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98 ABC ESPECTÁCULOS Primera fila Teatro JUEVES 17- 9- 98 Ella Baila Sola: Cuando escribimos no pensamos en si vamos a gustar a la gente Madrid. Manuel de Morales Sorprende sobremanera que dos mujeres a las que les gusta compartir tanto, ya sea música, emociones o cigarrillos, hayan elegido un nombre como Ella Baila Sola para sumergirse en la música. Tras el éxito cosechado con su primer álbum, Marta y Marilia regresan con e. b. s. las siglas de una fórmula mágica que aparca los temas sociales para echar una mirada al interior. ¿Por qué este título? -Nos pareció muy sencillo y muy fácil. La verdad es que le damos más importancia al contenido que al continente; tampoco encontrábamos una frase que englobara todo lo que queríamos decir en el disco. ¿El álbum supone una continuación? -Es una continuación natural y coherente con lo que hicimos en el disco anterior. No nos hemos planteado un cambio radical ni hacer lo mismo; nos hemos planteado hacer canciones. Algunas tienen muchos años, otras son recientes. Ha sido una evolución natural que se puede notar en las letras y en algunos ritmos e instrumentos que no habíamos utilizado. -Hay quince canciones. ¿Tenían mucho que decir? -Estábamos deseando mostrar cosas nuevas y cambiar el repertorio y queríamos meter cuantas más canciones mejor. Si hubieran cabido treinta hubiéramos metido las treinta. Queríamos estimularnos oyendo cosas nuevas y hemos rescatado algunas canciones que no entraron en el primer disco. -El primer sencillo, Y quisiera recuerda a The Corrs -Quizá es por los arreglos celtas y los viohnes. Pero no tiene nada que ver ni lo hemos buscado. Le hemos puesto un arreglo folk y puede sugerir eso, pero no se le parece. -Tras la vorágine por el éxito de su primer disco, ¿cómo han enfocado enfrentarse al segundo? -De lo anterior nos han servido los dos años que llevamos dando conciertos y en el mundillo. Siempre hay cosas que aprender y nos hemos puesto las pilas para enteramos de todo. A la hora de componer nos hemos volcado mucho en las relaciones personales, en la lucha con uno mismo. A lo mejor hay menos temas sociales, que no significa que reneguemos de ellos, pero hemos mirado más hacia- dentro. Hay más intimismo y sentimientos. ¿En qué han cambiado? -Hombre... depende de cada uno. En la forma de vivir, desde luego. Ahora tenemos una independencia que antes no teníamos. Aprendes a bailar solo: a pagarte la luz, el recibo del agua... a hacerlo todo por tu cuenta. Pero la base se mantiene. ¿Les ha preocupado en algo la exigencia de la gente? -No. Nada. Sabes que la gente está esperando, pero depende de tí el ponerte como meta el gustar o hacer lo que la gente espera que hagas. Pero como eso nunca se sabe, es mejor no planteártelo. Nosotras escribimos desde hace mucho y hemos seguido escribiendo entre concierto y concierto. En esos r momentos no piensas en lo que va a gustar a la gente. Las cosas salen por sí mismas porque te vacías. Para creer en lo que estás haciendo primero te tiene que gustar a tí. Un espíritu burlón de Noel Coward, abre la temporada del Muñoz Seca María Isbert, Iñaki Miramón y Laura Cepeda encabezan el reparto Madrid. José E. Arenas Uno de los títulos emblemáticos de la alta comedia británica y de su autor, Noel Coward, vuelve hoy a los escenarios madrileños. Se trata de Un espíritu burlón una obra que su adaptador, José María Pou, define como la quintaesencia de la comedia La nueva puesta en escena, dirigida por Manuel Ángel Egea y protagonizada por María Isbert, Iñáki Miramón, Laura Cepeda y Beatriz Santana, se estrena el sábado en el Teatro Muñoz Seca. Un espíritu burlón es, en palabras de una note la actuación, sino que sea una obra de sus protagonistas, Laura Cepeda, una viva Hemos procurado- añadió Egeafunción efervescente La obra, quizá la más acercar la obra a nuestros días. Lo más difícil conocida de su autor, el británico Noel Co- para mí fue ajusfar ciertas partes de la versión inglesa que me distanciaban ward, presenta el confUcto de un un poco délo que preocupa achombre que se casa en segundas