Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 ABC TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 1- 4- 98 DISTANCIA, lo que sobrevive de los autos de fe y ejecuciones públicas es la muchedumbre de personas que contemplan la peripecia final del reo. Ese lado de la escena- y no el cadalso, el verdugo y los demás oficiantes- se erige en el verdadero espectáculo. Y hay que preguntarse enseguida, ¿por qué un hombre toma la iniciativa- es decir, decide salir de su casa, caminar cierto espacio y aguantar a pie, y previsiblemente en apreturas, largas horas- a fin de contemplar el daño ajeno? Caben varias explicaciones, no excluyentes. El ciudadano vulgar, es decir, aquel que no se sabe con fuerzas para enfrentarse al peligro, a cualquier peligro, respira al comprobar que se le elimina una amenaza: todo reo constituye, siempre, un riesgo ajeno, bien para la integridad física, bien para el patrimonio del prójimo, bien para su estabilidad intelectual o emocional. Otra posible explicación: el abatimiento de un hombre nos hace sentirnos superiores (es la explicación de la euforia que manifiestan los predadores ante su víctima) Anouilh subrayaba que esta contemplación- participación en el daño ajeno es, tal vez, el único protagonismo histórico que se abre a los hombres grises. O cabe, finalrnente, que nos reaseguremos al constatar que finalmente la justicia prevalece, incluso contra los poderosos, fiat justicia, et pereat mundus En las pasadas semanas, el hecho imperante en la vida nacional ha sido, justamente, el de la condena con luz y taquígrafos- me resisto a emplear la expresión, horrible, de lo mediático -de gentes importantes. Hace semanas fueron los implicados en la trama Filesa, luego y de manera simultánea se hace pública la sentencia en el caso Argentia Trust, y la del primer proceso por desvío hacia bolsillos privados de fondos reservados. La fluidez de los medios de comunicación hace que tales condenas tengan casi la resonancia de ejecuciones púbhcas practicadas en la gran agora del país. Y el pueblo, en general, reacciona hoy con los mismos sentimientos antedichos: una parte de curiosidad, un gran dosis de confortabihdad, y el alivio por la recuperación de su confianza en la Justicia. Uno, por su parte, compadece sinceramente a los ya delincuentes, entiende que- tal vez- ha ocurrido lo que debería ocurrir... y se hace preguntas. S La primera, de simple comprobación de la realidad, es la de si nos hallainos al fin o al principio del fenómeno. Sería reposante comprobar que, con los tres casos enunciados y alguno más, echaríamos el cerrojo a un lamentable bache histórico. Sin embargo, no parece ser así. ííos hallamos ante el efecto A melancolía fuerte apretaba la tarde pacense. Un grupo nutrido de personas acudían a un ritual funerario y entrañable. En süencio, una barca atravesaba el Guadiana para en su centro, allí donde la corriente es más espesa, derramar unas cenizas. Eran las pavesas de un poeta. A mucha gente que no sea de la región, les resultará extraño su nombre, Manuel Pacheco, pero fue un gran poeta y un hombre triste. Como la tarde en que se fundió para siempre con el río que amaba. Los paraguas chorreaban nostalgias. Como su alma. Todos estaban allí. A Alfonso Guerra afirmaba que a la España postsocialista no la iba a reconocer ni la madre que la parió Estas Por Santiago ARAÚZ DE ROBLES rupturas esta institucesta de cerezas: cada proceso se ramifica en cionalización desde el Poder de una revoluprogresión geométrica. Hay veinte, treinta ción, en reahdad verbal o de bolsillo, supone procedimientos judiciales en fase de ins- de hecho la invitación al vandalismo de las trucción o de apertura de juicio oral. En las gentes más desarmadas intelectual o moralhemerotecas, e incluso en las bibliotecas, se mente. Y en los Ayuntamientos, Comunidapueden espigar infinidad de imputaciones des, organismos públicos se entendió como el anuncio a golpe de clarín de que en busca de juez: con sólo las ga todo vale Tal es la responsabilicetillas dé Manuel Barrios se dad y el peso de la púrpura. Lo podría formar un listado tan amque se afirma desde el Gobierno plio como el de los invitados a adquiere insospechadas resonanuna boda de postín. De manera cias. Como las tenían las pal abras que no hay espacio para el reposo del profesor Tierno cuando invio el alivio: al margen de la voluntaba a la juventud: Muchachos, tad política- el nuevo Gobierno colocarse y al loro Colocarse no se ha mostrado beUgerante- el supone o tener dinero o robarlo a futuro