Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
70 ABC SOCIEDAD MARTES 6- 7- 96 A la búsqueda de los caídos de la División Azul Polémica entre la Hennandad de la División Española y Defensa por el destino de los cadáveres En 1972, dos niños prometieron a su abuela, moribunda, que algún día devolverían a España los restos de su tío, soldado de la División Azul muerto en Rusia. Hoy, en 1996, aquella promesa infantil se ha trasladado a todos los familiares de aquellos soldados alegres e impetuosos que luchan contra el bolchevismo en su No quería morirse con la pena de saber que no iba a ser enterrada con su hijo. Por eso, cuando teníamos apenas catorce años, en enero de 1972, prometimos a nuestra abuela que haríamos todo lo posible para encontrar los restos de su hijo, nuestro tío, soldado de la División Azul, Mariano Polonio Labrado Así comenzó, hace 24 años, una de las mayores y más arduas labores de investigación. Las dificultades comenzaron muy pronto. Un halo oscurantista ha -rodeado la memoria de la División Azul en España, memoria de dieciocho mil jóvenes, voluntarios todos, que salieron de su país con la idea de vencer y volver, siempre volver. charon junto al III Reich en la Gran Madre Guerra la Segunda Guerra Mundial. Esa promesa nunca la olvidamos, no lo hicimos para aliviar a nuestra abuela, sino porque creíamos que lo podíamos hacer. Éramos muy jóvenes, y no teníamos ni idea de la División Azul, algo que no se estudia en ningún libro de texto. Cuando entramos en la Universidad empezamos a conocer un poco más aquella historia, y decidimos dedicarnos a la tarea Dificultad máxima. Fernando Los soldados yacen en tambas sin cruces en los márgenes de los caminos, allí donde murieron Madrid. José Antonio Fúster propia fortaleza (como rezaba el primer Cuaderno de la División Azul y que permanecen enterrados en la estepa rusa. El trabajo duro y la suerte han hecho posible que, el próximo mes de agosto, parta una expedición a Rusia para certifícar la existencia de más de 500 sepulturas cerca de la localidad de Novgorod. diente al 31 de mayo había anotado: ha muerto un camarada de la sexta Compañía Ese día, según testimonio del propio Espinosa, la sexta Compañía se encontraba defendiendo el puesto del monasterio del pueblo de Chutyni, cerca de Novgorod. Ya sabían dónde y cuándo murió el soldado Polonio, segundo batallón del Regimiento 263 de Infantería. Sólo quedaba por saber dónde estaban sus restos. En Chutyni, sí, ¿pero dónde? El destino inmediato fue partir hacia Rusia y comprobar sobre el más calma, y con la ayuda de Izaguirre, que habla ruso a la perfección, fuimos preguntando a la gente del pueblo. Todos sabían que allí había un ceinenterio de españoles- luego descubrimos que dos alemanes, sin identificar, compartían la tierra con ellos. Nos encontramos, incluso, con mujeres ya mayores que nos cantaron canciones españolas, aprendidas de memoria, que no han olvidado desde aquellos tiempos A su vuelta investigaron en las entrañas del Archivo Histórico Militar, donde, en el expediente de su tío, encontraron la prueba documental de que debía existir un croquis con la localización de las tumbas. El siguiente paso lo trajo el azar. Conocieron que allí murió un sargento de Infantería, y encontraron a sus familiares en Getafe (Madrid) Ellos, unos de los pocos que pueden presumir de tener un documento semejante, conservaban el plano del cementerio con la localización de su tumba. El número de fosas coincidía con la lista de caídos en propiedad de los hermanos Garrido. El croquis disponía un total de 20 tumbas, repartidas en hileras de cinco, cada una con una letra. La lista de los caídos venía numerada. A partir de la identificación de la tumba del sargento, los dos hermanos descubrieron que las listas coincidían, tanto en número, como en la letra asignada a cada sol- Una promesa a su abuela moribunda lleva a dos hermanos a investigar la localización de los restos mortales de los combatientes y Miguel Ángel comenzaron sin saber dónde había muerto su tío, ni su división, ni su regimiento, ni su paradero. Tan sólo si me quieres escribir... un apartado de correos que ellos confundieron con el último destino en vida del