tualmente. Aunque hemos respenupcias y que ve su nueva vida tado el espíritu de Coward, se han conyugal continuamente alteobviado detalle? típicamente inrada por las visitas del fantasma gleses como el popular té de las de su primera esposa, a la que cinco o la lectura del Times Ha sólo él puede ver, y que le lleva a sido un gran reto para nosotros y recurrir a una médium La especialmente para mí, que nunca trama lleva, según sus intérprehabía dirigido una comedia tes, a un sinfín de situaciones Llenas de humor, de ironía. Es una María Isbert (ausente, ayer de anécdota- asegura su director, la presentación, y a quien Egea Manuel Ángel Egea- que da mullenó de elogios: recuerda consMaría Isbert cho juego teatral Coward- sitantemente a su padre, y se gue Laura Cepeda- era un hommueve muy bien en el terreno de bre de una gran ironía, que estaba en contra lo absurdo encarna a la médium Madame de las normas sociales imperantes. Era tam- Arcati y encabeza un reparto que completan bién un hombre que en lo tocante a mujeres Iñaki Miramón, como el marido atormentado; debía ser de los de ancha es Castilla y eso Laura Cepeda, como la nueva esposa; Beatriz se refleja en esta obra Santana, que encarna a la fantasmal primera Miramón asegura que hemos querido que mujer; y, en papeles más breves, Isabel esta versión sea cercana al púbhco. No está Gaudí, Paco J. Barbero y Pilar Cervantes. La hecha con el estilo de la alta comedia, sino escenografía es de Alfonso Barajas y la ilumimás real, más viva. Pretendemos que no se nación de José Manuel Guerra. Crítica de cine Amor vertical una fantasía romántica Producción: I. C. A. I. C. Casa de Prudufao Filme é Video Pandora Films. Guión y dirección: Arturo Sotto. Fotografía: Raúl Pérez Ureta. Música: Beatriz Corona. Principales intérpretes: Jorge Perugorría, Silvia Águila, Manuel Porto, Susana Pérez y Vicente Revuelta. Una Habana intemporal que se cae a pedazos y efi la que resulta poco menos que imposible encontrar dónde dormir, agobiada por la burocracia y a la espera de una hipotética guerra, es escenario de los amores difíciles de una singular pareja, en una no menos singrular comedia, segunda película del joven realizador Arturo Sotto. Dedicada nada menos que a Buñuel, FeEini y Gutiérrez Alea, lo que no deja de parecer un tanto pretencioso, la segunda película del joven realizador cubano Arturo Sotto- la primera, inédita en España, se Uamó Pon tu pensamiento en mí -es una atípica comedia en clave de fantasía romántica, acaso no lo suficientemente fantástica y de un excesivo romanticismo. Son sus protagonistas rm enfermero que redondea su magro salario donando sangre y aprovecha sus pocos ratos hbres Kgando con las pacientes, y una de éstas, estudiantes de arquitectura y urbaiúsmo, a la que atiende cuando la llevan al centro en que trabaja víctima de un intento de suicidio, que no es el primero en su todavía corta vida. EUa se enamora de él a primera vista. Él se limita a aprovechar la ocasión, por lo menos al principio. A su alrededor se mueven una serie de personajes más que variopintos, lo que, en ocasiones otorga al filme un tono coral, además de dar a su autor la oportunidad de ofrecer su visión personal sobre el funcionamiento del país y sobre la vida en general. Visión que es, en buena medida, poética. Demasiado evidentemente poética, si se quiere, lo que le otorga, en más de un momento, cierta solemnidad, especialmente en lo que hace a los diálogos. Con todo, es Amor vertical cuyo título español, que cabe dudar si es el mismo con que se estrenó en Cuba, hace pensar en un oportunismo de otra parte imposible, dado que se rodó hace dos años, cuando el affaire Lewinski aún no había hecho explosión, película que se ve, ya que no con entusiasmo, sí con agrado. Su ritmo es ágil. Y sus intérpretes más que notables. Jorge Perugorría modera los excesos en que ha caído más de una vez. Silvia Águila es una delicia, y su interpretación le vahó, en el Festival de Cartagena de Indias, el premio CataUna a la mejor actriz. En cuanto a los secundarios, cabe destacar a Vicente Revuelta en el papel del abuelo. César SANTOS FONTENLA