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VIERNES 11- 12- 98 S I f üTO O ABC l O l Caso Ana Orantes: los hyos relatan las palizas y vejaciones vividas por su madre durante 40 años ün juez de paz cree que la aparición en televisión desencadenó la tragedia En la jornada de ayer testificaron ante el Jurado tres de los hijos de Ana Orantes, la mujer de Cúllar Vega (Granada) que murió quemada viva por su ex marido. Los tres aseguraron que su padre propinó durante toda su vida enormes La segunda jornada del juicio contra José Parejo no estuvo exenta de momentos de gran tensión, dramatismo y emotividad. Ante los nueve miembros del Jurado, compuesto por seis hombres y tres mujeres, comparecieron numerosos testigos presentados por las partes, entre ellos los hijos de la víctima y el acusado. Así, tanto José Manuel como Alberto y Raquel Parejo Orantes no tuvieron reparo alguno en reconocer que su madre fue víctima de malos tratos durante los cuarenta años que convivió con su ex marido. Los relatos fueron realmente escalofriantes. José Manuel dijo que de pequeño, y hasta que se marchó de su casa, vi en muchas ocasiones cómo mi padre le pegaba a mi madre bofetadas, puñetazos, auténticas palizas Añadió que su progenitor es una persona violenta y con un carácter agresivo, y negó que la víctima hubiera sido capaz de insultarlo por el miedo que le tenía Granada. Francisco Ruiz Antón palizas a su madre. En la sesión se proyectó también el vídeo de la comparecencia de la víctima en televisión, poco antes de su muerte, en el que explicaba el infierno que había padecido durante los cuarenta años que estuvo casada. que José siguiera residiendo en la parte baja de la casa porque le dio lástima, ya que no tenía adonde ir. Pero, sin duda, el momento más emotivo y duro fue el del visionado del vídeo de Ana Orantes en televisión contando su particular calvario. Parejo no miró a la pantalla y permaneció cabizbajo durante la media hora que duró el mismo, quizá reviviendo interiormente lo que su mujer narraba. Se quita la vida con m dos hijas pequeñas en la vía del tren Bruselas. Efe Una mujer de 37 años, desesperada, se quitó ayer la vida, junto a sus dos hijas de 6 y 10 años, en Deurle, una locaüdad al norte de Bélgica. La madre se tumbó en las vías del tren junto a las niñas y esperó. El suceso ocurrió en el paso de las vías por una pequeña calle de la mencionada población belga. En ese lugar sólo hay dos casas, situadas en paralelo al tendido ferroviario. La soledad del paraje hizo que una vecina se extrañase de que un vehículo estuviese estacionado en las inmediaciones durante todo el día, por lo que avisó a la Gendarmería. Unos agentes se desplazaron hasta el lugar de los hechos y descubrieron los cuerpos sin vida de los tres miembros de la famiha. Las autopsias realizadas a los cadáveres permitieron averiguar que las niñas no habían sufrido ningún tipo de violencia antes de ser arrolladas. La Policía, dadas las características de la tragedia, ha decidido no facilitar la identidad de las víctimas, ni sus circunstancias personales. Patadas en el estómago En parecidos términos se expresó Alberto, quien manifestó que su padre nunca le mereció la menor confianza, que ya había utilizado el fuego como amenaza con anterioridad y que, en muchas ocasiones, volvía a casa ebrio y se desataban situaciones de malos tratos que fueron un auténtico infierno para la famiüa. Raquel fue aún más explícita, pues aún vivía con su madre cuando ésta murió a manos de su marido. Aseguró, con entereza, que su progenitora sufrió delante de ella puñetazos, insultos, patadas en el estómago. Estaba auténticamente atemorizada Recordó, igualmente, que su padre había ya utilizado el fuego con anterioridad y había quemado ropa de su madre y documentos. En cuanto a la comparecencia en televisión de Ana Orantes, en la que contaba la situación vivida, Raquel, que además la acompañó ese día, llegó a decir: Mi madre se quedó corta