
SÁBADO 10- 10- 98
ABC 5 1
Saramago, a corazón abierto
Veinticuatro horas después, el Nobel reúne en Madrid a cientos de periodistas de todo el mundo y se confiesa en voz alta
A este hombre no basta con darle la enhorabuena. Hay que decirle gracias. Agradecerle su obra y su modo de entender la vida, porque, además, la una sin el otro no existirían. José Saramago tuvo noticia el jueves de que había obtenido el premio NoEstuvo acompañado por su mujer, el embajador de Portugal y directivos de Alfaguara. Saramago, nacido en 1922, pronunció unas palabras antes de que los periodistas comenzaran su turno de preguntas. No se convirtieron en un engolado discurso al uso y al abuso, sino en una confesión, el testimonio de las emociones vividas. No es fácil una situación que uno no ha imaginado que suceda, sobre todo en momentos como éste, y no lo es porque las últimas veinticuatro horas han sido algo para no olvidar dijo. Bromeó con la dotación del premio, que alcanza casi el millón de dólares, comentando que ignora la razón por la que no redondean la cifra. Luego lo cahñcó de mito, un galardón que es el único con resonancia universal: Se trata de un mito que pasa de mano en mano. Ahora, por un año estará en las mías hasta que la antorcha lo pase a. otras Evocó la forma en la que le Uegó la noticia del galardón, a través de una azafata de Iberia, y cómo él, que se considera muy cumplidor, se decía: Si tengo que embarcar, embarco, no hay Nobel que me retenga aunque, eso sí, se sentía ya en el aire, aunque de otra forma Madrid. Trinidad de León- Sotelo bel. Ayer llegó a Madrid y apenas una hora después acudió a una cita multitudinaria con la Prensa. Habló con la seguridad de quien siente lo que dice, con el tono sereno de quien usa la voz como vehículo de comunicación con los otros. hemos visto en el Nobel que se le ha concedido no sólo el reconocimiento a un escritor, sino a un humanista, comenta que éste es un adjetivo desacreditado, aunque si se entiende muy bien lo que es inhumano se comprende lo que significa humano. Saramago aludió, antes que los periodistas, al calificativo- comunista recakitrante que le ha dedicado el Vaticano al lamentar la concesión del Nobel. El escritor reacciona: El Vaticano se escandaliza fácilmente por los demás y no por sus propios escándalos. No sé lo que significa comunista recalcitrcinte, creo que soy un comunista coherente. Respeto a los creyentes, pero no a los administradores de la fe, a la Institución. Le pido a la Iglesia que rece y deje a la gente en paz. En este tiempo de pensamiento único que se acerca al pensamiento cero, que alguien reivindique el derecho a decir no es algo que, afortunadamente, no le ha importado a la Academia sueca. A mi entender lo importante es que, al margen de las convicciones, nos respetemos unos a otros. El cristianismo se ha empeñado en que nos amemos los unos a los otros y yo no me siento en la obligación de amar a todo el mundo, pero sí de respetarlo. Antes que renunciar a ser comunista, renunciaría al Nobel El hombre que escribió Ensayo sobre la ceguera no se pone una venda en los ojos con respecto a la
meros libros los compré a los 18 años con dinero prestado por un amigo. Nada hacía presagiar un Nobel para mí. Cuando me puse a escribir mi primer hbro comprendí que no tenía mucho que decir y esperé a los 44 años. El Nobel le ha llegado a alguien que ha escrito con la responsabihdad que eso conlleva. No sólo necesito contar historias, sino preguntarme, qué hago en el mundo, para qué sirvo, y decirles a los otros quiénes somos
José Saramago ideología qu. e sostiene: Soy heredero de errores y crímenes, heredero de esos horrores, pero no puedo quedarme sólo con la parte negativa. Sé que hay muchas cosas que el capitalismo no ha querido hacer y que el comunismo o el socialismo no han sabido llevar a cabo
Réplica al Vatícano
