Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
MIÉRCOLES 29- 4- 98 LA FESTA NAaONAL ABC 9 5 Décima corrida de la Feria de Abril -Ficha de la eorrida- Curro Romero pintó cuatro carteles de toros Joselito ni siquiera salió al tercio en su tercera tarde en la Maestranza ante la descafeinada corrida de Mari Carmen Camacho No venía la tarde muy católica con la muerte a cuestas de nuestro compañero Paco Apaolaza en Sevilla, al pie del cañón, a la vera del Guadalquivir que se pudre por abajo. También se mueren los ríos, Paco, y también se muere el mar. La aflicción sentida se relega al margen para trabajar. La vida sigue. Los cuatro carteles de toros pintados por Romero no sustentaron la tarde ni la digna actuación de Barrera y menos la pantomima de Joselito. Cuatro carteles de toros, cuatro, pintó Romero delante de la cara del manso cuarto: un trincherazó imborrable, dos ayudados por bajo soberbios y un kikirikí pletórico de puro arte. Corren tiempos en que con cuatro fogonazos del Faraón puede quedar uno infinitamente más satisfecho que con cien pases de la vulgaridad que campea a sus anchas por la torería actual; a pesar de que no sustenten toda una tarde. Curro, además, se mostró crecido y sobrado, aunque entre Curro Romero los cuatro cuadros no hubiera nada más. Disfrutamos con Romero una enormidad, hasta un desplante con la muleta en la izquierda y el pecho p afuera tuvo sabor. Los cuatro carteles de toros creados por Curro no los emborronaron ni la estocada pescuecera ni los once descabellos que la afición coreó con guasa. Y con guasa se lo tomó el torero. Seguro que hay quienes quedaron insatisfechos, probablemente los más amantes de la cantidad que de la calidad, aunque bien es verdad que siempre hay un término medio en el que ambas sé pueden intercalar. A ellos yo les regalo todos los muletazos que hasta ahora hemos visto en la Feria, que no son pocos. A ellos les dejamos todos los pases ramplones y fuera de cacho que dio Joselito ayer. De nada le sirvió la larga cambiada del saludo al segundo, porque la presidencia lo devolvió por culpa de sus atrofiados cuartos traseros. José apuntó con el capote a la verónica ante el noble sobrero, blando y sin gas. No surgió el entendimiento en el último tercio, salvo en tres o cuatro derechazos. Andaba José desangelado aún poniendo más voluntad que días pasados. Andaba, y andaba el madrileño. Y buenos paseos que se daba. ¿Quién necesitaba el aire fresco y primaveral de esta SevUla nublada? ¿El toro o el torero? Mató de un espadazo caído y todavía aplaudían algunos y decían bieeen así como escuchándose y hacia adentro. No es que el quinto valiera mucho, más bien nada, pero la actitud de este torero ante los toros resulta indignante. Claro, que allá los que paguen por verle. Allá los que consienten con callados silencios todo. Allá ellos porque son los que pagan. A veces, se tienen ganas de hacer un reclamo de la pasión, una llamada a la sublevación y a la bronca. Las broncas fueron de siempre. Hoy ya ni siquiera hay broncas. Plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla. Martes, 28 de abril de 1998. Lleno. Saltaron al ruedo seis toros de Mari Carmen Camacho y un sobrero de la misma ganadería. Descastados en conjunto, sirvió más el segundo, algo el tercero y el sexto desarrolló picante. Curro Romero, de rioja y oro. Dos pinchazos, estocada delantera y diez descabellos. Escuchó un aviso (pitos) En el cuarto, media estocada pescuecera y once descabellos (silencio) Joselito, de azul marino y oro. Estocada caída (leves pitos) En el quiato, media estocada y dos descabellos (silencio) Vicente Barrera, de gris perla y oro. Bajonazo (palmas) En el sexto, un pinchazo hondo, pinchazo y cinco descabellos. Escuchó un aviso (palmas) Y SUS hermanos juntos, y quería comerse la muleta del valiente Barrera con cierta violencia. Vicente se echó la muleta en la diestra y tragó. Contenían vibración las primeras tandas. Mucho toro era y entero hasta que se paró, de golpe y porrazo, atosigado por el s planteamiento del matador. El valenciano manejó mal los aceros y escuchó un aviso. No tuvo el acierto de su peón Vicente Yestera