soldado Polonio. Una carta oficial en la que se comunicaba su pérdida heroica fechaba su muerte el 31 de mayo de 1942. Nada más. El azar les puso en contacto con Arturo Espinosa, ex- divisionario y luego procurador en Cortes durante el régimen franqusta. Espinosa había llevado un diario detallado de todos los días que pasó en el frente. En la entrada corresponterreno lo descubierto entre legajos. Los hermanos Garrido, acompañados por su madre y por el divisionario Ramón Pérez Izaguirre llegaron a Novgorod. Nuetra intención era ir a Chutyni a la mañana siguiente, pero estábamos tan emocionados que no pudimos esperar, y pedimos un taxi para ir hasta el monasterio. En ese momento no sabíamos el emplazamiento de las tumbas, sólo que por allí, en algún sitio, cerca, nuestra madre tenía un hermano enterrado. Dimos vueltas, paseamos, emocionados, por las inmediaciones del monasterio A la mañana siguiente, con Sin lápidas Pero no volvieron, al menos no regresaron los cinco mil muertos que soportó esa parte del Ejército español enclavado en la Wermacht (ejército regular alemán) y que continúan- muchos de ellos- enterrados en las estepas rusas. No reposan en suelo santo, la mayoría de ellos yacen en fosas excavadas en los mái enes de los caminos. Allí donde murieron, allí fueron enterrados. No hay cruces, no hay lápidas. Rusia, la antigua URSS, era, hasta hace poco, el único país de Europa que había eliminado cualquier vestigio de cementerio alemán o de las fuerzas que lu- Más de 4.000 muertos, 8.500 heridos y 326 desaparecidos La División Azul estaba integrada por número 250 Todos los mandos eran españo- Combatieron a temperaturas de veinte grados 18.000 españoles que marcharon al Frente les, aunque existía una plana mayor de en- bajo cero. El precio pagado por la División esRuso para luchar al lado de las tropas del ni lace alemana, encargada de coordinar toda la pañola en esta operación fue muy alto: salieReich. Las heridas de la guerra civil, los senti- tramitación de órdenes. ron 206 hombres y sólo regresaron ilesos 12. mientos ideológicos y una compleja atracción En un principio, los españoles iban destina- En diciembre de 1942, se produjo el relevo en hacia la aventura, tuvieron mucho que ver en dos al IX Ejército del general Strauss, que el mando de la División. El encargado de suslas motivaciones de los jóvenes voluntarios. debía participar en la operación Tifón para tituir al General Muñoz Grandes fue el tamEllos fueron los principales protagonistas es- la conquista de Moscú. Pero el general Leeb bién General Esteban Infantes. Tras la sustipañoles de la H Guerra Mundial. solicitó a Hitler refuerzos en su avance sobre tución de Muñoz Grandes, la batalla se recruSerrano Súñer se dirigió desde los balcones Leningrado y éste le cedió, entre otros, la Di- deció y en un solo combate, cerca de Krasny Bor, murieron tres mil españoles. de la Secretaría General del Movimiento a la visión española. multitud y añrmó: Rusia es culpable El GoLa llegada al frente se produjo en octubre Tras la masacre llegaron órdenes de que la bierno accedió a enviar una fuerza expedicio- de 1941. Los españoles fueron desplegados por División debía regresar a España; sólo se pernaria a luchar en la antigua URSS. Comen- la margen izquierda del río Volchow. Iban a mitió la formación de la llamada Legión de zaba la odisea. El General de Infantería participar en la operación Tikvin para enla- Voluntarios que, al mando del coronel Agustín Muñoz Grandes fue designado jefe zar con los finlandeses. El regimiento 269 del García Navarro, permaneció en el frente. de la División, que partió desde la estación del coronel Esparza cruzó el río Volchow y estaMás de 4.000 muertos, 8.500 heridos y 326 Norte de Madrid hacia Irún, a mediados del bleció una cabeza de puente en Smeiko. desaparecidos fue el dramático saldo de esta mes de julio. Lá fuerza española pasó a forSin embargo, el alto mando alemán aplazó campaña del Ejército español en Rusia, en el mar parte del ejército alemán, con la denomi- la operación y los españoles quedaron aisla- frente más cruento de la Segunda Guerra nación de División Española de Voluntarios dos y con un frente muy amplio a cubrir. Mundial.