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EDITADO POR DOMICILIO SOCIAL J. I. LUGA DE TENA, 7 28027- MADRID DL: M- 13- 58. PÁGS. 112 PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 28 DE AGOSTO DE 1996 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUGA DE TENA HINA está lejos, pero llega a nosotros cada poco. En 1989, fue el moviniiento estudiantil y su represión en Tiananmen. Antes, en 1972, la visita de Nixon y la sorprendente volte- face desde la alianza con la Unión Soviética: inteligentes, los chinos vieron por dónde iba a soplar el viento y Deng Xiao Ping impulsó una liberaüzación y modernización económica que prosigue. Luego leímos sus juegos de guerra para reivindicar Taiwan y su Realpolitik con los franceses, mientras proclamaban a voz en grito su ardiente nacionsiismo. Es un ejercicio intelectual apasionante el seguir las relaciones entre China y Occidente, primero en la época de romanos y bizantinos, después ahora. E imaginar el futuro. Al primer tema, el de la Antigüedad, estuvo dedicado un viaje a la Ruta de la Seda organizado por la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Pero encontramos allí, al mismo tiempo, la modernidad de esa inmensa nación de 1.200 millones de habitantes. Les leíamos, en la medida en que podíamos acercamos a ellos, buscando un tipo de sociedad no lejano al nuestro. Desde Pekín y su Gran Muralla al desierto de Gtobi y la salida de la Ruta de la Seda, en Dunghuang, desde Luoyang y la antigua capital Xian a Lanzhou, en el río Amarillo, y Shanghai, recorrimos una parte del inmenso territorio mirando al pasado y al presente. Hay extraños sincronismos. En el 221 a. C. ocupó el trono el primer emperador de la dinastía Quin, Shih Huang Ti, el imificador de China: constructor de la Gran Muralla y de im sistema de calzadas, así como de un gobierno centralizado y burocrático. Todo el mundo ha oído hablar o incluso ha visto Ips famosos guerreros de terracota, en su tumba de Xian. No se sabe tanto que buscaba desesperadamente el elixir de la inmortalidad y que asesinó a cientos de intelectuales que osaron criticarle y quemó casi todos los libros (los de leyes, horticultura e hierbas medicinales fueron la excepción) Todo esto era nocivo, fomento del desorden, decía. Pues bien, por esa fecha unificaban los romanos el Mediterráneo: el 218 desembarcaban los Escipiones en Emporion. Pronto la democracia iba a ser substituida por un imperio parecido al de China. Pero aunque a veces expulsó a los filósofos, la persecución de intelectuales no llegó tan lejos. En cambio Mao, añadiendo a la unificación d e China su revolución cultural y recibiendo cuite por un tiempo, nos recuerda un tanto a Shih Huan Ti. Pero tras éste vino el amplio despliegue de la cultura China y tras Mao hay una creciente apertura. Volviendo a lo antiguo: no estamos tan lejos. Hay las cuevas y las pagodas budistas, que conservan las imágenes de una religión nacida en la India, traída a China desde el siglo I d. C. y, sobre todo, desde el IV y V. Una religión que admitió la iconografía griega y la expandió por Asia, una religión conocida en Europa desde el rey Asoka, en el s lo in a. C, y luego en Bizancio: de allí llegó a nuestra literatura el Barlaam y Josafat la leyenda de Buda que escribió antes en griego Juan Damasceno. Y si miramos las cuevas budistas con sus Budas y Bodisatvas en la mística almendra y con la corona casi de C Kai Chek, la de Mao y la actual son etapas en un proceso que parece irreversible. El de la unifiPantocrator, entre muros llenos de representa- cación económica, social, cultural. El de la deciones hieráticas y de horror al vacío, no pode- mocracia como modelo único, pese a las repremos dejar de pensar en el arte bizantino y el ro- siones momentáneas. mánico. Ahora bien, ¿cuál es la verdadera China? Los El influjo, y no puedo entrar en el detalle, iba uniformes Mao casi no se ven (venden las gorras en las dos direcciones. Junto a Jianyugam en- a los turistas) la estatua del liberador maoista señan la tumba de un alto funcionario de los de Shanghai, en el Bimd, parece un anacronisHan o los Wei del Norte: del siglo IV o V d. C. mo. Se ve a la gente volcada al consumo y a la liComerciaba con Occidente: en su tumba están bertad. La televisión está invadida de ese ampintados el camello, los carros tirados por