con los palos. Apuntes a la verónica Curro se había abierto de capa al abrir la tarde prontito para esbozar apuntes a la verónica. Se revolvía rápido el primer toro de Mari Carmen Camacho, pero con buen tranco. Le gustaba el toro a Romero, que se fue hacia los medios tras un primer puyazo trasero y sangriento. Y surgió el toreo al ralentí y a la verónica, mejor por el pitón izquierdo. Acompañaba la cintura cada lance rosa, cada juego de sus muñecas frágiles y portentosas, hasta arrebujar la tela en una media pinturera que encendió los tendidos. Hubo luego otro puyazo fuerte, también trasero. Antes, durante y después, bregó El Alcalareño hijo muy mal, dejándose enganchar muchas, demasiadas, veces el percal. En el desarmado y deslucido quite por gaoneras de Joselito, se apreció un cambio a peor en el toro, más violento. Pareó airoso Chacón, y fueron los últimos aplausos que se escucharon junto con los que acompañaron el brindis enérgico e ilusionado del Faraón a la Condesa de Barcelona. Se enteró Curro de la transformación de su enemigo cuando abrió faena por bajo. Orlen- tado el veterano matador, se metió por el cuello para sacarlo afuera. Vaya manera de arreglarlo. Precavido a partir de ahí se arqueaba el torero y al intentar recomponer la figura surgía el enganchen. Así muchos por uno y otro pitón. Hoy le quito al diestro de Camas dos descabellos por los dos de más que le apuntamos el otro día en la ficha. Total, qué más da ocho que diez, si además sumados con los once del siguiente de su lote de la veintena no bajamos. El aviso lo dejo, así como los dos pinchazos previos y la estocada delantera. Ni con kilos ni sin eUos tienen las cosas del toro de hoy remedio, sencillamente porque el problema está en la casta, y la descafeinada y gordita corrida de Mari Carmen Camacho no la tuvo. Vicente ZABALA DE LA SERNA Sin motor ni gasolina Blandeó el apagado tercero, tontorrón y noblote, sin motor ni gasolina. Vicente Barrera salió muy dispuesto, manejó con soltura el capote y se arrimó en el tercio final. Anotamos de nuevo un par de series con la diestra de su toreo vertical y el buen arranque de faena por alto, en el que se intercaló, fugaz, un torero ayudado por bajo. No hubo prácticamente más que anotar porque el toro de Camacho se paró, y a Barrera sólo le quedó el valiente recurso de arrimarse. Se diluyó la obra poco a poco. Falleció el animal de un mortífero bajonazo. El sexto sacó picante y castita por todos Breves D El toro, del laberinto del Cnosos al coso ibérico seminario internacional, organizado por la Universidad Complutense de Madrid, que se inauguró el pasado lunes, se cierra hoy con una conferencia de Cristoforos Mihonis sobre La lucha contra el toro- minotauro en la literatura griega y una mesa redonda en la que participarán los matadores de toros Paco Camino y Luis Francisco Esplá, así como José Serrano Carvajal e Ignacio de Cossío. Los actos tendrán lugar en la Facultad de Bellas Artes a las siete y ocho de la tarde, respectivamente. D El novillero español Antonio Barrera y el matador de toros ecuatoriano Juan de la Cruz recibieron los trofeos de la Feria del Retorno AbrU 98, que se celebró el pasado fin de semana en la ciudad andina de Ibarra, en el norte de Ecuador. Antonio Barrera, que cortó el sábado pasado una oreja, después de una importante y vibrante faena a su segundo oponente, fue declarado el novillero triunfador de la esta feria. Ha muerto en Sevilla el crítico taurino Paco Apaolaza Madrid. S. T. El periodista Paco Apaolaza falleció ayer a la edad de 50 años en la capital hispalense, tras una larga enfermedad. Apaolaza, nacido en Tolosa (Guipúzcoa) fue el responsable de la critica taurina en la última etapa del diario Ya Asimismo trabajó en los periódicos Diario Vasco, Diario de Navarra y Radio Euskadi. Fue corresponsal literario de la revista Toro y de la revista Fiesta Brava. Colaboró en otros medios de información de alcance nacional y en 1591 y 1992 en los servicios informativos de Comecosa, entre eUos los periódicos El Ideal de Granada, La Verdad de Murcia y Levante. Publicó también un trabajo titulado Auge de las dos regiones francesas