con lo que denunció en ese programa porque ella sufrió mucho más que todo lo que allí dijo. Lo hizo para hberarse Revelador fue también el testi- monio del juez de paz de Cúllar Vega, Gerardo Moreno Calero, quien tuvo que mediar en varias ocasiones entre la pareja, sobre todo desde el comienzo de los trámites de separación. Moreno manifestó que el día antes del suceso y, tras comunicar el resultado de una sentencia desfavorable al acusado, al verle tan alterado, le dije que no fuera a hacer una de las suyas. Me respondió que estaba muy dolido por lo de la televisión y que era mentira todo eso. Yo le dije que llamara al programa y que diera su propia versión Gerardo Moreno se mostró convencido de que fue la aparición de Ana Orantes en televisión lo que desencadenó la tragedia. Manifestó, además, que la víctima le había indicado con anterioridad que José Parejo había abusado de sus hijas. Otro testimonio aportado ayer fue el del abogado que tramitó la separación del matrimonio, quien llegó a decir que sentía miedo del acusado, que le constaban las amenazas sufridas por Ana Orantes, y que ésta admitió Se desmoronaron Los hijos, presentes en la sala, se desmoronaron. Tuvieron que oír cómo su madre volvía a contar algunos de los más duros episodios por los que pasó en sus cuarenta años de matrimonio. Ana Orantes aseguraba que nunca quiso a su ex marido de verdad, cómo recibió sus primeras palizas, los insultos. Le tenía pánico, miedo, horror. Yo era una analfabeta, un bulto, no servía para nada, una desgraciada, así durante cuarenta años decía la mujer. El joven secuestrado en Cambados asegura que sus captores se equivocaron de persona Pontevedra. Efe José Luis Gómez Cores, el joven que fue secuestrado el pasado sábado en Cambados y liberado dos días después, reconoció que aún tiene el miedo en el cuerpo y asegura que lo sucedido fue una confusión y que sus captores se equivocaron de persona. José Luis Gómez Cores cree que su secuestro obedeció a una confusión. El joven, que ya empieza a recuperarse, explicó con detalle cómo sucedió todo. Gómez Cores relató que, tras bajar aquel día de su vehículo, fue abordado por unos individuos que le rociaron con un espray en los ojos. Luego, me golpearon en la cabeza, para inme diatamente después meterme en el coche totalmente atontado El joven cambadas reconoció que, tras ser introducido en el vehículo por sus captores, recuperó un poco la conciencia e intentó forcejear con ellos, pero dijo que, acto, seguido, fui amenazado de muerte La víctima fue trasladada en el maletero del vehículo, lugar en el que, según cuenta, tenía todo el tiempo del mundo para pensar. Entonces se me ocurrió utilizar el teléfono móvü; ellos no me cachearon y ahí cometieron un error que fue clave. Envié un mensaje a un amigo para que avisara a mis padres y más tarde recibí la llamada de la Guardia Civil preguntándome si podía aportarle algún dato, el modelo del coche o si sabía donde estaba. Me advirtieron que no gastase la batería del teléfono Cuenta el joven que al recibir la llamada de la Guardia Civil el teléfono vibró en vez de sonar, circunstancia por la que los secuestradores no se percataron de su conversación con los agentes. Para poder hablar yo aprovec aproveché que el coche iba circulando, y de ese modo ni yo los escuchaba a ellos ni ellos podían oírme a mí expücó. José Luis relató que después de que los secuestradores optasen por no cruzar a Portugal por Ponte Barxas (Orense) tenía la esperanza de que el coche pudiese ser localizado en algún control policial, pero al pasar los minutos empecé a perderla. Pensé en todo Durante dos horas le mantuvieron en un monte. Ahí pasé mucho frío y luego me cambiaron de coche. Eran un poco brutos y me amenazaban, pero en la casa de Caminha el señor se portó muy bien Según José Luis no se trata de ningún ajuste de cuentas por temas de drogas sino de una confusión. Ayer los dos últimos detenidos pasaron a disposición judicial.