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LUNES 8- 9- 97 ESPECTÁCULOS Crítica de teatro ABC 93 r Tragedia Mix risueña reflexión sobre el teatro Título: Tragedia Mix Autor: Blas Maza. Dirección: Antonio Molero. Vestuario: Carolina Górriz. Música: Mariano Marín. Iluminación: Adolfo Pastor. Compañía: Teatro del Paso. Intérpretes: Blanca Nicolás y Raquel Gribler. Sala Triángulo. Lo airado y lo grotesco, en El botín de Joe Orton El botín Autor: Joe Orton. Dirección: Jesús Cracio. Intérpretes: Jaime Blancli, Lola Baldrich, Tomás Gayo, Julio Escalada, Ana Goya y Francisco Piquer. Teatro Reina Victoria. Treinta y dos años después de haber sido era una imaginación complicada y llena de escrita, llega al escenario del Reina Victoria fuerza constructiva, de capacidad de promola comedia de Joe Orton El botín El autor, ver en lo trágico lo ridículo, de convertir en un desconocido en España, ha muerto prema- motivo de risa lo que debería ser motivo de horror, de terror. turamente, joven, tras una vida oscura. Jesús Cracio, un La acción resulta, trepidirector lleno de personalidante. Todos estos personadad, propone ahora esta obra jes, desde el inspector al cabeza de familia son monscargada de pasado y, aun así, truos grotescos. La ira del actual. autor aniquila toda idea de Cuando en las escenas inique la familia pueda ser una ciales de El botín un tipo manera de orden sazonada que dice llamarse TrusCoff por el amor. El resultado es llega a un a casa en la que una airada sucesión de carcauna familia se encuentía en jadas, mientra el cadáver apuros en torno al cadáver pasa de los armarios a los sirodeado de flores, de una llones. señora de la familia, el espectador avisado tiene la penosa Y esos personajes, condiimpresión de estar ante lo cionados por débiles nociones religiosas de cualquiera deja vue que dicen los de las muchas doctrinas que franceses; de lo ya visto. En Joe Orton dividen a los británicos, alteefecto, otro dramaturgo británico, John Priestley, se ran rápidamente las situacionos planta en el huerto de la memoria con su nes logrando que la crueldad, la ira contra drama Llama un inspector An inspector una organización familiar abofeteada, aniquile a un mundo social y moral que Orton, calis autor airado, dresprecia. Jesús Cracio ha organizado con mano liLa ira gera esa cascada de situaciones sorprendenEstamos de pronto, en 1947. Truscoff es, tes, ridiculas, grotescas, llenas de ira teatral otra vez, aquel misterioso inspector de Pries- que se mueve ágilmente en un escenario reatley, pero rebajado por la ironía, por el hu- lista provisto de todos los escondrijos necesamor, por una voluntad de caricatura que rios para que lo vodevilesco enmarcado en lo ridículo funcione perfectamente. Jaime quita trascendencia al personaje. En dieciocho años la situación de Orton se Blanch ha llegado a un momento de madurez ha distanciado de la situación de Priestley que le permite dominar en todo momento el por la aparición de un nuevo ingrediente en cuadro de grotescas contradicciones de ese la construcción de los temas dramáticos: la inspector que resulta ser tan inmoral, tan coira. Orton es un autor airado. Priestley era, rrupto, como los inmorales pariente a los que en cierto modo, un pensador crítico, un es- acosa. pectadorfilosofante. Imparcial. El inspector Truscoff llega a esa casa moEstampa truculenta vido por una intuición que no será explicada. Sabe, intuye que en el hogar de esa famiha se Nadie es bueno, luego esa sociedad está ha cometido un deüto muy grave y para in- prohibida y lo lógico en ella es que el delinvestigarlo y justificar su autoritarismo, se cuente triunfe y. el inocente sea castigado. dice ser el inspector de un servicio municipal Francisco Piquer hace un contrito padre relativo al suministro de agua. siempre en su sitio cómico- dramático. Tomás Gayo acierta sereno, dominante, un Harold lleno de cinismo y si Lola Baldrich acierta a Retrato de familia estar bonita y picara, como hermosa asesino La