aparece judicializado en punta de navaja; y en el éxtasis o un horizonte bastante dilatado. en el mono de la droga, lleva a vioLo cual no es ciertamente para lar, a conducir por la Castellana alegrarse, aunque resulte necesacomo por el circuito de Jerez y a rio para sajar y drenar el absceso, enzarzarse en peleas callejeras. y en todo caso sería inevitable en Nada es casual, y el innegable crecualquier país sujeto a Derecho. cimiento de las malas costumLa segunda pregunta es casi de cajón: ¿la corrupción surgió es- S. Araúz de Robles bres en particular en la economía, tiene como doble expUcaEscritor pontáneamente o se la estimuló desde el Poder, que es, además, donde en- ción su sacralización desde el Poder y el contró un ambiente más propicio para po- meticuloso desarme moral de la sociedad. nerse en práctica? Los procesos judiciales Y es este último aspecto el que hace que, en marcha evidencian que, en las estructuras del Poder y a partir de 1982, se extendie- por ahora, no se pueda ser optimista, aunque ron las prácticas corruptas. Cuando, a pe- los partidos políticos y la propia sociedad cisar de los controles internos- Intervención, vil hayan comprobado en sus carnes que el Tribunal de Cuentas- y externos- medios camino elegido no conduce a buen fin. La culde información, denuncias de ciertos ciuda- tura del toma el dinero y corre o del gran danos, etcétera- se producen tantos casos y pelotazo las picardías comerciales- fraude de tanta entidad es porque la estructura de las gasolineras- el me engañarán en el misma sufría una infección seria. No nos sueldo, pero no en el trabajo el slogan del hallamos ante incidentes episódicos, que beneficio no ganado convertido en aspirasiempre los ha habido y los habrá. Se pro- ción social- lo cual supone la inversión de la dujo, pues, una perversión de las Adminis- tesis marxista- hace que el daño sea menor traciones Públicas. Con todo, lo cierta- en apariencia pero más difícil de erradicar. Y para ello harán falta al menos dos cosas. mente grave es el efecto de contagio que enseguida produjo esa mala práctica del Por una parte, y actualizando la receta de Poder. No sólo es que el ciudadano tiende a Ganivet, escuela, escuela y escuela Esidentificar Poder- Ley- ética, es decir, en de- cuela ética, quiere decirse. Si la democracia finitiva que se deje deslumhrar por el hom- se vacía de ciudadanos morales, se converbre público, sino que voluntariamente se tirá en una formidable máquina de deshizo desde altas instancias el elogio de las propósitos. Conviene meditar sobre ello prácticas torcidas. Quien no vive lo que cada día. Y en segundo lugar, el reconocicree, acaba por creer- y predicar- lo que miento público de sus errores en el Govive Ése era el caso: quienes, con pala- bierno, por parte de los dirigentes socialisbras del Dante, se habían extraviado de la tas. No puede prevalecer la especie de que su vía recta baladroneaban además de su op- fallo consistió en que se dejaron pillar ción. Echando mano de las hemerotecas, le- sino que es precisa una afirmación explícita emos que un destacado dirigente socialista de que no se puede construir el bien común estimulaba a la sociedad: Ya es hora de sobre la inmoralidad individual. Pretensión que roben las izquierdas ¿Qué daño no ingenua, ciertamente, la de que un pohtico causan, en primer lugar, a las propias gen- entone el mea culpa; pero, a veces, la ingetes de izquierda, afirmaciones corno ésta? nuidad puede ser su mayor habilidad y su arma más rentable. LAS CORRUPCIONES L baranda, miro al río. La lluvia fina e insistente marca hoyuelos concéntricos, separaPor Lola SANTIAGO dos unos de otros, equifamiliares, amigos y autoridades. Süencio distantes, perfectos. Comienza a anocheemotivo. Se leen unos versos del poeta! Se cer en el embarcadero. Entre un puente aplaude. Y los claveles, las rosas y algunas moderno y los arcos que saben de tantas guirnaldas caen en las aguas verdosas del antiguas historias del puente viejo. Cae la río. Y en breve tiempo todo ha terminado. tarde. Sigue la lluvia. Los grupos empieLa voluntad del poeta se ha cumpUdo. Ya zan a dispersarse. El agua y las cenizas está fundido con la natiuraleza que tanto fundidas para siempre. Y no tengo ni un amó. Hay como un desgarro de guitarra verso tuyo. Pacheco. Porque tu mejor que se lleva el viento. Sin apenas moverse: verso lo has escrito en este anochecer Son las siete y media de la tarde de esta lluvioso con la melancolía infinita del primavera recién estrenada. Apoyada en la silencio. CENIZAS