Algo que destaca el autor de El aíio de la muerte de Ricardo Reís es que, si se hubiera muerto a los sesenta años, nunca habría merecido un galardón del que piensa que no es el íinico portugués que se lo merecía, aunque lo importante es que todos van a encontrarse en la Historia de la Literatura portuguesa. Por eso le pide a la juventud que sea consciente de que los viejos pueden hacer cosas. Preguntado acerca de la afirmación que su esposa hizo el jueves acerca de que le habían dado el Nobel a un escritor de Andalucía, respondió: Sé quedó corta. Soy hijo de Portugal, pero soy hijo adoptivo de Castril, una localidad de Granada, y también de Lanzarote, de modo que soy andaluz y canario. Creo que te- nemos que acercamos unos a otros por encima de las diferencias Cuando se le dice que muchos
Felicitación de la RAE
Recordó una frase- (jamás se ha dicho tanto en tan poco -de La Sagrada Familia de Marx y Engels: Si el hombre es formado por las circunstancias es necesario formar las circunstancias humanamente. Y no puede admitir ese calificativo en unas circunstancias que permiten que las 225 personas más ricas del mundo tengan el 40 por ciento de la riqueza mundial, lo que eS igual a lo que poseen 2.500 raülones de personas. Le duele que sea más fácü llegar a Marte que a nuestros semejantes. Me gustaría que el socialismo y el comunismo resolvieran esto. El capitalismo es incapaz de hacerlo concluyó. Saramago, que debía estar cansado, atendió a los periodistas cordialmente. Dice saber que llegan adonde quieren. Señalando a su mujer, Pilar del Río, periodista y traductora de su último libro, comentó: Vino a hacerme una entrevista Luego, quiso darle las gracias, pero sólo dijo emocionado, no puedo, no puedo Por otra parte, la Real Academia Española, en un acuerdo adoptado por unanimidad ayer, expresa su fehcitación a José Saramago y considera que el premio Nobel honra a la vez a las letras portuguesas y a la cultura ibérica y reconoce con toda justicia la excelencia de su obra literaria
Un préstamo para im libro
En medio de aquella vorágine de sorpresas y emociones, un problema. ¿Por dónde salgo yo? le preguntó el escritor a la azafata, que fue rápida en deshacer la duda: Siga por ese pasillo la indicación exit El pasillo, recordaba ayer Saramago, tenía entre sesenta u ochenta metros y estaba desierto, como si hubiera desaparecido todo el mundo del aeropuerto. Y esta circunstancia le hizo reflexionar: Sentía una enorme alegría a la vez que comprendía que si uno está solo, todo es nada. Me veía con mi maletita y mi gabardina en la soledad total, instalado en el desierto, y entonces se advierte que las cosas grandes son igualitas a las pequeñas, que el Nobel en aqueUasituación no tenía ninguna importancia ¿Me lo he ganado? se preguntó, para responderse que sí. Lo explicó: No he nacido para esto, quiero decir que he nacido en una familia muy pobre, en una casa en la que no había libros. Las circunstancias económicas no me permitieron ir a la Universidad y mis pri-
Saludo a Saramago desde la otra banda del mar
a Saramago alcanzó soLA noticia del premio Nobel varios años ymeibaUenó devolando por bre el Atlántico camino de Miami, donde a cenar con unos amigos; la esperaba desde hace me alegría dos razones: Por Saramago, ese gran escritor de muy sólidos principios üterarios y de voz propia inconfundible y serena y por su vieja y noble y entrañable lengua portuguesa tan injustamente preterida en la nómina de los Nobel, Ahora se me quita un dolor, o al menos un resquemor, de encima y siento cómo me voltean de gozo las campanas del alma; esto de los premios literarios, y los Nobel un poco más todavía, es siempre algo muy confuso y en ocasiones desorientador, y reconforta ver cómo a veces aciertas sin reservas y hasta con elegancia, flexibilidad y aplomo. Vaya mi cordial saludo desde la le- (janía al gran compañero que es para todos un claro ejemplo Uterario y humano. A todos los hispanos (Híspanla no es España sino la Península Ibérica) se nos quita un gran peso de encima al ver que el portugués entra por la puerta grande de los reconocimientos, para completar el espectro de las lenguas ibéricas (Iberia tampoco es España sino la Península Ibérica) Camilo José CELA
Lisboa empapelada
Entretanto, Lisboa amaneció ayer poblada con carteles de saludo y júbilo por el Nobel: FeUcidades, Saramago se leía en todas la arterias de la ciudad, mientras Radio, Televisión y Prensa dedicaban amplios espacios a Saramago, del que se anuncia su visita a Lisboa para el próximo miércoles, con motivo de un gran homenaje.