Caricatura está servida y lo que la sa- de maridos. Escalada y Ana Goya redondean zona es la ira. Orton es, pues, cuando escribe ese conjunto de refinados malísimos que en 1965, un joven autor airado, como está en- completan un tono interpretativo acertado tonces de moda. Así resulta que los miem- en no pasarse ni quedarse corto hasta desembros de esa familia no se quieren. El asesi- bocar en la airadísima solución del conflicto nato de la madre no les emociona a los hijos. grotesco dejándolo en su valor condenatorio, Sólo perturba, rompe la placidez acostum- sarcástico, grotesco que hace de El botín una estampa truculenta de una humanidad brada, del padre, del marido, del viudo. El retrato de esa familia es al mismo incurable que haciéndonos reir nos convierte tiempo cruel y grotesco. Nada de lo que su- en cómplices. cede sería creíble si no lo adobara el ingreEl talento de Joe Orton es evidente. Su diente satírico. Todos los parientes son unos osadía para cambiar de sustancia teatral una pequeños monstruos a los que mueven por situación no original sino recibida nos hace una parte la codicia, pues todos aspiran a reconocer que la mala vida del escritor y su apoderarse del botín de un robo grandioso apresurada muerte, privaron al teatro britáque uno de ellos ha realizado y, por otra nico de algunas aportaciones dignas del moparte, la voluntad de librarse, como sea, del vimiento creador de éste en la segunda mitad molesto cadáver de la muerta. de este siglo. El entonces todavía joven autor Orton, no sólo era un hombre sexualmente complicado. Lorenzo LÓPEZ SANCHO Teatro dentro del teatro, teatro sobre teatro, lo que en la jerga técnica de la cosa suele denominarse metateatro, una fórmula casi convertida en género y que cuenta con ilustres ejemplos, desde Un drama nuevo de Tamayo y Baus al vertiginoso y vodevilesco Por delante y por detrás del británico Michael Frayn que la temporada pasada pudo verse en Madrid. El teatro, que suele ser caüficado de espejo de la sociedad, se mira en este caso en el espejo de sí mismo y sigue reflejando un viejo tema: el ser humano. En esta línea, Tragedia Mix es, digamos, una vuelta de tuerca metáteatral en clave cómica. Tras recalar en diversos puertos de los mares alternativos, atraca ahora en las funciones de madrugada de la sala Triángulo esta farsa sobre un par de actrices embarcadas en el montaje de una pieza clásica. Si se me permite la autocita, cuando reseñé en las páginas del ABC del Ocio su representación en la sala El Montacargas, señalaba que, ceñida la clámide y calzado el coturno, las actrices rinden tributo a Melpómene con un texto en el que se mascan la tragedia y las esdrújulas. Una voz en off introduce las cortas escenas de la obra, desarrolladas en dos píanos: entre bastidores y en el escenario. Así, el público ve cómo las intérpretes se preparan, presencia sus peculiares ejercicios de relajación y el catálogo de manías y pequeñas supersticiones que despliegan antes de salir a escena, y asiste a un fragmento de función donde una blande la daga sacrificial y la otra hace de muerta. Humor y vivencias escénicas que podrian hacer suyas cualquier actor se mezclan con anécdotas sobre la improvisación obligada, las representaciones sin público, los instantes en blanco... y un como homenaje final a Eva al desnudo de Mankiewicz- donde Anne Baxter, ¿recuerdan? era más bicha que la mismísima Bette Davis- en el que la actriz muerta demuestra ser la más viva. Blas Maza sedimenta en sus textos un ramillete de peripecias y experiencias en las que se reconoce la gehte de la profesión -esa maravillosa y egomaniaca grey del teatro- y que hacen reír al público en generaL Antonio Melero dirige aseadamente este espectáculo tan fresco como modesto servido divertida y eficazmente por Blanca Nicolás y Raquel Gribler. Juan Ignacio GARCÍA GARZÓN r j f 7 VENDA SU COCHE SOBRE LA MARCHA A toda velocidad. Poniendo su anuncio por palabras en ABC. Anuncíese y su venta irá sobre ruedas. ANUNCIOS POR PALABRAS 1