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74 A B C ESPECTÁCULOS Festival de Santander LUNES 10- 8- 98 Festival de Perelada- Maria Aleksandrova, única estrella del Bolshoi Perelada. Pablo M- Haddad La presentación de la compañía oficial del teatro Bolshoi de Moscú en la Xn Edición del Festival de Perelada permitiría comprobar el nivel de una nueva hornada de bailarines herederos de una tradición centenaria. Los múltiples problemasfinancierosde la mítica compañía la han llevado por caminos de destrucción y abandono y ahora, bajo la dirección de Sergei Bobrov, trata de renacer intentando recuperar su rico legado mirando al futuro. Es así como se ha planteado esta Historia del Bolshoi que repasa algunas de las coreografías míticas estrenadas durante el devenir de la compañía moscovita. El resultado permite apreciar la calidad innegable de la materia prima con la que cuenta. La compañía- aquí representada por un escaso cuerpo de baile de media docena de bailarines más unos siete solistas- mantiene sin mella la esencia técnica que caracteriza a la escuela rusa, con pulcritud en la línea danzística, fuerza increíble y energía inagotable. A pesar de que todos los solistas, sin excepción, demostraron inseguridades varias, hay que destacar el genio de Maria Aleksandrova, una bailarina por la que bien vale la pena irse al fin del mundo para verla calzarse las puntas. La dramaturgia de estas Historias del Bolshoi es la mínima; posee im humor a la rusa casi naif y una plástica francamente deplorable. Los vestuarios y la escenografía de Theodor Teszhik parecían de carnaval de fin de curso, impensables en una compañía de nivel internacional. El acompañamiento musical del conjunto de percusión Marks Pekarsky atentó muchas veces contra los bailarines- los despistes en el paso a dos del Quijote fueron aterradores- y no aportó más que melancolía y ruido. Es una lástima, pero la visita del Bolshoi se movió entre los últimos estertores de aquello que fue magnífico y el arduo renacer de una compañía que necesita apoyo económico y buenas ideas de márketing para afrontar un mercado internacional competitivo e implacable. Recuerdo de Juan José Mier y homenaje al crítico Leopoldo Hontañón Hace justamente un año andábamos igualmente por estas tierras cuando fuimos sacudidos por la triste noticia de la muerte del compositor Juanjo Mier, a orillas del Cantábrico que tanta vida le había dado durante los cincuenta años de su corta existencia. Con buen criterio, el Festival Internacional de Santander ha querido recordarle en la siguiente edición y lo ha hecho de la mejor manera posible, es decir, dando a conocer algunas de sus obras inéditas. La primera jornada de este Memorial tuvo lugar en el claustro de la catedral santanderina en la noche del sábado: fue un concierto delflautistaJaime Martín y el pianista Nigel Clayton, en el que se estrenó Heidelberg, una puerta de luz para Gaia obra en la que Mier jugó inteligentemente con las notas musicales implícitas en las letras de Heidelberg según la notación anglosajona, para trazar una página musical sólida y llena de expresividad, de ese latido humanísimo que quienes le conocieron subrayan como característico de su personalidad. Al acabar la sensacional interpretación del dúo Martín- Clayton- quienes dieron la obra como si fuera puro repertorio- el director del Festival, José Luis Ocejo, entregó im ramo de flores a su viuda mientras el púWico sostenía una cerrada y emocionada ovación. Pero el recuerdo a Juan José Mier se prolongaba con el estreno de una obra encargada por el Festival a otro compositor de su tierra. Esteban Sanz Vélez, qmen, en memoria del amigo desaparecido, ha compuesto un Pequeño homenaje en forma de díptico Improperio y Elegía cuyos pentagramas rezuman sentires hondos y musicalidad de buena ley. Jaime Martín y Nigel Clayton reclamaron la presencia del compositor y éste compartió con sus formidables intérpretes los aplausos con los que el público rubricó el estreno. En este año cumple los setenta otro notable de la música cántabra, el crítico musical Leopoldo Hontañón, colega tan admirado como querido (o sea, muchísimo) sabio e íntegro, modesto y elegante, quien ha dejado muchas horas de su labor en las páginas de