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SÁBADO 14- 2- 98 ABC 5 1 Usar y reciclar: la basura no tiene desperdicio La nueva Ley de Envases revolucionará desde e l l de mayo la gestión de los residuos sólidos urbanos Una bolsa verde para los restos orgánicos y una bolsa amarilla para envases de metal, plástico y briks. Aquí empieza la nueva gestión de las basuras urbanas que marca la Ley de Envases. El 1 de mayo es la fecha límite para ponerla en práctica en municipios con más de 5.000 habitantes. Se trata de garantizar la recogida, la El Reglamento para ponerla en práctica, rechazado por los Ayuntamientos, se renegocia en estos días Madrid. Margarita Díaz reutilización, el reciclado y, en su caso, la incineración adecuada de cualquier envase, del tipo que sea, que salte al mercado. Los envasadores deberán asumir el coste del proceso, y los Ayuntamientos hacerlo realidad. Pero el Reglamento para desarrollar la Ley anda todavía en su tercer borrador por falta de entendimiento. Compost (abono) Vertedero controlado Nueva gestión de basuras urbanas f 1 o o u c uu co ü c Papel y cartón Sólo vidrio Briks plástico, aluminio y hojalata El 45 por ciento, aproximadamente, de los desperdicios que acaban en un basurero urbano son envases Para Juan Martínez, subdirector general de Calidad Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente (MIMAM) el propósito de la Ley de Envases y Residuos de Envases está muy claro: Reducir, reciclar y valorizar incinerar con recuperación de energía esos envases en la medida de lo posible Incluso está convencido de que para el 30 de junio del año 2001 habremos reducido el peso de los envases en un 10 por ciento, una meta que se marca la ley española por propia iniciativa. (Una ley, por cierto, específica y distinta de la Ley de Residuos que se estudia estos días en el Parlamento) La Directiva europea a la que se debe la Ley de Envases establece los siguientes objetivos para el 30 de junio del 2001: recuperar entre el 50 por ciento mínimo y el 65 por ciento máximo en peso; reciclar entre el 25 por ciento mínimo y el 45 por ciento máximo, también en peso, y reciclar un mínimo del 15 por ciento por cada material. El sistema que hay que poner en práctica para alcanzar esos objetivos es complejo. El gráfico superior representa un esquema básico de este proceso, y la cantidad de agentes necesarios para llevarlo a cabo lo complica mu- cho. De hecho, el reglamento que debe desarrollar la Ley va por su tercer borrador. Hay muchos puntos polémicos porque afecta a todo tipo de envases- admite Juan Martínez- pero uno es fundamental: hablamos de mucho dinero, unos 40.000 millones, y unos deben pagar y otros deben cobrar En efecto, el envasador (el quepone por primera vez cualquier tipo de envase en el mercado para envolver el producto que vende) debe responsabilizarse del tratamiento de ese envase cuando sea residuo. Tiene dos opciones. La primera, el sistema de consigna; cobrar una cantidad adicional al consumidor por el envase y reintegrársela cuando aquél lo devuelva al comercio. Punto verde La segtmda, delegar su responsabiüdad en alguna de las entidades sin ánimo de lucro (creadas a propósito y llamadas Sistemas Integrados de Gestión, SIG) a cambio de pagarles una cantidad por cada envase que ponga en el mercado. En contrapartida, sus envases lucirán un punto verde, distintivo de su preocupación por el medio ambiente. Un buen número de los envasadores ha escogido ya esta segunda opción y forman parte de Ecoembalajes España, que se creó en noviembre de 1996 y en la que participan envasadores (55 por ciento) firmas de comercio y distribución (20) de materias primas (20) y recicíadores (5 por ciento) Esta entidad y Ecovidrio han sido los primeros SIG en establecerse. Alberto Pérez, director de Relaciones Institucionales de Ecoembalajes España, explica que los SIG se encargan de establecer convenios con los Ayuntamientos. Lo recaudado entre los envasadores servirá para pagar a los Ayuntamientos el coste adicional que les supone establecer un sistema de recogida selectiva Habla también de 40.000 millones al año. Primer escollo: ¿quién calcula ese coste adicional y cómo? Los Ayuntamientos estimamos que las cantidades que Ecoembalajes ofrece pagarnos son insuficientes objeta Vicente Álvarez, alcalde de Gijón y presidente de la Comisión de Medio Ambiente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) El próximo martes se reunirán para intentar acercar posiciones. Además, los municipios quieren negociar directamente con Ecoembalajes, y no con las Comunidades autónomas por medio, como indican la Ley y el Reglamento. Si vamos a recibir el dinero a través de intermediarios, habrá retrasos, incumpli- mientos y tensiones. Y si el que ha de hacer el trabajo no está convencido, puede que no llegue a haber recogida selectiva en España. Nosotros no vamos a dar el visto bueno al Reglamento en su actual redacción De los 8.100 Ayuntamientos que hay en España, en la FEMP forman bastante más de cinco mil, y los más importantes en cuanto a número de habitantes advierte Álvarez. Un sobreprecio Sin duda se llegará a un acuerdo porque, como indica Alberto Pérez, el consumidor va a pagarlo todo Será una cantidad adicional por el envase de punto verde que oscilará entre 50 céntimos y una peseta o puede que dos, según el tipo de envase, su capacidad, peso y material. Los ecologistas tienen un largo püego de objeciones a la Ley y al Reglamento. Pablo Mascareñas, del departamento de Tóxicos de Greenpeace, critica que la Ley relegue la reducción y reutilización de envases en beneficio del reciclaje el plástico tiene muy mala salida para el reciclado, por ejemplo y de la incineración: El 30 por ciento de lo que entra en la incineradora se convierte en cenizas y escorias altamente peligrosas que deben ir a un depósito de seguridad, con lo que se crea otro problema de residuos