bue- biente, igual las multitudes urbanas. Las tienyes, los capullos de los gusanos de seda (era co- das para la gente común están surtidas de toda nocida en Roma desde la época augústea, la con- clase de productos, hacen furor los electrodovirtió Justiniano en monopoho imperial) Pues mésticos y toda clase de aparatos, los que reprobien, cualquiera que vea esa tumba, con sus ar- ducen imágenes, y música más que ningunos. cos y bóvedas de ladrillo, pensará en el arte ro- Hasta se inicia la revolución sexucd o eso dice mano. Y en Lanzhou, en el museo, hay un plato Newsweek romano de plata dorada, del siglo n d. C, con un Pero siguen un ordenancismo cerrado y él hiBaco. jo por familia y están semiprohibidos los perros. Pero no quiero insistir en el tema erudito. En Y los sueldos son bajísimos y las carreteras esfecha moderna, las relaciones de China con tán destrozadas y la bicicleta triimfa sobre el auOccidente han sido dramáticas. Largas series de tomóvil y, en cuando uno se aleja de los grandes guerras para imponer brutalmente los intereses centros, encuentra las letrinas impresentables y comerciales, ayunos tan vergonzosos como el los restaurantes donde no saben lo que es un tedel opio. Ciudades conquistadas, Hong Kong ce- nedor. Junto a las miütitudes bien vestidas de dido Gos Nuevos Territorios por 99 años que Shanghai y las chinas elegantes con las faldas están expirando, ya nos gustaría que el Tratado abiertas por los lados o la níinifalda, vimos a las de Utrecht hubiera sido semejante) concesiones multitudes miserables que invadían la estación extraterritoriales. China humillada. Mao acabó del ferrocarril en Xian arrastrando bultos encon todo esto, salvo con Hong Kong, en 1949, e vueltos en toscas telas. Mucha desigualdad. hizo bien. ¿Cuál es la verdadera China? Ahora bien, la paradoja es ésta: en toda ChiSi vmo pregunta esto, le dicen que China es un na, pero sobre todo en las zonas económicas es- país en desarrollo, irá progresando con el tiempeciales y más que en ningún sitio en Shan- po. De ideología commiista nadie habla, la ha ghai, la influencia occidental, a través de la eco- heredado m régimen desarroUista, economicisnomía, es más fuerte que nunca. Shanghai es ta, nacionalista. Inteligente y efectivo en la ecouna especie de París o de Nueva York. Extraños nomía, pero restrictivo en las libertades poKticaminos para la unificación del mundo. cas. La figura de Li Peng, que tras ayudar a Tiananmen frustró un proceso poHtico, pero construir el ejercito rojo e implicarse en Tiael proceso económico y social sigue más fuerte nanmen ahora practica esa parcial apertura, peque nunca. Y el político llegará algún día. Nadie ro se niega a hablar de los derechos himianos, es puede poner puertas al campo. Tras la caída de simbólica. Lo suyo son las compras y las ventas un imperio anacrónico, casi faraónico (son nota- con las grandes potencias, la industrialización bles las memorias de Pu Yi, el último empera- de China. Dicen los franceses que tras esto dor) la república de Sun Yat Sen, la de Chang vendrá la reforma política. Y sin duda tienen razón. Porque cuando se abre una ventana es difícil controlar lo que por ella va a entrar. Y la elevaWíarisqueríja Réstaümht ción económica del pueblo ha traído siempre, en Abrimos la historia, su petición de hbertad política: cada jDp mfngbsl vez por parte de más hombres y mujeres, no de una minoría estudiantil. Ese es el drama de los regímenes cerrados: cuando han elevado el nivel de la economía y se han liberalizado las costumbres y la manera de pensar de los hombres, resulta que son ellos los que sobran. Son la cascara de una sociedad diferente. Pero es muy grave el problema en China: una democracia para 1.200 millones de personas inexpertas en Durante este mes de Agosto, ella y viviendo, en un territorio inmenso que disfrute de los mejores contiene bolsas de pobreza y minorías nacionapescados y mariscos les ¡70 millones! puede provocar una explosión mayor que la de la Unión Soviética. ¿Será posien el mejor ambiente ble, como proponían en Singapur, una democramarinero de Madrid. cia asiática con las ventajas de la europea y sin el güir ay de ésta? ¿Qmén lo sabe? CHINA Padre Damián, 44. MADRID Tels: 350 61 19- 359 70 83- 359 50 51 Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS de la Real Academia Española