de Palacio Real, el de la Real Academia de Bellas Artes de San Femando, el Histórico Nacional, el de la parroquia de Santiago (donde fueron a parar los fondos de la antigua iglesia de San Juan) la Biblioteca Nacional y otros. En cada uno de estos fondos documentales han aparecido datos sueltos, más o menos importantes, con lo que se ha podido desarrollar una argumentación de cómo estos restos humanos del Convento de San PJácido pueden corresponder con bastantes probabiUdades a Velázquez y a su mujer. Sin embargo, ahora es necesario emprender investigaciones más complejas, como son pruebas de absorción atómica, radiografías, ADN de los cuerpos, datación de la madera por dendrocronología, anáUsis sobre los diferentes materiales de las sepulturas y consultas más a fondo en la documentación localizada. Por el momento, los arqueólogos continúan trabajando en las excavaciones de la plaza de Ramales, aunque la búsqueda del pintor sevillano ha sufrido un giro de ciento ochenta grados. Todavía queda la posibilidad de encontrar entre los restos de la antigua iglesia de San Juan el lugar exacto en él que se enterró a Velázquez en 1660, ya que la hipótesis que ahora prevalece es la del traslado del pintor a San Plácido. Detalles sobre los cuerpos Para complementar la investigación tras las similitudes encontradas, se pidió la colaboración del antropólogo forense José Manuel Reverte Coma, con el cual MaNQVDLUMEN Centro Comercial eL cestRO De mucnas cosas casteLLaNa semies 9 uiNa geNeRaL peRpN 40. paRkiNg pRopio. pRimeRa HORA gRatis. -ET- FIAT- G I- KIA- LANCIA- TQYDTA