esta sección musical de ABC de las que otrora era firma fija y garante de solvencia y buen criterio. El FIS ha considerado digno y justo felicitarle, y lo ha hecho dedicándole como homenaje este concierto en el que se estrenaban dos composiciones españolas, en atención a lo que ha sido y es su principal dedicación como crítico y puntual cronista de nuestra vida musical. También hubo para él ofrenda floral y cálida ovación cuando el director del Festival le dio el abrazo al que tantos de la profesión nos sumábamos. impropio de un Festival Interna- Hahn y Olatz Saitua, con el tenor cional de Música, ocasionado por Steve Davislim y con el Orfeón la desmesurada ceremonia de en- Donostiarra que prepara Sainz Altrega de premios del faro. La bilbaína concurso de Piano Olatz Saitua hizo- un acto alejadísimo muy bien su brevídel rigor que caracsimo papel, y Briteriza al concurso- gitte Hahn lució en se inició la jornada su parte, más exicon la que éste se gente, una voz bella clausuraba y el Fesy cálida, que logró tival retomaba su mantener el altísimo pulso. En realidad, listón impuesto por el retraso fue mayor el tenor austraüano aún, pues el conSteve Davislim, cancierto consistía en la tante realmente soaudición de la larga, bresaliente, de timbella singular e inbre hermoso, volufrecuente Sinfonía men grande y caudal número 2, op. 52, Víctor Pablo Pérez vocal manejado con Canto de Alabanza de Félix ductilidad mediante una técnica Mendelssohn, y, por si había reza- sólida y de segura musicalidad. gados, se adosaron por delante las ¡Me lo pido para Tamino! Impresiones nocturnas del Redondo, afinado y dúctil, el bueno de Andrés Gaos, quien allí Orfeón, conjunto del que Víctor arriba se preguntaría qué diablos pintaba, si no era por el prurito de Pablo suele extraer sus mejores añadir nuevos títulos si reperto- cualidades; la Filarmónica de rio de una orquesta de Dresde Dresde, pasado el trago de la maque, prácticamente, acababa de ratón concertística que fue la fiestrenarse en vísperas con el nal del concurso, mostró mejor su Tercer Concierto de Rachmani- condición de orquesta empastada nof, e iba a abordar, casi como no- y con personalidad sonora propia: vedad también, la Segunda de más diúce que las nuestras en la cuerda, más áspera en los metaMendelssohn. les. Todos respondieron con En fin, las cuerdas de la or- acierto a las indicaciones de un questa alemana, gmadas con en- Víctor Pablo inspirado, trabajatrega por Víctor Pablo, dieron una dor y persuasivo, en una nueva versión intensa de la bella parti- demostración del muy buen directura que el compositor gallego- ar- tor que es. Fue muy grande el gentino escribió para la Expo de éxito de todo. París de 1937. Para la rara sinfonía- cantata de Mendelssohn se J. L. G. B. Excelente Lobgesang Con un considerable retraso, contó con las sopranos Brigitte Generoso programa El generoso programa de Jaime Martín, santanderino de triunfal carrera londinense y europea, incluía un brillante Scherzo de Bohuslav Martinu, el díptico Cantabile- Presto de George Enescu, la monumental sonata para flauta y piano de Sergue Prokofief (que el autor hubo de adaptar al violín atendiendo el ruego de David Oistrakh) y la Suite campesina húngara de Béla Bartók, en el arreglo para flauta y piano de Paul Arma. Mucha y muy grande música, toda ella del siglo XX y de muy alta exigencia técnica. El recital solamente presentaba im lunar, y era la vulgarota Fantasía sobre Carmen de Borne con la que se cerraba. Bienvenidas sean las propinas cuando vienen a devolvemos a la música con mayúsculas después de una concesión al aparto externo: Jaime Martín, reciente padre, quiso, como es moda entre los futbolistas, acunar su niño en gesto público, y nos regaló dos nanas: una de Telemann y la inefable Canción de cuna para dormir a un negrito de Montsalvatge que presentó como una de sus músicas favoritas y de la que hizo una portentosa versión. Todo el concierto fue una exhibición de la cantidad y calidad sonoras, de la pulcritud técnica y de la hondura musical que definen el arte interpretativo de Jaime Martín, sin duda uno de los mejores solistas de flauta que pueden escucharse en el mundo. Me place decir que yo no conozco ningimo mejor. J. L. GARCÍA DEL BUSTO